domingo, 5 de julio de 2009



Epígrafes de las ilustraciones: 1, “B. Aires en tiempo de julepedemia… El último tren”; Portada de El Mosquito alusiva a la epidemia de fiebre amarilla en Buenos Aires. 1871 – 2, Con la epidemia de fiebre amarilla no quedó lugar para el humor en la actividad del doctor Wilde, a quien Stein dedicó más de un dibujo en el que lo mostraba peleando contra la fiebre amarilla. Representada de distintas maneras por el dibujante. – 3, A pesar de sus bravatas, El Mosquito no pudo eludir las consecuencias de la fiebre amarilla, ya que “los escritores parecían tener un empeño especial en mandarse mudar, unos para el campo, otros para el otro mundo”.


El clima generado en estos días por la Gripe A, traspone mi mente al Buenos Aires de 1871. Menos mal que este flagelo decidió aguardar detrás del telón, que terminara el acto eleccionario del domingo 28 de junio –qué buena sincronización!-; si no, cuánto hubieran dejado de ganar las imprentas con la impresión de afiches! Pero dejemos las suposiciones a un lado, y rememoremos –transcribiendo texto y reproduciendo dibujos- los días en que hace 138 años, una antecesora de la Gripe A alborotaba a los argentinos:

En 1871, en Buenos Aires se inicia la epidemia de fiebre amarilla; el humorista Julio Bambocha ya no arranca sonrisas escribiendo en “El Mosquito”, pues en su meta presente sólo hay espacio para el doctor Eduardo Wilde, quien debe revalidar su tìtulo de médico recientemente obtenido, arrancando víctimas a la terrible enfermedad que dejará más de 13.000 muertos y obligará a la apertura del cementerio de la Chacarita.
Es una lucha dura en la que incluso caerían algunos colegas de Wilde, y Stein rinde homenaje a su ex compañero de redacción, dibujàndolo peleando contra un dragón que representa a la fiebre amarilla.
(Del libro Historia del Humor Gràfico y Escrito en la Argentina, Tomo I, Oscar E. Vázquez Lucio (Siulnas). Eudeba. 1985)