martes 1 de diciembre de 2009

Un día como el…




Epígrafes de las ilustraciones: 1, Ramón Columba festeja la caricatura que le está haciendo Siulnas durante una de sus charlas ilustradas; 2, Tapa del Nº 1 de la revista “Humorón”, 3, Tapa del primer Libro de Oro “Patoruzú”; 4, Caricatura de Germán Loperena Vernet realizada por el dibujante chileno Pepo; 5, De humorista a humorista, Geno Díaz cuenta algo sumamente gracioso a Siulnas que ríe de buena gana ante la ocurrencia de su colega.




…3 de diciembre, hace 118 años
: Nacía Ramòn Columba. Taquígrafo y caricaturista, ha sido el autor de “El Congreso que yo he visto” y “Album de la primera guerra mundial”, y editor de la revista “El Tony” –que empezó como suplemento de “Páginas de Columba”- entre otras. Entre sus personajes figuran Raco el extra y Beba la irresistible. Antes de tener su propia editorial colaboró en “Vida Moderna”, “La semana universal”, “La Nota”, “Caras y Caretas”, “Mundo Argentino”, “El Hogar”, “El Nacional”, “La Mañana”, “Ultima Hora”, “Crítica” y “La Razòn”.

…5 de diciembre hace 36 años: Aparecía “Humorón”. Encarada inicialmente como una revista humorística zonal del oeste del Gran Buenos Aires, a partir del segundo número fue ganando espacio, diostribuyéndose en todo el país y en países limítrofes como Uruguay y Paraguay. Editada y dirigida por Siulnas, entre sus colaboradores redaccionales figuraron Carlos Raffo (Antenor), Máximo Aguirre, Dardo Ruiz Díaz, Salvador Nielsen, Carlos Addim Balquinta, Horacio Marcelo Del Burgo, Alejandro Traversa y George Raff (Jorge Raffo); entre los dibujantes, Pedro Seguí, Faruk, Garaycochea, Govio, Serguei, Vecchio, Toño Gallo, Guerrero, Sídoli y una pléyade de humoristas jóvenes a alguno de los cuales la revista le sirvió de catapulta.
Pese a su crecimiento sostenido, “Humorón” no pudo superar el progresivo desfasaje económico iniciado con el “rodrigazo” y al cabo de cuatro años de este suceso, interrumpió sus ediciones.

…6 de diciembre, hace 54 años: Comenzaban a publicarse María Luz y Babilonio. Ambos personajes aparecieron simultàneamente, en la revista “Patoruzù”, aiendo sus autores, Roberto César Battaglia y Juan Angel Sagrera respectivamente.
…8 de diciembre, hace 114 años: Nacía Elzie Segar, nada menos que el creador de Popeye en 1929, personaje aùn vigente en estos días.

…11 de diciembre hace 74 años: Se iniciaba la publicación de Patoruzú en el diario “El Mundo”.

…13 de diciembre, hace 147 años: Nacìa Josè María Cao. Dibujante español radicado en nuestro país desde 1888, dibujó en diversas publicaciones en el siglo XIX, entre ellas “El Cid Campeador” (edición propia), “El Sudamericano” y “Don Quijote” (donde lo hizo con el seudònimo Demòcrito II). Ya en el siglo XX, sus dibujos se publicaron especialmente en “Caras y Caretas”, y también en “Crítica”, “Guignol”, “Revista Popular” y “Fray Mocho” entre otros medios.

…15 de diciembre hace 72 años: Aparecía por primera vez el Libro de Oro Patoruzú, anuario que por casi cinco décadas constituyó una lectura tradicional en muchísimos hogares acompañando la celebración de las Fiestas de Fin de Año.

…15 de diciembre, hace 43 años: Fallecía Walt Disney. Tras haberse desempeñado como dibujante en Kansas City ganando 50 dólares mensuales, Walter Elías Disney se trasladó a Los Angeles, instalándose con su hermano Roy en un garage, donde fundó la que con el correr de los años, sería su gran empresa. A 43 años de su muerte, personajes como el ratón Mickey y el pato Donald, entre otros, siguen totalmente vigentes. Estos personajes intervinieron en algunas de sus Sinfonías Tontas (serie de dibujos animados musicales y casi sin argumento), hasta que Disney se lanzó a producir películas de dibujos animados de largo metraje, siendo la primera “Blanca Nieves y los siete enanitos”, estrenada en 1937. Después vendrían “Pinocho”, “Fantasía”, “Dumbo” y muchas más.

…15 de diciembre hace 35 años: Fallecía Vidal Dávila. José Devila –tal su verdadero nombre- dibujó historietas de distinto género, siendo sus personajes más recordados Ocalito y Tumbita publicados durante años en “Billiken”. También fueron de su autoría, entre otros, Goruta y Picota, Locomóbile, Los mellizos Tiki y Toko, Mónico, Las andanzas de Chancleta, La rana Charquito, Vago Vagonio & Cía y Don Boyo y Monicoco. Además de “Billiken” colaboró en “Mundo Infantil”, “Don Fulgencio”, “Medio Litro”, “Popurrí” y “Anteojito”.

…20 de diciembre hace 105 años: Nacía en Avellaneda (Buenos Aires), Luis Parks, quien a través del seudónimo Luis de la Plaza, daría a conocer personajes redaccionales muy populares, como El Gordo Villanueva, Cacho Berazategui un chico “bian” y otros. Fue asiduo colaborador de revistas como “Patoruzú”, “Rico Tipo”, “Avivato” y “Popurrí” entre otras.

…20 de diciembre hace 24 años: Fallecía Germán Loperena Vernet. Caricaturista, socio fundador Nº 13 de la Asociación de Dibujantes de la Argentina, Secretario y luego Presidente por dos períodos.

…23 de diciembre hace 72 años: Fallecía Eustaquio Pellicer. Fundador de la revista “Caras y Caretas” en ambas orillas rioplatenses (en Montevideo en 1890 y en Buenos Aires en 1898), a partir de 1904 fundó y dirigió “PBT”.

…25 de diciembre, hace 97 años: Nacía Burne Hogarth, segundo dibujante de Tarzán, el personaje de Edgar Rice Burroughs.

…25 de diciembre hace 38 años: Fallecía Héctor Tomás Rodriguez. Más conocido por Héctor, algunos de sus personajes, como el Nuevo Rico y su mayordomo Federico, alcanzaron gran popularidad. Dibujante durante muchos años del legendario diario “Crítica”, colaboró en “Páginas de Columba, “El Gráfico”, “La Cancha”, “Mundo Argentino”, “Leoplán”, “¡Aquí Está!”, “Estampa”, “El Hogar”, “Mundo Agrario”, “Mundo Radial”, “Mundo Deportivo”, “Caras y Caretas” (2ª época), “PBT”, “El Tony”, “D’Artagnan”, “Autoclub”, “Humorlandia”, etc.

…28 de diciembre, hace 44 años: Fallecía Cliff Sterret, creador de “Polly and her Pals”, historieta que se conoció en la Argentina en los años 30, como “Don Jacobo en la Argentina”.

…28 de diciembre hace 20 años: Fallecía Roberto López, conocido en el ambiente a través del seudónimo Viuti. Había comenzado su labor como humorista en 1965 en la revista “Tía Vicenta”, colaborando después en “Satiricón”, “Clarín”, Revista “La Nación”, “Tío Landrú”, “Adán”, “Mengano”, “Chaupinela”, “El Ratón de Occidente”, “Panorama”, etc.

…29 de diciembre hace 83 años: Nacía Eugenio Díaz, quien después sería muy conocido profesionalmente como Geno Díaz. Pintor y diubujante, decorador de porcelanas, actuó desde 1963 como periodista y humorista en televisión y a partir del año siguiente en la prensa escrita, iniciándose en 1966 como monologuista en espectáculos de café-concert. Fue colaborador de “Panorama”, “Adán”, “Atlántida”, “La Hipotenusa”, “Juan”, “Extra”, “Mucho Gusto”, “Anteojito”, “Artiempo”, “M.Q.D.”, “Tía Vicenta”, “Gente”, “Mengano”, “Caras y Caretas” (3ª época), “La Codorniz” (España) y “Golfostory” (España) y dirigió su propia revista “Media Suela”. Entre sus libros figuran “Los desangelados”, “Moriré sin conocer Disneylandia”, “50 gatos por diez pesos”, “Tango y Kama-Sutra”, “Kama-Sutra Kamanostra” y otros. (siulnas)

lunes 16 de noviembre de 2009

Libros recibidos




La Nelly 6 – El calzoncillo de Sandro y otras aventuras, de Sergio Eduardo Langer y Rubén Jesús Mira. Editorial Granica.

Sería una falta de respeto al personaje, definir “La Nelly” como un libro de historietas; tampoco se puede decir que es una historieta en un libro. Quienes siguen al más reciente personaje del piso más alto de la página de historietas de “Clarín”, que anteriormente ocuparan otros famosos, saben que La Nelly no tiene precisamente las características de un personaje convencional, y puede sorprendernos en cada uno de los -en apariencia- abigarrados cuadritos, donde entre los personajes de tinta china se muestran muy cómodos y sin desentonar en absoluto merced a un perfecto collage, Menem, Macri, Grondona, Chávez, Kirchner, Evo Morales, Manuel Belgrano, Mahatma Ghandi, Martín Luther King, Jorge Lanata, La Madre Teresa, Cafiero, Maradona, Pipo Mancera, Luis D’Elía, Moyano y tantos otros que el lector desprevenido podría preguntarse qué tienen que hacer allí. Pues son una especie de partenaires de la multifacética Nelly preocupada igualmente por la paz, por los lugares tradicionales que desaparecen, por la inseguridad, por las coimas, por un curso intensivo de barrabrava, por las elecciones 2007 (el material recopilado pertenece a ese año) y el tema que da título al libro: el calzoncillo de Sandro que Nelly le robó en 1973 y “hoy es la prueba de amor de un romance que comienza en la infancia y se extiende hasta el presente”, redondeando una insólita biografía del Gitano realizada en historieta.
Como se lo señala en la contratapa del libro, “Nelly enviste contra la realidad cotidiana, atrapa sus fragmentos más desquiciados y los transforma en risas.”
Siulnas

domingo 15 de noviembre de 2009

A 50 años de la muerte de Florencio Molina Campos



Epígrafes de las Ilustraciones: 1, Caracterizado para su espacio radiofónico “Los Relatos Gauchos de Molina Campos”, en 1934; 2, Fachada del Museo Nacional de Bellas Artes en 1989, con el dibujo de grandes dimensiones de Molina Campos anunciando la exposición de sus obras llevada a cabo allí durante todo ese año; 3, Una de las láminas de los famosos Almanaques de Alpargatas que Molina Campos realizó desde 1931 a 1945; 4, Durante la realización de la primera muestra en el exterior, llevada a cabo en Chile en 1948, Molina Campos (en el centro) posa junto a sus colegas Fantasio, Loperena Vernet, Alejandro Sirio, Coke y Rodolfo Claro, el consejero de la embajada argentina Emilio Pastore, y el encargado de negocios de la República Argentina, Carlos Mathus Hoyos; 5, Caricatura de Molina Campos realizada por su colega Macaya en 1944, al regreso del primero, de Nueva York.

Nacido en Buenos Aires el 21 de agosto de 1891, Florencio Molina Campos, pintor y humorista que hiciera su primera exposición en 1926, a los 35 años de edad, ha documentado con ingenio y gracia la evolución de las costumbres camperas, realizando por espacio de doce años a partir de 1930 los Almanaques de Fábrica Argentina de Alpargatas; a partir de 1961 y hasta estos días, esos almanaques han sido reeditados.

“Su visión le pertenece de manera legítima y entrañable –había dicho de él Fernan Félix de Amador-; como que no es un simple producto de imaginación propensa a lo pintoresco, sino una síntesis vigorosa y cordial del escenario campestre en que le tocara vivir sus primeras e imborrables impresiones juveniles.”

Anteriormente había publicado una sección en el diario “La Razón” que podría considerarse como un antecedente de “Los Picapiedras”, ya que los trogloditas que protagonizaban ese único cuadro que aparecía en las ediciones de los viernes, gozaban de los adelantos de la vida moderna aunque en las rústicas versiones que permitían los elementos disponibles en aquella época. Pero fundamentalmente se lo ha identificado como intérprete del gaucho.

En 1934, Molina Campos pronunció charlas radiofónicas (radiotelefónicas se las llamaba entonces) basadas en relatos gauchescos, donde decía cosas como ésta:

“¿No me crén? Ya lo verán…

Hoy la pampa es de los gringos…,

Y mañana, ¡hasta los pingos

en gringo relincharán!”

Y en 1937, becado por la Comisión Nacional de Cultura, se traslada a EE.UU.; posteriormente, en 1941, es contratado por Walt Disney –durante la visita de éste a Buenos Aires- como asesor para una serie de dibujos animados ambientados en la pampa argentina; fueron ellos “El gaucho volador”, “El gaucho reídor”, “Goofy se hace gaucho” y “Saludos, amigos”. Cabe señalar que tres lustros después, en 1956, Molina Campos realizaría en la Argentina, con sus dibujos y escenas bonaerenses, “Pampa mansa”.

Siguiendo con su estada en EE.UU., también lo contrata por entonces, la revista “Liberty” y luego “Minneapolis-Moline Company” para la presentación de almanaques con típicas escenas gauchescas para el país del norte, habiendo sido además asiduo colaborador de “Saturday Evening Post”, “Life” y “Collier’s”.

Al producirse su fallecimiento, el 16 de noviembre de 1959, la crónica recalcó que “fue un comentarista de extraordinarios recursos técnicos de la campaña argentina, ya que sus dibujos y sus cuadros reflejan vivamente, con aciertos expresivos de indudable calidad artística, el temperamento, La sensibilidad y la picardía del hombre del interior”.

Por su parte, la que fue su compañera –María “Elvirita” Ponce Aguirre- recordó su forma de trabajar: “Descansaba sus manos trabajando la tierra, arando, y a las 5 o 6 de la tarde tomaba los pinceles y no los dejaba hasta cerca de las 4 de la mañana.”

Recuerdo que allá por los primeros meses de 1989, mi buen amigo, el crítico de arte Eduardo Baliari, se preguntaba en un comentario sobre el último Salón Nacional de Bellas Artes, por qué todavía no se había incorporado al mismo “un apartado para la caricatura y el humorismo”, loable inquietud que no pude dejar de recordar, algunas semanas después, al disponerme a cruzar la Avenida Del Libertador en dirección hacia el Museo Nacional de Bellas Artes, cuya fachada interrumpía el monocromático tono rosado un colorido y caricaturesco gaucho a caballo de grandes dimensiones. “Es un reconocimiento justo e inexplicablemente postergado”, aceptaba en el catálogo de la exposición allí realizada con las obras de Florencio Molina Campos, Daniel Ergasto Martinez –a la sazón director del museo-, y acotaba: “Lo cómico en sus imágenes no se genera en una postura intelectual o en un sentimiento de superioridad, sino en el afecto. Entonces lo cómico se transforma en humorismo. Goya y Daumier fueron cronistas de su época; Molina Campos ilustró nuestras costumbres gauchas.”

Desde 1982, las obras de Florencio Molina Campos pueden apreciarse permanentemente en el Museo que lleva su nombre, y funciona en la calle Güemes 342, de la localidad de Moreno en la provincia de Buenos Aires.

Siulnas

sábado 14 de noviembre de 2009

Libro recibido

“Bajo presupuesto”, por Caio
Nacido en 1966 en la bonaerense San Nicolás –donde 58 años antes había nacido el popular Héctor (Rodriguez) del diario “Crítica”, autor de El Nuevo Rico, y 47 años antes, el prolífico Jorge Elena, que entre otras cosas fue profesor de dibujo en Estudios Juan Oliva-, Caio Di Lorenzo, pintor, dibujante y humorista gráfico y profesor en Artes visuales, es integrante de Aquelarre Producciones, habiendo participado en la fundación de las míticas revistas nicoleñas Aquelarre (1992) y Santos Pecadores (1996-2000).

Sus tiras de humor e ilustraciones, se han publicado en “Diario del Viajero” (Buenos Aires), Diario “El Eslabón” (Rosario), Semanario “El Informante” y “Sóloclasificados” (San Nicolás), Revista “Oliverio”, “El Sur también se ríe”, Revista “Cábula” y en diversas páginas web.

En “Bajo presupuesto”, Caio concentra su dedicación entre una tira y su personaje, o si se prefiere, un personaje y su tira; no entran en esa relación desarrollada en 60 páginas otros elementos. Como bien lo señala en su prólogo, Tute –talento de las nuevas generaciones, heredero de capacidad e hijo de mi colega más contemporáneo Caloi- “la tira –como todos sabemos- es un espacio reducido pero Caio –si me permiten la expresión- la hace de goma, le saca todo el jugo. Utiliza todo el espacio, juega con él. De pronto, a los tradicionales cuadritos les pone dos rueditas y la transforma en un bondi o hace trepar al personaje por las líneas verticales para tirarse en el último cuadro convertido en una suerte de tobogán. Collage, mancha, pasto, galletitas… Utiliza el adentro y el afuera. Se divierte y divierte…”

Es cierto, y tanto es así, que cuando uno abre el libro es imposible volver a cerrarlo sin haber recorrido sus 60 páginas.

Siulnas

jueves 12 de noviembre de 2009

El otro Juan Angel Sagrera vive aún



Epígrafes de las ilustraciones: 1: Sagrera, por Siulnas, 1953; 2: Sagrera (2º desde la izquierda, de pie) junto a otros dibujantes, en 1954; 3: Sagrera departiendo con el nuevo director de “Dibujantes”, J. Osvaldo Laino, antes de alejarse de la revista, en 1955; 4: Historieta de Babilonio, uno de los personajes de Sagrera, publicado en “Patoruzú” entre 1954 y 1958; 5: Portada del primer número de “Dibujantes”; 6: Portada de “Canal TV”, ilustrada por De los Ríos, quien sucedió en esa tarea a Ianiro, tras su muerte; 7: Primera página del suplemento especial de “Oficio Gráfico” dedicado a Patoruzú, cuyo texto e investigación periodística tuve a mi cargo en octubre de 1988.


El 6 de junio de 1995, la muerte de Juan Angel Sagrera no pasó desapercibida en el mundo empresarial periodístico al que había estado ligado desde hacía trece años a través de”Oficio Gráfico”, y antes, desde otras publicaciones a partir de “Canal TV”. Todos se refirieron a este Juan Angel Sagrera; ¿cuántos se refirieron al otro? Tal vez, los que quedaban entre quienes compartieron con él su período de dibujante humorístico.
Por eso, ante un nuevo aniversario de su nacimiento en el Departamento de Arroyo Seco, próximo a Rosario, el 13 de noviembre de 1925, siento la necesidad de ser yo quien evoque a ese Juan Angel Sagrera del que nunca logró desprenderse del todo –seguramente porque íntimamente no lo deseaba- el otro, cuya muerte ocupó hace 14 años al mundo empresarial periodístico que lo acompañó a su “última morada”.
El que yo rescato no necesita morada alguna, porque vive y seguirá viviendo a través de sus creaciones.
Pero antes de referirme a su obra como humorista, me gratificaría recordar cómo lo conocí personalmente.
Fue en 1953 y ambos éramos un tanto soñadores; él, con su primera aventura editorial, la revista “Dibujantes”; yo, con mi primera exposición humorística trascendente en un salón de la entonces codiciada calle Florida.
Sagrera lo había anticipado en el primer editorial de su revista:
“…Lo tenemos todo en nuestras manos, tesón, voluntad, honestidad profesional, deseos de hacerlo todo cada vez mejor y, por sobre todas las cosas, un firme propósito de marchar codo con codo. Hagamos entonces de DIBUJANTES, el lazo que nos una más firmemente si es posible. Que sean sus páginas el vínculo fraternal, la mano amiga que se tiende para recibir al que pide un consejo; que se brinda amplia y generosa para el que tenga algo que decir; que se cierra enérgica para castigar al que medra; que se prodiga para felicitar al que surge; para ayudar al que se inicia; para aplaudir al que triunfa…”
Y llegó, acompañado por Roberto Battaglia, para entrevistarme, a Florida 363 –donde entonces funcionaba la Galería Picasso desplazada después por un establecimiento bancario-; allí, además de expositor, yo era organizador de la muestra que compartía con consagrados (sólo Marcos Siderman y yo no lo éramos aún) como Ramón Columba, Divito, Toño Gallo, Abel Ianiro, Héctor –el inolvidable creador de El Nuevo Rico-, Luis J. Medrano, Lino Palacio y el “Mono” Villanueva.
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La segunda vez, fui yo, hacia Sagrera; tal vez ya no era tan soñador, pero sin duda, conservaba los “deseos de hacerlo todo cada vez mejor”. Transcurría el año 1958 y codirigía con Mariano de la Torre, la revista “Canal TV”.
Le propuse para la misma un personaje insólito, consecuencia de mi desconocimiento de la programación televisiva por carecer todavía de televisor: Videojito, un maniático de la TV, que la veía “de arriba”, ingeniándosela para tener acceso a los televisores ajenos.
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La tercera etapa compartida fue a partir de fines de 1987, cuando acababa de aparecer el segundo tomo de mi Historia del Humor en la Argentina.
La incorporación del Suplemento Informativo de “Oficio Gràfico”, me posibilitó referirme a colegas, personajes y a explayarme en un suplemento dentro del Suplemento, sobre los 60 años de Patoruzú. Confieso que este Suplemento ha sido una de las publicaciones desaparecidas que más he echado de menos.
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Después, todo siguió en el terreno de la amistad –una amistad de más de cuatro décadas-, aunque yo no había perdido las esperanzas de “rescatar” al Juan Angel Sagrera del que el otro –el empresario al que no le parecía ético volver a dibujar “por sentir mucho respeto por los dibujantes”- no había podido desprenderse del todo. Por algo conservaba en su oficina un álbum con recortes de todos sus personajes.
Voy a “revivir” los recortes de ese álbum a través de la historia de la trayectoria de este dibujante que nacido en las proximidades de Rosario, llegó a Buenos Aires a mediados de la dècada del cuarenta, incorporàndose a la revista “Patoruzú” –a la que años despuès aportaría su personaje Babilonio y la sección Vista Visión-, interviniendo a la vez, en la revista “La Cancha”, junto al dibujante Eduardo Ferro.
Colabora además, por esa época, en la revista “Tibor Gordon” –donde ilustra Lucocito, firmando Fabri-, creando un tiempo después a Maserato, que publica en forma de tira diaria en las páginas del vespertino “Crítica”.
Luego, con el seudónimo de Tinco, colabora en “Pobre Diablo” y “Sucedió con la Farra”, incursionando también en “Poncho Negro” y “Ricuritas”.
Cuando en setiembrte de 1953 funda “Dibujantes”, fija a la revista lineamientos que fueron respetados aún cuando él no siguió al frente de la misma; esta revista constituye un testigo insoslayable del período que abarcó su existencia. Cabe acotar que a través de sus pàginas de “futuros profesionales” se conocieron los primeros dibujos de humoristas como Joaquín Lavado –quien posteriormente adoptaría el seudónimo de Quino-; Gregorio “Goyo” Mazzeo, y Alfredo Grondona White, entre otros.
Paralelamente con su tarea de editor y sus funciones en “Patoruzú”, Sagrera recreó en forma de historieta a La familia de Pancho Argüello, de Billy Kerosene (Luis A. Reilly), para la revista “Avivato”, de la que este último era coeditor.
Un año después, sobre guión de Héctor Germán Oesterheld, dibujó Deportito, en “Super Deportito”, y también colaboró en “Rico Tipo” y en su libro de Fin de Año, asociándose posteriormente con Mariano de la Torre, en la primera revista especializada en televisión, que introducía además, una característica novedosa: las tapas traían caricaturas de la figura más destacada de cada semana, estando las mismas a cargo de Ianiro.
A mediados de la década del 60, Sagrera se retira de “Canal TV” –a la que volverá después como propietario absoluto, aunque por poco tiempo- editando “Pantalla Chica”, también especializada en televisión; allí aflora nuevamente el dibujante humorístico, surgiendo la historieta Me sentencia mi conciencia, una de las que más lo conformaron.
Tres años después reinicia la actividad editorial a través de una revista de historietas humorísticas: “Godofredo”, cuyo personaje central es un chico de ese mismo nombre, creado por él antes de abandonar totalmente el dibujo para dedicarse a las actividades comerciales, aunque sin apartarse del negocio editorial, al que ya había brindado un importante aporte como dibujante, no solo con los trabajos antes mencionados, sino también con otros que no llevaron su firma, como Trencitas, Virola, Cuatroqui, Pajuera y Rin-Tin-Ton, que sobre idea de León Benarós, dibujaba para la revista de éste, “Medio Litro”, conjuntamente con Osvaldo Camblor; y algunos aparecidos en publicaciones zonales, como Yurupeté, que sólo se conoció en una parte de la provincia de Corrientes.
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Juan Angel Sagrera vive y seguirá viviendo mientras queden ejemplares de publicaciones en las que aparecieron sus personajes, o haya quienes sonrían recordando a personajes como Yurupeté, Babilonio, Maserato, Mabel, Deportito, Godofredo y tantas otras “existencias inmortales”, que como decía Nicolás Olivari, “encontramos frescos y pimpantes día a día”…

Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)

Invitación a los Visitantes de este Blog

¿QUIEN LO CONOCE A ADOLFO MAZZONE?

¿QUIEN LOS CONOCE A LOS LECTORES DE LA HISTORIETA DE DOBAL?

Si no están enterados, ¡entérense! Los espero en mi otro Blog: http://siulnaszapping.multiply.com
Desde aquí pueden llegar usando el link
Una vez allí busquen la nota: LOS DIARIOS NO SON "LA ESPADA DEL CABALLERO ANDANTE DE ESTE SIGLO"

miércoles 11 de noviembre de 2009

Convocatoria a nivel nacional: Muestra de dibujos de niños con distrofia muscular

Ilustración: Dibujo de Oski


La Asociación Distrofia Muscular -ADM- (www.adm.org.ar) , presidida por Marcelo Villegas, viene desarrollando una tarea de apoyo permanente a las actividades asistenciales, docentes y de investigaciones en el campo de las enfermedades neuromusculares. En esta oportunidad, organiza la Primer Muestra Anual de Dibujos, que convoca a participar a niños de todo el país.

A través del arte, y particularmente con esta experiencia, proponen construir un espacio colectivo en el que sea posible conocerse, reunirse y compartir las expresiones que nacen desde cada uno.
Los temas y la técnica son libres, en hoja A3 pegada en cartulina de color a elección.

Los trabajos se expondrán el 14 de noviembre en el Centro Nacional de Educación Tecnológica (CENET), sito en la Av. Independencia 2625 (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) coincidiendo con la jornada sobre "Avances Terapéuticos en Enfermedades Neuromusculares" a cargo del Dr. Alberto Dubrovsky y se anticipa la presencia de conocidos profesionales del dibujo.

La dirección postal de la Asociación Distrofia Muscular es:
Treinta y Tres Orientales 461 (1236) - Buenos Aires.

¿Hay entre los visitantes de este Blog alguien que tenga el Grafodrama de Luis J. Medrano titulado “Lunfardo”?



Quienes visitan habitualmente mis blogs
http://siulnaszapping.multply.com y http://siulnas-historiador.blogspot.com estarán enterados de mi vinculación como Académico de número con la Academia Porteña del Lunfardo, de modo que no han de sorprenderse demasiado con mi petición
El pedido de ese Grafodrama de Medrano, de cuya fecha de publicación se carece, pertenece, en realidad, al presidente de la Academia, el destacado lunfardista José Gobello, quien considerando que la tesis con que me incorporé oficialmente a la APL el 4 de noviembre de 2006 ha sido “El vocabulario lunfardo se inclina hacia el humor”, piensa acertadamente que lo que no tengo yo, seguramente lo tiene alguno de mis colegas.
Y bien, al que lo tenga le pido si me puede hacer llegar una copia en jpg a
siulnas2004@yahoo.com.ar o a vazluc@hotmail.com
O directamente a la Academia Porteña del Lunfardo, a belgo06@gmail.com
No olvidar consignar el nombre del remitente, para poder incluirlo en el Cuadro de honor.
Siulnas

martes 10 de noviembre de 2009

COLEGAS DIBUJANTES: ¡FELIZ DIA!




Recién había cumplido tres años de edad cuando apareció la revista Patoruzú, que mis padres compraron desde el primer número. Aún no sabía leer e ignoro si ellos me leían el argumento en forma fidedigna, pero tengo muy presentes aquellos dibujos que incidieron posteriormente en mi propia formación: el Toba monstruo, Ben Turquín, el pirata Garfio, el Gran Duque de la Mancha, Jonas y la ballena, Gastón, el Hombre de las mil caras, el “Florista”, el Hombre sin piernas, Boris y Brutus, X-215, Bombón…
Los lunes y los miércoles tenían para mí un atractivo muy especial por obra y gracia del diariero que traía Patoruzú los lunes, y el Suplemento Multicolor de Crítica los miércoles; es cierto que también los lunes Crítica incluía un suplemento multicolor, pero de historietas serias, y desde esa temprana edad ya me sentía inclinado hacia los personajes de historieta cómica. Admiraba y había aprendido a dibujar “de memoria” aunque a mi manera, a personajes como Patoruzú, Espagueti (como conocí a Popeye, rebautizado así por Horacio Rega Molina en el diario fundado por Botana), el ratón Mickey, el pato Donald, el perro Pluto.
Con el tiempo, los personajes de Walt Disney ejercieron sobre mí su máxima atracción, a la que contribuyó, sin duda, el ver a esos mismos personajes “moviéndose” y hablando mediante la magia del cine de dibujos animados. Claro que junto con esa atracción fue creciendo en mí la fantasía de querer llegar a ser un dibujante muy importante, y en ese momento mi arquetipo era indudablemente Walt Disney, a pesar de que mi ídolo en la ficción era el indio Patoruzú.
Con tales modelos, era lógico que yo aspirara a convertirme en un dibujante de neto corte tradicional y experimentara un rechazo hacia estilos que se apartaban de esa línea, como el de George Herriman (El Gato Loco, personaje al que le cambiaron el sexo en “Crítica”), Cliff Sterret (Don Jacobo en la Argentina), Otto Soglow (El Rey petiso) y otros, que después apreciaría en todo su valor.

Como lector también pude, sin embargo, valorar tempranamente la importancia de los llamados dibujantes “serios”; gracias a ellos han trascendido muchísimo más los grandes personajes de la literatura que si su espacio sólo hubiera quedado circunscripto a los libros que los lanzaron. ¿Cuántos más conocen a Don Quijote de la Mancha por las versiones historietísticas que los que lo conocen por haber leído directamente la obra de Cervantes? ¿Serían tan conocidos los personajes de Shakespeare, Edmundo Rostand, Victor Hugo, Alejandro Dumas, León Tolstoi, Julio Verne, Emilio Salgari, y tantos otros autores, si sus obras no hubieran llegado masivamente a la infancia consumidora de revistas de historietas como “Intervalo”, “Aventuras” y otras del género, ilustradas por dibujantes como D’Adderio, Alberto Breccia, Luis A. Dominguez, José L. Salinas, Novelle, Carlos Raineri, José Salomón, José M. Taggino, Angel Borisoff, Horacio Lalia…
¿Quién logra graficar y comunicar lo que imagina, mejor que el dibujante? Y no sólo lo descripto por los novelistas. A través de escuetos testimonios, dibujantes como Pedro de Rojas y su sucesor en “Crítica”, Pascual Güida, mostraban gràficamente a travès de su pluma, lo que las cámaras fotográficas no habían llegado a tiempo para captar. Alcancé a ver dibujar a Güida cuando ingresé al diario fundado por Botana, a la sección “Dibujantes” que compartía además, con Molas y Héctor (el creador de El Nuevo Rico), y con Silvio Della Porta, también dibujante de historietas serias en la revista “Pandilla”.
Mi perfeccionamiento en la técnica del dibujo lo había hecho con Juan Oliva, que en aquella época publicitaba bastante su academia de la calle Victoria 1396 (hoy Hipólito Yrigoyen), en la Capital Federal.
Había concurrido aproximadamente un año, y en los últimos tiempos tuve con Oliva algunas discrepancias sobre los valores de los diferentes estilos. Curiosamente, al mismo tiempo que avanzaba mi aprendizaje en el dibujo de corte tradicional, aumentaba mi favoritismo por otro dibujo más moderno, con estilos “grotescos” (según se los calificaba en la academia).
A partir de ahí me sentí desubicado en la academia de dibujo; aunque pudiera resignarme a que se cuestionase lo que yo empezaba a ensayar, no me resultaba digerible se me dijera que dos dibujantes modernos como Oski o Juan Ángel Cotta, que se destacaban en distintos medios, “no sabían dibujar”.
Yo gustaba de sus estilos a partir de la aparición de “Rico Tipo” a fines de 1944, revista en la que colaboraría tres lustros después, y de la que al cabo de otros tres lustros, rescataría para mi propia revista a Pedro Seguí, a quien admiraba en “Rico Tipo”, lo mismo que a Divito, Iribarren, Bourse, Fantasio, Muñiz, Toño Gallo, Rafael Martinez, Calé, Mezzadra, Goz y otros.
De todos modos, la enseñanza de Juan Oliva influiría en la evolución de mi dibujo, que seguía siendo de corte clásico, pero con un concepto más académico.
Claro que esto sólo se manifestó hasta que se publicó mi primera colaboración “pro-fe-sio-nal”
No sé si “deslumbramiento” será la palabra más acertada para definir lo que a uno le producía en aquellos años, todo lo que rodeaba a su primera publicación. Me refiero a la primera colaboración como “colaborador” –valga la redundancia– porque antes uno podía colaborar en la sección “Dibujos de los lectores” de la mayoría de las revistas infantiles (yo lo hice en la de la revista “Ra-Ta-Plan”).
Puedo considerar por lo tanto a “Cascabel” como la primera revista donde colaboré “profesionalmente”, corolario de un largo proceso iniciado por correspondencia y bajo seudónimo circunstancial, con dibujos que merecieron respuestas como ésta:
“Nos gustan sus dibujos, pero para nosotros solos”.
Después comenzó el “bombardeo” de dibujos -aún impublicables, al menos desde la óptica de la revista-, pero a través de visitas regulares a la redacción, que quedaba en el segundo subsuelo de un edificio hoy inexistente de San Martín 50.
Yo había penetrado en ese mundo que me deslumbraba y era lógico que todo lo que lo rodeaba, ejerciera un atractivo sobre mí: desde el olor característico del subterráneo con el que llegaba hasta la estación Perú, hasta el olor a tinta fresca del ejemplar recién impreso que me obsequiaban ¡un día antes de que estuviera en la calle! Aquello me parecía casi mágico, y me sentía como Dick Powell recibiendo el diario anticipado que traía Larry, el viejito de la película “Hoy es mañana”, de René Clair.
Pero “Cascabel” ya no duraría mucho. Comprometida antes de las elecciones con sectores políticos perdidosos, se hallaba económicamente mal y era apenas un reflejo del “Cascabel” de sus años de esplendor, cuando traía las tapas a todo color de Atilio (De Angeli), Rober-Tito (Alvaro Roberto Ortiz), Caballé, Liotta o Abel Ianiro, que continuaban en la contratapa con la propaganda de Geniol; cuando sus páginas incluían la caricatura política internacional de Flax (Lino Palacio), el Cuaderno de César Bruto con dibujos de Oski (que figuraba como dibujos del autor, lo que dio lugar a que muchos creyeran por bastante tiempo que César Bruto –Carlos V. Warnes– y Oski eran una misma persona)…
Si bien algunos habían dejado de pertenecer a “Cascabel” antes de que yo me vinculara a la revista, conocí personalmente a otros -además del dibujante Atilio De Angeli y el cadete Enrique Lipszyc, que Atilio mostró en una caricatura publicada en “Cascabel”, llevando un alfiler mientras protestaba:
–¡Puf… puf!… ¡Me matan trabajando!
Reparo especialmente en ello porque con ambos volvería a encontrarme seis años después; De Angeli participaría en una exposición humorística organizada por mí en 1953, y a Lipszyc lo reencontraría convertido en director de la Escuela Norteamericana de Arte “Alex Raymond” (después rebautizada Escuela Panamericana de Arte), a través de la cual editaría el libro “El Dibujo a través del temperamento de 150 famosos artistas”. Alguien que supo sacar buen provecho del dibujo, sin dibujar.
El Museo de la Caricatura Severo Vaccaro, al que concurrí por primera vez en 1952 invitado por su fundador Vicente Vaccaro, me brindó el privilegio de conocer personalmente a Ramón Columba, Eduardo Alvarez, Juan Carlos Huergo, Arístides Rechain, Alejandro Sirio, Tristán, Raúl Valencia, Molina Campos, González Fossat, Ernesto Aguilar, Martinez Ferrer, Martinez Parma, Francisco Palomar (Fapa), José Cardona (el que publicaba 12 caricaturas deportivas diarias en el matutino “El Mundo”)…
La exposición organizada por mí –la primera de ellas, pues hubo muchas más- a la que me referí al pasar, unas líneas más arriba, en la que conté con la colaboración de dos dibujantes que conocí en el Museo de la Caricatura –El “Mono” Villanueva y Marcos Siderman- tuvo lugar en la Galería Picasso, que estaba ubicada en la calle Florida, por esos años la preferida de los expositores, y se llevó a cabo en dos etapas sin solución de continuidad: la primera, con la participación nuestra más la de Ramón Columba, Lino Palacio, Divito, Héctor, Toño Gallo, Abel Ianiro y Luis J. Medrano; la segunda, con Alberto Alfano, Eduardo Álvarez, Guillermo Ares, Justo Balza, Bayón (Narciso González), Alberto Breccia, Ramón Caballé, Humberto L. Caputi, Ramón Columba, Juan Ángel Cotta, Federico Norberto Daloisio, Andreu Dameson, Héctor (Rodríguez), Pascual Güida, Juan Carlos Huergo, Landrú (Juan C. Colombres), Elso (Spertino), Fantasio (Juan Gálvez Elorza), Carlos Garaycochea, Guillermo Guerrero, Atilio De Angeli, José Antonio Guillermo Divito, Francisco Delbueno, Miguel Ángel Dobal, Saverio Lotito, Raúl Manteola, Luis Macaya (h), Ermete Meliante, Fernando Sarlo, Pedro Seguí, Marcos Siderman, Arístides Rechain, Rober-Tito (Alvaro Roberto Ortiz), Arturo Rovegno, Antonio Sanguinetti, Florencio Molina Campos, Roberto Mezzadra, Jorge Palacio, Francho (Arnoldo Franchioni), Serviliano Solís, Jorge Sturla, Ricardo de Udaeta, Raúl Valencia, Juan Verona, José Pedrido Villanueva, y yo, quedando fuera de catálogo por sumarse a la muestra cuando aquel se estaba imprimiendo, Teófilo Dabbah, Greco, Germán Loperena Vernet, Luis J. Medrano y Pedro Suñol.
Después compartiría con algunos de ellos y con otros colegas, las páginas de muchas revistas: Mirco, Urtiaga, Rubial, Daloisio, Nelly Oesterheld, Chacha (hermana de Oski), en “Mundo Infantil”; Lino Palacio, Rafael Martinez, Oski, Bruveris, Lanteri, Evaristo de la Portilla, Domingo Villafañe, Toño Gallo… en “El Hogar”; Filip, Helso, Criado, De Martino, Sarlo, Alfonsín, Ferroni, Aboy, Camblor, Celus… en “Tío Vivo”; Faruk, Oto, Quino, Bayón, Basurto, Sofo, Gambi, Grondona White, Nowens, Vilar, Gigante, Kalondi, Rody, Lubrin, Berry-No, Tomé, Costantini, Sapia, Gorosito, Aznar, Carenzo, Oscapi, Vergara, Aranda, Tomati, Exiquio, Irañeta, Borello, Villarreal, Herman, 100-Cia, Viuti, Cilencio, Manucho, Ceretti, Selbor, Rafael A. Del Zoppo, Suar, Lawry… en “Tía Vicenta”; Oski, Bourse, Mazzone, Fantasio, Toño Gallo, Ianiro, Guerrero, Liotta, Andrino, Aboy, Alfredo Olivera, José M. Heredia, Carlos Gomez… en “Rico Tipo”; Toño Gallo, Ianiro, Calé, Quino, Enrique Couso, Garaycochea… en “Dr. Merengue”; Ianiro, Toño Gallo, De los Ríos… en “Canal TV”; Fresán, Catú, Nowens, Carlos Parera… en “4 Patas”; Amengual, Brascó, Bróccoli, Napoleón, Pérez D’Elías… en “La Hipotenusa”; Ceo, Werffeli, Aldo Rivero, Lembó, Góngora, Fontanarrosa, Pratico, Caloi, Inos Bofres, Brummel, Lombar… en “Tío Landrú”; Roberto Mezzadra, Robin, García Veiga… en “Croniquita”…
¡Cómo memorizar los nombres de todos los que recorrieron conmigo este camino antes y durante la existencia de mi propia revista!
Por las páginas de “Humorón” desfilaron, junto a humoristas y no humoristas consagrados, muchos jóvenes valores, figurando en la lista varios colaboradores espontáneos de los que sólo conocí los dibujos que me enviaban. Entre unos y otros puedo mencionar a Serguei (Sergio Goizauskas), Faruk, Limura, Norberto Vecchio, Pedro Seguí, Govio, Dol (Héctor M. Sídoli), Guerrero, Garaycochea, Toño Gallo, Larki (desde Córdoba), Aníbal Colman, Alfredo Olivera, Cilencio, Raúl Diana, Ramiro, Tanoira, Meyer, Mercado, Rubino, Inés Villares, Carlos Alberto Massari, Guille, Perrone, Lindon, Marín, Boris, Alberto Spolo, Kapros, Ricardo Sauthier (desde Entre Ríos), Kuchillo, Rolo, Gaby, Rubén Beltrán, Black, Campos…
Y cuando decidí reeditar en Morón, una exposición como la que había realizado en la galería de la porteña calle Florida 23 años atrás, pude contar con Aboy, Basurto, Blotta, Brascó, Busu, Camblor, Cundri, Raúl Diana, Geno Díaz, Dobal, Dol, Daniel Duel, Faruk, Ferro, Toño Gallo, Garaycochea, Guerrero, Ibáñez, Landrú, Lembó, Limura, Julio Olivera, Lino Palacio, Carlos Paura, Magallanes, Mercado, Sergio y Fernando Ríos, Ruiz, Pedro Seguí, Satti, Tito Sol, Torino, Jorge Toro y Vilar.

En el Día del Dibujante quiero saludar a todos mis colegas de todos los tiempos, incluído el presente en que los veteranos podemos sentirnos firmemente apoyados por las jóvenes generaciones como la que desde el Museo de la Caricatura nos hace sentir cada día qué importante es el dibujante en la vida de los demás (y por supuesto, en la propia). De muchos de los colegas a quienes va dirigido este saludo, antes fuí ávido lector en la infancia y en la adolescencia. No voy a decir que saludo a los que están y a los que ya no están, porque todos siguen estando en el recuerdo a través de su obra que los inmortaliza, porque el dibujante tiene su día en el año, pero para él, todos los días, o todas las semanas, o todos los meses –según la periodicidad del medio en que publica-, es el Día del Lector, al que está consagrada su tarea habitual.
¡FELIZ DIA, COLEGAS DIBUJANTES DE TODOS LOS TIEMPOS, AQUI O EN CUALQUIER OTRO PLANO EN EL QUE SEGURAMENTE NOS REENCONTRAREMOS!
Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)


lunes 2 de noviembre de 2009

INVITACION A LOS VISITANTES TANGUEROS




Hace algunos años, reconocí en el prólogo de mi libro “El Tango en el humor gráfico y escrito”, tres pasiones personales: el humor, su historia y el tango. ¡Cómo pasar por alto el aniversario del día del nacimiento de Homero Manzi! Por ello invité a la escritora Anamaría Blasetti, especialista en el tema, a referirse a él, como ella sabe hacerlo y ya lo viene haciendo con varias figuras, desde mi otro blog –http://siulnaszapping.multiply.com-; desde http://www.todotango.com; desde “El Chamuyo”, pregón de la Academia Nacional del Tango de la Argentina; desde la revista “Tango Reporter”, de Los Angeles, EE.UU.; desde “Democracia Nacional y Participativa”, para el Conurbano Bonaerense, y otras publicaciones.
Para leer la documentada nota sobre Manzi, los visitantes de este Blog interesados en el tango, pueden trasladarse fácilmente mediante el link, a http://siulnaszapping.multiply.com

sábado 31 de octubre de 2009

Un día como el…




Epígrafes de las ilustraciones: 1, Antonio Somellera; 2, Portada del Nº 1 de “Rico Tipo”; 3, Dibujo de Martínez Ferrer (a la izquierda) y caricatura del autor, por Arturo Lanteri; 4, Ignacio Manrupe.


…4 de noviembre, hace 101 años: Nacía en Buenos Aires el dibujante Roberto Serrano (Franchot). Hermano de Américo y José Serrano –también dibujantes-, fue por más de veinte años, uno de los realizadores de la historieta Don Simón y su hobby en la revista “Hobby”. También publicó entre 1945 y 1947, Serapio el serviceman en la “Revista del Radioarmador”, habiendo incursionado previamente en la revista “Cine Argentino” con la sección Cinescas.

…4 de noviembre, hace 74 años: “La Razón” comenzaba a publicar una página de historietas nacionales. A toda página fueron presentados simultáneamente con sus trabajos, cuatro dibujantes: Raúl Valencia (con temas unitarios); Fantasio (con el personaje Tancredo); Manuel Alejandro Martinez Parma (con Cosas de Negros), y Manuel Kantor (con el personaje Casifrundo). Con el correr de los números las características gráficas de esa página se fueron modificando y las historietas fueron publicadas en forma de tira incorporando otros personajes. Durante muchos años “La Razón” se caracterizó por esa página, que a partir de 1938 fue ubicada definitivamente en la parte final del diario

…5 de noviembre. Hace 52 años: Se inauguraba en la Casa de Mendoza en Buenos Aires el primer Salón de la Historieta organizado por la Asociación de Dibujantes de la Argentina.

…9 de noviembre, hace 92 años: Se estrenaba en el cine Select Suipacha, “El Apóstol”, primera película de dibujos animados de largometraje en el mundo, realizada por Quirino Cristiani. El personaje central era el presidente Hipólito Yrigoyen (1916-1922 / 1928-1930)

…11 de noviembre, hace 78 años: Nacía en Bell Ville (Córdoba), Alberto Pío Augusto Cognigni. Su revista “Hortensia” aparecida el 21 de agosto de 1971 significó en su momento una verdadera revitalización del humor, que de localista se transformó en nacional. Cognigni se había iniciado dibujando para las revistas cordobesas “Nosotros” y “Argentina”, haciéndolo después en “Córdoba”, “La Voz del Interior”, “Noticias”, “Gente” y “Nuevo País”; de este último fue director al igual que en “Hortensia”, destacándose entre sus personajes, Negrazón y Chaveta. Cognigni ha sido además, uno de los organizadores de las Bienales del humor y la historieta de Còrdoba.

…14 de noviembre, hace 120 años: Fallecía Antonio Somellera. Pintor Miniaturistra, caricaturista y litógrafo, realizaba clandestinamente caricaturas para el periódico “Muera Rosas” que se imprimía en Montevideo y se remitía a Buenos Aires para su distribución

…16 de noviembre, hace 96 años: Nacía en el porteño barrio de Boedo, el dibujante Héctor Locurátolo Torino (Héctor L. Torino, Rotcen, André Dauriac). Creador de personajes como Don Mamerto detective, Don Nicola, La barra de Pascualín, Barquinazo, Esculapio Sandoval, Barrabás, El Mago Fun-yi-to, El capitán Dos Pipas, Derrochín, Los dos Profesores, Soplete, Mudini, El detective Buscapié y su ayudante Salustiano y otros no menos divertidos, colaboró en “El Suplemento”, “¡Aquí Está!”, Suplemento de Color de “Crítica”, “Cara Sucia”, “Leoplán”, “Bichofeo” (editada por él), “El Trencito”, “Avivato”, “Tío Vivo”, “Cosquillas”, etc. Su carácter bohemio hizo que habiendo logrado llegar a tener una editorial propia con 14 publicaciones durante diez años, todo desapareciera por ausencia de sentido empresarial, como él mismo lo reconociera. En su juventud había compartido el dibujo con el violín que ejecutó en varias orquestas típicas hasta 1943.

…16 de noviembre, hace 90 años: Nacía el dibujante José Antonio –Toño- Gallo. Especialista en dibujar colosales perspectivas con ojo fotogràfico, también se ha destacado por sus acertados personajes, entre los que se cuentan Don Piernucho, Desconfiacho, Tabuí, Luzbelito, Chapucero, Cholula, loca por los astros (ésta última sobre idea de Mariano de la Torre), Doctor Chinetti y Panqueque. Colaboró en “La Razón”, “El Hogar”, “Rico Tipo”, “Mundo Radial”, “Canal TV”, “Afanancio”, “Humorón”, etc.

…16 de noviembre, hace 65 años: Aparecía la revista “Rico Tipo”. Editada por el dibujante José Antonio Guillermo Divito cuando este se hallaba en su apogeo por la popularidad alcanzada por sus “chicas” y algunos de sus personajes, fue el boom de la década del 40 del siglo XX, compitiendo semanalmente con la ya impuesta “Patoruzú” con una tirada de alrededor de 250.000 ejemplares. “Rico Tipo” dejó de aparecer en 1973, cuatro años después de la muerte de su creador y su título fue reflotado por algún tiempo a partir de agosto de 1978.

…16 de noviembre, hace 50 años: Fallecía Florencio Molina Campos. Pintor y humorista documentó con ingenio y gracia la evolución de las costumbres camperas, realizando por espacio de 12 años, a partir de 1930, los Almanaques de Fábrica Argentina de Alpargatas. En 1941 fue contratado como asesor de Walt Disney para una serie de dibujos animados ambientados en la pampa argentina. Desde 1982 sus obras integran un Museo que lleva su nombre en la localidad bonaerense de Moreno.

…17 de noviembre, hace 56 años: Aparecía la revista “Avivato”. Dirigida por Luis Alberto Reilly y Jorge Palacio (Faruk), esta publicación humorística contó inicialmente en la parte gráfica, además de los dibujos de uno de sus directores, con los del padre del mismo –Lino Palacio-, Felipe Miguel Angel Dobal, Juan Angel Sagrera, Francisco Delbueno, Fantasio, Francho, Jorge Sturla, Pedro Flores, Héctor L. Torino, Luis Macaya (h), Landrú y Carlos Enrique Garaycochea, que hacía su debut en este campo. Tras la revolución de setiembre de 1955, “Avivato” incorporó a sus páginas la sátira política.

…18 de noviembre, hace 81 años: El ratón Mickey protagonizaba su primer cortometraje. Tal protagonismo en “Steamboat Willie” determinó a los biógrafos a dar dicha fecha como la de su nacimiento, pero la aparición previa del ratón cuando aún su personalidad no estaba totalmente definida, ha originado controversias en tal sentido, y la propia esposa de un presidente norteamericano homenajeó simbólicamente al personaje en 1988.

…19 de noviembre, hace 68 años: Aparecía la revista “Cascabel”. Fundado por el publicista Jorge Piacentini, este semanario marcó una modalidad distinta en el humor argentino, caracterizándose entre otras cosas, por una diagramación sumamente creativa y la cabida en sus páginas de los estilos de dibujo más modernos, atrevimiento que por aquellos años no encontraba eco a nivel eminentemente popular. En 1945 el semanario se volcó a la sátira política nacional, siendo sus principales dibujantes de ese período, Atilio De Angeli, Oski, Abel Ianiro y Osvaldo Camblor.

…20 de noviembre, hace 67 años: Se estrenaba en el cine Ambassador, “Upa en apuros”, primer y único mediometraje de dibujos animados del Sindicato Dante Quinterno protagonizado por Patoruzú, Upa y el “villano” Juaniyo.

…23 de noviembre, hace 112 años: Nacía en Córdoba el dibujante J. Horacio Martinez Ferrer (Homfer, Haricot, Horacio Wolff, Ofelia). Desde 1915 transitó simultáneamente el humor gráfico y la caricatura y la plástica. Los abuelos más memoriosos aún recuerdan sus “Nombres y hombres famosos” que publicaba en la revista “Fray Mocho”. Asimismo realizó caricaturas para publicaciones como “Revista Popular”, “El Diario”, “Carátula”, “Radio Cultura”, “Revista de los Tribunales”, “Pareceres”, “El Cicerone Universal” y “Nosotros”, entre otras.

…24 de noviembre, hace 62 años: Dibujantes argentinos realizaban la primera muestra en el exterior. Una exposición de dibujos argentinos en Chile –la primera de esta índole en el exterior- se realizó con la concurrencia al país trasandino de una delegación compuesta por los dibujantes Florencio Molina Campos, Rodolfo Claro, Germán Loperena Vernet, Saverio Lotito, Pedro Olmos, Juan Gálvez Elorza (Fantasio) –chileno pero radicado en Buenos Aires desde 1933-, y Alejandro Sirio. La idea de realizar esta exposición se debió a otro dibujante chileno también radicado en la Argentina: el ilustrador y retratista Raúl Manteola.

…25 de noviembre, hace 98 años: Nacía en Salta el caricaturista Ignacio Manrupe. Afincado en Buenos Aires desde 1950, son numerosos los visitantes de la ciudad argentinos y extranjeros que conservan una caricatura firmada por él. Hasta pocos meses antes de su internación y posterior fallecimiento, solía vérsele con sus implementos de dibujo en la Plaza de San Telmo o en la calle Caminito, de La Boca. También ejercía su actividad durante las reuniones que se llevaban a cabo en el Museo de la Caricatura Severo Vaccaro, aunque en este caso, sólo lo hacía como una gentileza hacia sus colegas.

…28 de noviembre, hace 27 años: Fallecía Manuel Alejandro Martinez Parma. Creador en 1935 en el diario “La Razòn” de la historieta Cosas de negros, de la que surgió Alelí, quien en 1938 protagonizó su propia historieta en la revista “Figuritas”. Ese personaje tuvo una característica: así como otros personajes infantiles escribían en las paredes “viva Boca” o “River campeón”, Alelí escribía “Las Malvinas son argentinas”. Martínez Parma fue un verdadero puntal en la revista “Figuritas” que entre las décadas del 40 y el 50, compitió con “Billiken” en la provisión de material escolar para sus lectores. En 1983, Martinez Parma fue objeto de un merecido homenaje (en vida) en el Museo de la Caricatura, organizado por la Peña de los Humoristas.

Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)

miércoles 28 de octubre de 2009

La Fosforomania de Jorge Oscar García




Ilustraciones: A la izquierda: Tiras de Magolín. A la derecha, arriba: Magolín corporizado; abajo: Jorge Oscar García y Gardel a través de su fosforomanía.



Magolín no es el primero ni el último personaje mago de historieta; sin contar a los magos de historieta seria como Mandrake –también conocido a través del nombre de Solimán por uno de los tantos caprichos rebautizantes del poeta Horacio Rega Molina durante su paso por el diario “Crítica”-, sólo entre sus congéneres de tiras cómicas, unos cuantos magos le precedieron: El mago Fun-yi-to, de Héctor L. Torino (1938); El gnomo Pimentón –polvos mágicos mediante-, de Oscar Blotta (1938); El mago Truco y su ayudante Retruco, de Daloisio (1940); El mago Yu-yi-to, de Gonzalez Fossat (1947)… Otros, surgieron después de la primera aparición de Magolín en 1957: El mago Tachuela, de Juan C. Avalos (1962); El mago Fafa, de Bróccoli (1973)…
-¿Por qué un mago? –me preguntó en una ocasión Carlos Garaycochea, sin advertir que no era un mago más, sino un mago diferente, porque Magolín tiene poco en común con sus colegas, ya que es esencialmente romántico; no saca conejos de su galera, pero seguramente va a sacarlos del alcance de los cazadores, de la misma manera que convierte una tormenta en una lluvia de flores para que a una pareja no se le arruine el picnic de Primavera.
En 1957, la personalidad de Magolín impactó tanto a Julián Centeya, flamante director de la efìmera revista humorística “Tío Vivo”, que el personaje se convirtió en el salvoconducto de Siulnas para ingresar por la puerta grande al staff de colaboradores de la publicación, a pesar de lo cual el reconocimiento de su autor –metido a editor 17 años después- fue tardío, pues Magolín recién apareció en la revista “Humorón”, a partir del 5º número de la misma, por supuesto que haciéndose prontamente acreedor a toda clase de elogios tanto por parte de los lectores de la revista, como a través de comentarios periodísticos en diversos medios que no vacilaron en definir al personaje como un “mago con mucho ángel”. Un verdadero mago-lin…do.
¿Por qué traigo ahora a colación todo esto? Porque al finalizar la penúltima sesión de tablas de la Academia Porteña del Lunfardo, durante el espacio de tiempo que los Académicos compartimos más informalmente antes de despedirnos hasta la siguiente sesión, Jorge Oscar García se mostró sumamente interesado en saber con cuál de mis personajes yo me sentía más identificado.
En ese momento lo tomé como una simple curiosidad de mi interlocutor; al volver a reunirnos, pude comprobar que no había sido así.
En una cajita de cartón, de 3 centímetros por 3 y 7 centímetros y medio de alto, podía verse a través de la “vidriera” de celuloide de dos de sus caras, un Magolín en 3 dimensiones, réplica perfecta y corporizada del que salía de mi pluma sobre el papel. Al dorso podía leerse: “Al académico Oscar Vázquez Lucio SIULNAS. Recordando a MAGOLÍN El inefable mago que paseó su bonhomía en las revistas “Tío Vivo” y “Humorón”. Afectuosamente Jorge Oscar García. Fosforomanía, octubre 2009”.

Los visitantes de este Blog se estarán preguntando lo mismo que yo me pregunté de entrada: qué es la Fosforomanía. Dejemos que lo explique el propio Jorge Oscar García:

“En cuanto a "Fosforomanía" te cuento: es el nombre con que bauticé a la modesta artesanía porque básicamente la ejecuto con fósforos de madera y algunos materiales afines papel, cartulina, etc.Con tal procedimiento he realizado personajes tales como Gardel, Sócrates, Alfonsina Storni, General Roca, Quinquela Martín, etc. Al disponerme a realizar el MAGOLIN (nunca había hecho un personaje de historieta, éste es el primero), me encontré con la particularidad del mayor volúmen de la cabeza y el tronco y fue así que tuve que apelar a otros materiales para esas partes y emplear fósforos sólo para los brazos y las piernas.”


Roberto Selles -a quien Jorge Oscar García le había obsequiado un "Gardel" a título de "Fosforomanía"- le dedicó unos versos cuya última estrofa dice:


"De esa manera, el Jorge Oscar García

como quien crea un todo de la nada,

nos inventó la fosforomanía".


Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)
Mi agradecimiento a Jimena Vázquez Popia por colaborar en la realización de esta nota tomando las fotos del Magolín corporizado.

sábado 24 de octubre de 2009

Centenario del creador del personaje más nuestro, más discutido y más vilipendiado




1, Retrato a pluma de Quinterno realizado por el autor de esta nota a partir de una foto de album familiar.
2-3, Carta enviada por Quinterno al autor de esta nota, en respuesta a una consulta sobre sus personajes.
4, Panitruco, personaje que creó a los 15 años y define como su “primer balbuceo”.
5, Portada de “Mundo Argentino” del 16 de febrero de 1927, realizada por Quinterno a los 17 años; ya publicaba en la misma revista su personaje Don Fermín.
6, Anuncio de Curugua Curiguagüigua, publicado en “Crítica” el 18 de octubre de 1928, el mismo día en que el dibujante acepta cambiarle el nombre, lo que se resolverá a partir de la primera historieta
7, Primera aparición de Patoruzú en la tira de Don Gil Contento, encargado de hacer pasar al olvido el nombre de Curugua Curiguagüigua. Los otros cuadros corresponden a los siguientes “nacimientos” de Patoruzú en “La Razón” y en “El Mundo”.
8, Portada del primer número de la revista “Patoruzú” que apareció en noviembre de 1936 (inicialmente era mensual). A partir del segundo número sólo se mantuvo igual el formato apaisado y la presencia del personaje en tapa, modificando totalmente su interior con un éxito editorial que le permitiría superar los 250.000 ejemplares semanales.
9, Ultima foto “autorizada” de Quinterno con los muñecos de Patoruzú y Upa, publicada el 7 de diciembre de 1937, al cumplir el primer año la revista “Patoruzú”; lo acompañan Luis A. Reilly y otros colaboradores.
10, Sorprendido en una reunión con su equipo de colaboradores en diciembre de 1972, en una foto de circulación restringida.
11, El dibujante Tulio Lovato, a quien ha considerado “el brazo y la pierna derechos” de la empresa; Lovato fue además, el jefe de producción de la película “Upa en apuros”.
12, En 1939, deseando correr en el Gran Premio Internacional del Sud sin que se enterara su familia, Enrique Díaz Sáenz Valiente, se anotó con el nombre de “Patoruzú”, ganando esa carrera, y definitivamente el apodo con el que se haría famoso.
13, Escena de la película de dibujos animados “Upa en apuros”, con sus tres protagonistas. Estrenada en 1942 en el cine Ambassador, fue proyectada nuevamente, en circuito cerrado, durante el homenaje tributado a Quinterno en el Congreso de la Nación Argentina.



Muchos de los seguidores de Astérix, el héroe galo de historieta surgido en Francia en 1959, siempre supieron que sus creadores han sido Albert Uderzo y Rene Goscinny, quien, vale la pena recordarlo, vivió en la Argentina entre 1929 y 1946 y posteriormente dotó a su personaje de algunos características comunes con las del argentino Patoruzú: la bondad en su rostro, un físico ostensiblemente menor que el de sus ocasionales adversarios, la imagen del antihéroe, trompadas que sacan al adversario del cuadro de la historieta, aventuras en medio de situaciones reideras, irreductibilidad en la preservación de los hábitos ancestrales…
El indio Patoruzú, por su parte, tuvo durante años, mucho más popularidad que la que le permite mantener actualmente un mensuario con una de sus aventuras completas. Sin embargo, es difícil que aun en sus momentos de mayor auge, los seguidores del personaje tuvieran presente el nombre de su creador, y es posible que el 24 de noviembre de 1997, al enterarse del homenaje a Dante Raúl Quinterno en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación Argentina, en “reconocimiento a su trayectoria artística”, se hayan preguntado: “¿Y éste, quién es?”
Los que lo conocíamos, también nos sorprendimos, aunque por otro motivo; recluido en su casa de Palermo Chico, en sus oficinas o en el casco de su estancia cuando logró conocimientos que lo colocaron a la altura de los mejores ingenieros agrónomos, ha eludido a los fotógrafos y a cuantos no integraban su círculo directo, desde 1937. Como no esperábamos fuera de otra manera, el Salón de los Pasos Perdidos se vio colmado de gente atenta al estrado, que pronto se cubrió totalmente con hijos, nietos, sobrinos y otros familiares de Quinterno, recibiendo la medalla recordatoria, su esposa; el homenajeado sería el gran ausente.

EL HOMENAJEADO
AL QUE NO SE PUDO CONDECORAR
Discípulo aventajado del caricaturista Diógenes “Mono” Taborda, Dante Raúl Quinterno publica sus primeros dibujos antes de cumplir los 14 años de edad, en las revistas “Caras y Caretas” y “Páginas de Columba”, colaborando en 1924, ya quinceañero, en la revista “Humorismo Porteño”, del dibujante Lanteri, y al año siguiente en “El Suplemento”, para la que crea su primer personaje estable: Panitruco, al que se referirá después como su “primer balbuceo en el campo gráfico periodístico”.
A este personaje le sigue en 1926, “Andanzas de Manolo Quaranta”, que publica en “La Novela Semanal”, apareciendo ese mismo año en “Mundo Argentino” –donde además realiza ilustraciones “serias”–, su primer personaje duradero: Don Fermín, que se llamará sucesivamente Don Fermín Fierro, y Don Fierro, al pasar después a “Patoruzú”, su propia revista titulada con el nombre de su personaje más exitoso, pero de accidentado comienzo.
En 1927 crea para el diario “Crítica”, donde también dibuja caricaturas políticas durante la presidencia de Alvear, la historieta “Aventuras de Don Gil Contento”, titulada en un principio “Un porteño optimista”.

PATORUZU Y SUS TRES “NACIMIENTOS”
El miércoles 17 de octubre de 1928, en la cabecera de la página 5 de “Crítica”, se anuncia: “Don Gil Contento adoptará al indio Curugua-Curiguagüigua”, explicando que se trata del último vástago de los “tehuelches gigantes” que ha quedado desamparado ante la muerte de su tutor y patrón, tío de Don Gil Contento, quien se hará cargo del indio.
El anuncio es leído por el periodista Muzio Sáenz Peña, maestro y consejero de Quinterno, quien desalienta al joven dibujante:
–Con ese nombre no va a ningún lado; usted tiene que buscar un nombre pegadizo, ¿quién se va a acordar de Curugua-Curiguagüigua?
No es fácil encontrar otro nombre sobre la marcha; sin embargo, surge uno: los chicos acostumbran mascar en esa época, pasta de oruzú, un producto que se vende en las farmacias. “Pasta oruzú”… “Pat…oruzú”… Así surge el nombre salvador.
Cuando al día siguiente, el nuevo personaje aparece en la tira de Don Gil Contento, éste recibe a Curugua-Curiguagüigua, diciéndole:
–¡Por fin llegaste, “Patoruzú”! Te bautizo con ese nombre porque el tuyo me descoyunta las mandíbulas.
No será la única improvisación en el afianzamiento de este dibujante que se transformará en un empresario perfeccionista.
Patoruzú sólo dura dos días en “Crítica”, desapareciendo del diario junto con el personaje Don Gil Contento, vaya a saber por qué desacuerdos entre el dibujante y el editor Natalio Botana. Un mes después, Quinterno inicia la publicación, esta vez en el diario “La Razón”, de Julián de Monte Pío, quien con el tiempo, se convertirá en el “decano” de los personajes de historieta –aunque con el nuevo nombre de Isidoro Cañones–, ya que aparecerá ininterrumpidamente hasta estos días, ahora en aventuras completas.
El sábado 27 de setiembre de 1930, Quinterno reflota al indio en la tira de Julián de Monte Pío, por virtud de una curiosa herencia de un tío del personaje. La aparición inicial de Patoruzú en “La Razón” no difiere de la que hiciera 23 meses atrás, y antes de mucho tiempo se producirá un eclipsamiento, cambiándose el título de Julián de Monte Pío por el de Patoruzú.
En el vespertino, el pintoresco indio es elegido hasta para hacer la publicidad de una gran tienda; sin embargo, sus grandes aventuras comenzarán a partir de su traslado a un tercer diario, en este caso un matutino tabloide que por su ágil estilo no tendrá una gran competencia hasta la aparición de “Clarín”. El diario en cuestión es “El Mundo” y su director, Muzio Sáenz Peña, precisamente quien había aconsejado a Quinterno cuando éste esbozaba su personaje indígena.
En “El Mundo”, Julián de Monte Pío se convierte en Isidoro Cañones, pero el cambio no termina allí; todo se renueva en esta tercera versión, incluyendo el comienzo de la relación entre padrino y ahijado, que ahora surge cuando Patoruzú asiste a un circo regenteado por Isidoro y prueba sus fuerzas frente a Juaniyo, “el gitano invencible”. Las trompadas del indio ablandan tanto al gitano, que la atracción del circo se derrumba, y Patoruzú, en vez de cobrar el premio de $100, lo indemniza con una generosa suma de dinero.
–Veo un hombre cuyo destino está unido al de usté y que guiará sus pasos –le lee la buenaventura la compañera del gitano–; ese hombre es… ¡er señó Isidoro!
Como se ve, el nuevo comienzo de la relación entre los dos personajes, surge de una circunstancia más fortuita que las anteriores, pero la versión será revalidada en noviembre de 1936, al reproducirse en la flamante revista humorística que lleva el nombre del indio.

LA REVISTA “PATORUZU”
En realidad, el primer número de esta revista está realizado casi íntegramente por Quinterno, y como veremos, marca la última improvisación del posterior empresario periodístico. En 24 páginas se publican treinta tiras de la historieta en que Patoruzú conoce (según la versión aparecida en “El Mundo”) y elige como padrino a Isidoro, aunque esta aventura quedará trunca a partir del segundo número que sufrirá una reestructuración total con la inclusión de numerosos colaboradores –entre ellos, los dibujantes Raúl Roux, Rodolfo Claro, Muñiz, Bonetto, Gubellini, León Poch, Divito, Ferro, Guratti, Lubrano, Mazzone y José L. Salinas, y los redactores Carlos Raffo, Félix D. Frascara, Luis Parks, Chamico, María Esther Montaldo, Mariano Juliá, Abel Santa Cruz, y Laura Quinterno (su hermana)– y el profesionalismo, como secretario de redacción, de Luis A. Reilly (Billy Kerosene). Lo que se mantiene es el formato apaisado, sugerido por Reilly para aprovechar los clisés (chapas con los dibujos en relieve, usadas entonces para imprimir) de las tiras que se habían publicado en el diario; es una de las peculiaridades de la revista, que se mantiene hasta fines de la década del 50.
A Patoruzú no le ha costado mucho aceptar el vaticinio de la gitana, llevando a su flamante padrino a vivir al hotel donde él se aloja; menos le cuesta aceptarlo, a Isidoro, al conocer la fortuna de su flamante ahijado. A partir de esta etapa los personajes terminarán de delinearse: Isidoro vivirá a costa de su ahijado, pero al mismo tiempo lo preservará de los estafadores dispuestos a aprovechar la ingenuidad del indio, en tanto Patoruzú pondrá su fuerza y su fortuna al servicio de las causas nobles. También se irá perfilando su entorno con la aparición de Upa –su voluminoso hermanito, al que se sumará después su hermana Patora–; Chacha Mama, la vieja criolla que fuera nodriza de Patoruzú en su infancia (recreada a partir de 1945 en la revista “Patoruzito”); Ñancul, el capataz de la estancia, y el invencible caballo Pampero. Del lado de los “malos”: Mandinga, el gitano Juaniyo, el Hindú, Ben Turquín, Gastón, Iván el más terrible, el Toba Monstruo, el Hombre de las Mil Caras, el primo del Duque de la Mancha, etc.
Cada tanto, incursionará en la historieta alguna novia de Patoruzú, a pesar de ser acusado de misógino, pero su soltería no difiere de la de otros héroes de historieta comprometidos con sus semejantes, como se lo señalará al despedirse, Azucena, la novia de Patoruzú más próxima al ideal soñado por el indio.
Asimismo, algunos analistas y semiólogos cuestionaron que Patoruzú “tiene virtudes gauchas pero es un indio, y los indios y los gauchos nunca fueron nada parecido a una unidad social”; sin embargo –como describía a los patagones la revista “PBT” en 1916– “los que quedan sin perfiles étnicos propios, son los restos de una raza arruinada y que por lo mismo de verse arruinada se ha atado al yugo de costumbres nuevas”, agregando que “el patagón famoso abandonó el arco, la expedición combativa, la vida nómade voluntaria y no obligada. Y ahora se lo ve manso, dócil, francamente bueno”. En cuanto a su aparente dualidad de “gran terrateniente” y “cacique indio del sur”, cabría preguntarse si no es un símbolo reivindicatorio, ya que en la primera “carta de Patoruzú al cacique Panza de Agua” dice: “Aquí me tenís con unas ganas bárbaras ’e darme una güeltecita por la toldería. (…) He corrido más en estos años que tuitos los que pasé en ese pago que di repente mi atora ’e recuerdo y me hace yorar como gurí sin teta. ¡Cha! ¡Las que tiene que pasar uno! ¡Y las veces que gritaría a tuito pulmón que nosotros somos los verdaderos dueños ’el pais!…”

LA PELICULA DE DIBUJOS ANIMADOS
El gitano Juaniyo es el elegido para coprotagonizar junto con Patoruzú y Upa, la primera película de dibujos animados encarada por Quinterno. Dispuesto a que “Upa en apuros” –tal su título– esté a la altura de las producciones extranjeras, el ahora exitoso empresario que en Estados Unidos había estudiado la técnica en los estudios de Max Fleischer, no escatima medios en su realización. La película, que tiene como jefe de producción a Tulio Lovato -a quien Quinterno llegará a considerar “el brazo y la pierna derechos de la empresa”–, a Oscar Blotta (padre del que en los años 70 editaría la revista “Satiricón”) como principal animador, decorados de fondo del pintor alemán Gustavo Golschmidt, y una sinfonía musical especialmente escrita por el compositor Melle Weersma, se estrena en el cine Ambassador, el 20 de noviembre de 1942. Pero no es negocio producir mediometrajes de dibujos animados en la Argentina y esa “primera” película será la única.

ESTE 26 DE OCTUBRE…
Este 26 de octubre Dante Raúl Quinterno cumpliría 100 años. Si aún viviera no íbamos a poder saludarlo; ni siquiera tendrían ocasión de hacerlo quienes todavía trabajaran en sus oficinas. No obstante, sus indicaciones sobre lo que había que hacer, llegarían como todos los días, a través del teléfono, haciendo sonreír a sus hijos, que harían lo que él dijera que había que hacer, y también lo que, desde su ostracismo voluntario, no quería que se haga …
Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)

martes 13 de octubre de 2009

EL HUMOR QUE PEGA DE BEN MOLAR



Ben Molar, letrista de canciones populares de éxito internacional, creador de astros y estrellas de la canción, suerte de juglar, duende y mecenas de la vida cultural de Buenos Aires, autèntico poeta, ha dicho que no es escritor; su libro de cuentos “Final” editado en 2002 indicaría lo contrario. Y Armando Almada Roche lo certifica: “Sabe contar. Lo hace con fino y delicado humor. Hunde su escalpelo hasta los huesos, como un cirujano, y llega al alma de sus personajes y muestra las heridas y también la belleza. Sus historias golpean fuerte y al mismo tiempo dejan el sabor dulce del amor y la esperanza”.
Es como difícil leer el cuento que transcribo sin que el pensamiento se dirija por momentos a algunos de los colegas ya fallecidos. Ben acepta con humildad haberse animado a escribir a instancias de Jorge Luis Borges.


¿AHORA ME HACEN HOMENAJES?

Ahora me hacen homenajes? ¿Para qué? ¿Por qué? Cuando necesité un aplauso, o varios aplausos, no los tuve.
Esos aplausos yo los hubiera recibido sin vanidad, pero como un premio a la labor realizada; saben Uds., ¿qué cacho de felicidad me hubieran dado?...
Bueno… ahora Uds. Están exagerando lo que hice. Pensar que si todo lo que se publica ahora en los diarios, revistas y libros sobre mí, se hubiera publicado en su momento, y todo el blá blá blá que ahora dicen por radios y canales de televisión lo hubieran dicho antes, yo hubiese sido, repito, ¡un cacho más feliz!
Y para qué quieren que les cuente lo que dicen los macaneadores profesionales. Uno dice que yo…, y acá inventa su amistad conmigo y lo que signifiqué para él y su ayuda invalorable al promocionar intensamente mis trabajos…
¡Si ni me conocía! Es más, ni me nombró una sola vez cuando yo, ¿por qué no?, ansiaba escuchar mi nombre en sus audiciones.
Y aquel otro que sí me conocía, pero tampoco me nombraba porque para él yo no existía como ente. Y ahora no hace más que destacar cada palabra, cada frase, cada cuarteta de lo escrito por mí hace tiempo.
¿Y sus interjecciones? Me hace reír, porque ahora, con énfasis teatralizado, acentúa y repite esas palabras y reitera ditirambos exageradamente.
¿En qué quedamos? Aquél que no me conocía y éste otro que sí me conocía, me ignoraron antes, y ahora para ellos, ¡soy ALGUIEN!; ¡se les fue la mano muchachos! Ahora para qué quiero esos homenajes.
¡Antes me hubiera servido para “matar” el hambre! –ambos hambres-: el del estómago y el de mi espíritu.
Y qué me dicen de esa Revista y ese Periódico que jamás publicaron una línea sobre mi persona o mis trabajos y que en sus archivos de fotografías nunca hubo –hasta ahora- una sola foto mía…
¿Ahora me hacen homenajes?
¿Saben Uds., lo que hubiera sido vivir y gozar estos momentos, pero en aquellos momentos?
Siempre hubo, hay y habrá, los advenedizos, los incapaces, los audaces pero sin talento; los con “Padrinos” o “Madrinas” influyentes; los apoyados por las “maquinarias” publicitarias y promocionales; los que “entraban” en todas; los que aceptaban que otros firmaran sus obras como “coautores” aunque fuera él sólo el autor; los pagadores de a tanto el elogio; los “amigos” o “amigas” de…
En cambio yo, igual a tantos otros, era la ovejita negra, el bohemio, el “chinchudo”, el rebelde, el intratable, el poco diplomático…
Ahora me pusieron una chapa de bronce en la esquina de Corrientes y…
En la audición Los Grandes me dedicaron una, homenajeándome. Y parece que es inexorable que una callecita, o una cortada, lleve mi nombre y apellido… ¿Se imaginan Uds.? ¡Mi nombre y apellido!
Y pensar que hace muchos años existía una Revista “seria” que jamás quería poner los nombres cariñosos que llevaban ciertos artistas como “Pepe Arias” o “Pepita Serrador”, y ponía José Arias y Josefina Serrador y ahora puso mi foto y un largo estudio psico-sociológico sobre mis trabajos, analizando palabra por palabra.
¿Y saben una cosa?... Yo jamás pensé, cuando escribí mis obras, en toda esa profundidad que le encontraron esos “estudiosos”. Yo sólo escribí mis angustias y mis penas, mi hambre y mi sed de querer, mis ansiedades y mis sueños!
¿Y ahora estos “científicos” dicen lo que yo ni pensé decir!
¡Pero qué le vas a hacer! Así es la vida; mejor dicho, ¡así es la muerte!
Porque yo ya no estoy en la lucha. Estoy fuera de este mundo… ¡del mundo de ustedes! Yo estoy en el otro. Y estos aplausos y elogios ya no me llegan. Por que acá donde estoy no existe la vanidad.
Y esta eternidad es la verdad.
¿Qué quién soy? ¡Puedo llamarme Celedonio o Julián o Julio Jorge! ¡Puedo llamarme Macedonio o Florencio o Spilimber o Francisco Decar o Arl, o mirá si me llamo Ben!...
¿¡Me perdonás la vanidad!?
Otro sí digo: Se me acaba de ocurrir una idea… pero ya es tarde ¿no? O ¡no!
A aquellos que están pasando momentos parecidos, pero allá “abajo”, les sugiero que vayan a una escribanía amiga y hagan levantar un acta dejando constancia que, a “esos” que en vida no reconocieron sus dotes artísticas, les prohiban que mencionen sus nombres después… cuando vengan acá, donde “estamos nosotros”.
Porque “esos”, entre ellos, ¡sí se nombran y con qué énfasis!; y varias veces en cada audición se oye: “Y ahora les presento a mi gran amigo, el gran poeta José Josesito. ¡Uno de los valores más importantes de la poesía mundial!”
A lo que el “poeta” (pseudo poeta) dice: “Gracias, muchas gracias mi apreciado amigo Carlos Carlitos, sos uno de los más grandes animadores de la radio y la televisión mundiales.”
Y ni uno ni otro lo son.
¡Ah!, me olvidaba decir que todos “esos” integran el Club S.A.M..,.. ¿Qué quiere decir S.A.M.? Pues:
¡¡”Sociedad Admiración Mutua”!!

sábado 10 de octubre de 2009

REENCUENTRO CON PEDRO ORTIZ



Epígrafes de las ilustraciones: 1, Pedro Ortiz; 2, Bernardo Verbitzky; 3, Recorte de la nota mencionada; 4, "Fuchs"; 5, "Ritmo"; 6, "Aglutinante".



Estábamos aguardando en el mismo lugar ante una dependencia de la obra social de prensa (OSTPBA), ese lugar en el que al cabo de los años, indefectiblemente nos reencontramos todos los profesionales que alguna vez compartimos tareas periodísticas.
Pero este caso era distinto: al comenzar la década del 50, él estaba realizando tareas periodísticas en el diario “Noticias Gráficas”, y yo, con 17 años de edad, recorría los medios gráficos con mi carpeta bajo el brazo, tratando de que alguien se interesara en mis originales dibujos geométricos.
Los había expuesto por primera vez en MEEBA (Asociación -ex Mutualidad- de Estudiantes y Egresados de Bellas Artes)
Mi segunda muestra en esa institución, realizada en abril de 1950, me significó entre otras satisfacciones, la primera nota importante en un medio periodístico, ya que hasta ese momento todo se había limitado al correspondiente anuncio de la exposición en la columna respectiva de los medios, o a lo sumo, una foto en la contratapa del diario “El Mundo”, rodeado de todos los asistentes a la inauguración con un epígrafe ambiguo: “La Asoc. Estudiantes de B. Artes inauguró una muestra de dibujos en Medrano 860.” Del nombre del expositor, ¡ni noticias!
Claro que no era fácil para un muchacho de 17 años con una carpeta de dibujos bajo el brazo, conseguir “prensa”. Pero la seguía buscando y esa búsqueda me llevó un día del mes de julio hasta Riobamba 280, donde funcionaba la redacción del diario “Noticias Gráficas”.
Tal vez los resultados hubieran seguido siendo magros si no me hubiera atendido el periodista Pedro Ortiz; él resultó ese alguien de la redacción capaz de machacar hasta ganarle por cansancio al encargado de la sección correspondiente, para que publicara algo sobre un novel dibujante que aspiraba a ser un poco más conocido. ¡Adivinaron! El es el profesional con quien me reencontré en la OSTPBA.
Continúo con el relato: El encargado de aquella sección del diario era Bernardo Verbitzky y el miércoles 2 de agosto de 1950, mi ego adolescente disfrutó de la primera nota impresa sobre mis dibujos, con la publicación de uno de ellos en tamaño apreciable en página central, bajo el título “Un original dibujante porteño”.
En la misma, que reproduzco aquí, puede leerse: “SIULNA es un joven dibujante porteño que cultiva un género de composición vivaz y no carente de originalidad, a pesar de que a veces se adivina la influencia, ciertamente calificada, de Steinberg, el rumano genial. Sus temas ciudadanos tienen, por lo demás, como escenario a Buenos Aires, lo cual es un argumento en favor de la sinceridad de Siulna. Este tiene, además, la particularidad de proporcionarnos, junto con los dibujos, una breve fundamentación de la idea que en ellos se representa. No se trata de una explicación, pues los diseños son de por sí claros, pero nos sirven para comprender mejor el punto de vista del autor, quien se expresa con precisión y no sin gracia. Veamos lo que dice del dibujo que responde al título de “Fuchs”: “En toda mente infantil está latente el afán de investigar la causa de las cosas: por eso la niña despanzurra su muñeca de aserrín para saber qué oculta en su vientre de trapo, y en todo niño una gallina empollando despierta todo un mundo de sugestiones y misterios y su afán investigador se despierta al máximo, pudiendo ser este el principio de un destacado sabio”. Siulna describe de este modo su representación titulada “Ritmo”: “La metrópoli, con sus millones de habitantes, impone a la gente un particular andar rítmico, elegante y disciplinado, que se hace costumbre en cada ciudadano y es la causa del orden en el andar de las muchedumbres”, “Realismo” no necesita de leyenda, “El artista, posesionado de su obra, se previene de los elementos que pinta con un salvavidas”. En “Aglutinante” se estiliza con originalidad un viaje en subterráneo. Resulta bien claro que el “aglutinante” es la chica que “pega” en torno suyo las miradas de todos sus compañeros de viaje.”


La nota, que ocupó cuatro de las cinco columnas de una de las dos páginas centrales, por 11 centímetros de alto fue para mí, aunque íntimamente deplorara que Verbitzky escribiera Siulna en vez de Siulnas, un espaldarazo que siempre le reconocí -sin que él llegara a enterarse- a Pedro Ortiz, quién digámoslo de paso, fue quien me sugirió lo de la “breve fundamentación de la idea” (que Verbitzky suponía una “particularidad” mía), tal vez anticipándose a lo que posteriormente publicaría otro diario, “La Razón”, refiriéndose a una nueva exposición mía: “Dibujos para ser explicados en una exposición de caricaturas”.
En cuanto a los dibujos “explicados” en la nota de “Noticias Gráficas”, por una “humorada” (?) o insuficiente disponibilidad de espacio del diagramador, el propio Verbitzky se vio sorprendido con la no inclusión de los que él había elegido, de modo que los lectores nunca entendieron bien de qué hablaba cuando se refería a la “fundamentación de la idea”.
No volví a ver a Ortiz, el periodista que en 1950 me ayudó asumiendo mi “representatividad”, a ser, por fin, un poco más conocido; recién en 1966 vi una foto de él en la revista “Tía Vicenta”, con una chanza de Landrú, y entonces me enteré que cantaba tangos en árabe.
Este reencuentro en la OSTPBA, tantos años después, me ha permitido transmitirle a Pedro Ortiz mi reconocimiento mantenido a través del tiempo. Hace poco me referí en la Academia Porteña del Lunfardo, a César Tiempo, y rescaté algo que le había ensalzado Helvio “Poroto” Botana cuando hizo notar que volcaba su tiempo, “que le era necesario, en guíar, aconsejar y promover a principiantes”.
Ortiz es de esa clase de tipos. Y además de ayudarme en aquella ocasión, me transfirió sin proponérselo, su ejemplo.
¡Qué bueno habernos reencontrado para podérselo decir!
Siulnas


jueves 8 de octubre de 2009

NO DEJEN DE VER EL OTRO BLOG



A los visitantes que se encuentran aquí en este momento, especialmente a aquellos que disfrutan del humor en cualquiera de sus formas, los invito a trasladarse a mi otro Blog: http://siulnaszapping.multiply.com/ (pueden hacerlo mediante el link) para que compartamos la evocación de una figura radial que constituyó un boom desde fines de los años 40 completando su éxito en la surgiente televisión a partir de los 50, y acaba de dejarnos definitivamente. Se trata de Juan Carlos Mareco "Pinocho", nombre que las viejas generaciones han tenido más ocasiones de valorar, que las nuevas; por ello recomiendo a estas últimas descubrir en toda su importancia a esta figura del humor radial y televisivo.

Los espero allá.

Siulnas

viernes 2 de octubre de 2009

Un día como el…




Epígrafes de las ilustraciones: 1, La popular “cabeza de Geniol” de Luciano Mauzán; 2, Helvio “Poroto” Botana, según una caricatura de Siulnas: 3, Portada de “La Historieta Mundial”, obra editada durante la 1ª Bienal Mundial de la Historieta; 4, Portada de “La Pluma Cucharita”, 1939; 5, Portada del Nº 1 de “Don Fulgencio”, 1945; 6, Horacio Rega Molina: apunte del natural, de Siulnas, 1952.


4 de octubre, hace 166 años: nacía Enrique Stein. Oriundo de París, llegó a Buenos Aires para dedicarse a la apicultura, pero fracasó. Caricaturista y retratista, publicó su primera colaboración en “El Mosquito” en 1868 y a partir de entonces su labor en el periódico fue constante y su carrera ascendente, llegando a director-gerente, primero, y a director-propietario después. En 1881 agregó a la administración de “El Mosquito”, una librería y papelería, de la que siguió viviendo después de discontinuar el periódico en 1893.
7 de octubre, hace 141 años: nacía Juan De la Cruz Ferrer. Este barcelonés llegado a Buenos Aires en 1898, calificado como “el ático humorista de Caras y Caretas”, se caracterizó por escribir epigramas políticos.
8 de octubre, hace 111 años: Aparecía la revista “Caras y Caretas”. A partir de Manuel Mayol y José Marìa Cao, desfilaron por sus páginas a lo largo de 4 dècadas, los dibujantes más destacados
9 de octubre, hace 109 años: nacía Manuel Sofovich (Manuel Sofo, Capuchino). Oriundo de Pergamino (Buenos Aires) fue cronista de turf en “Noticias Gráficas”, incursionando en el humor redaccional en “Tía Vicenta”, “Dinamita” y otras revistas de la época. Su hijo, Gerardo Sofovich, debió interrumpir la carrera de arquitectura al fallecer su padre en 1960, siguiendo en cierta forma los pasos paternos.
…11 de octubre, hace 64 años: Nacían simultáneamente Patoruzito, de Quinterno; Langostino, de Ferro; y Don Pascual, de Battaglia, en la revista que llevaba el nombre del primero. Los tres personajes constituyeron un éxito difícil de olvidar.
11 de octubre, hace 43 años: fallecía Andrés Villá. Oriundo de Masnou (Barcelona) se radicó en la provincia argentina de Tucumán, donde entre 1933 hasta su fallecimiento, realizó La nota del día para el diario “La Gaceta”.
13 de octubre, hace 108 años: nacía Eduardo Linage. De origen español, participó activamente a partir de la segunda mitad de la dècada del 20 del siglo XX, en el periodismo porteño, dibujando chistes e historietas entre las que se destacó Las desventuras de Maneco. Publicada en “Caras y Caretas” en los años 30, su protagonista remataba cada “desventura” exclamando “¡Sonaste Maneco!”, dicho que muy pronto adoptaron los porteños en su lenguaje cotidiano.
15 de octubre, hace 126 años: nacía en Gap, Francia, Luciano Aquiles Mauzán. Célebre afichista creador de la popular “Cabeza de Geniol”, realizó en la Argentina muchos afiches memorables.
15 de octubre, hace 94 años: nacía Helvio "Poroto" Botana. Hijo del fundador del diario “Crítica”, fue editor de “La Hipotenusa”, colaborando entre otras, en “Cuadernos de Cesar Bruto”, “Esculapión” (revista para médicos), “Tía Vicenta”, y “Caras y Caretas”. Aún en sus cuadros con motivos religiosos, Botana ha introducido el humor, ya que siempre consideró que “el humor está,en la realidad”.
15 de octubre, hace 41 años: Se inauguraba la 1ª Bienal Mundial de la historieta en el Centro de Artes Visuales Instituto Torcuato Di Tella, reuniendo a cultores cde la historieta de Argentina, España, Brasil, Francia, Italia, Japón y Estados Unidos.
17 de octubre, hace 99 años: nacía Carlos Alberto Linares Quintana. Dibujante, caricaturista, humorista y poeta, este platense inició su actividad periodística en “Páginas de Columba” incorporàndose después al diario “La Opinión” primero, y a “El Pueblo” después, colaborando además en “Alumni”. Pero su personaje inolvidable sería La Pluma Cucharita, que publica en la revista”Figuritas” junto a El Fabricante de Campeones y Kinotito.
17 de octubre, hace 64 años: Aparecía la revista “Don Fulgencio”, dirigida por Lino Palacio.
21 de octubre, hace 98 años: nacía Atilio De Angeli (Atilio, Lonka). Fue el realizador de casi todas las tapas de sátira política de la etapa iniciada por “Cascabel” el 2 de octubre de 1945. Asimismo dio a conocer los personajes Lonka –cuyo nombre, a veces, él usó como seudónimo- y Pajarote. Colaboró también en el diario “Hoy” y en las revistas “El Hogar”, “Descamisada”, “Atlántida” y finalmente en “Billiken”.
24 de octubre, hace 110 años: nacía Diego Novillo Quiroga (Bisturí). Poeta gauchesco sampedrino, incursionó en el humor escrito en las revistas “Cascabel” y “¡Aquí Está!” y en el el

diario “Crítica”, entre otras publicaciones.
24 de octubre, hace 52 años: fallecía Remo Algani (Horacio Rega Molina). Utilizando el seudònimo Remo Algani, el fino poeta que mereció el juicio laudatorio de Leopoldo Lugones, incursionó en humor, publicando en la revista “PBT” (2ª época) la sección Tipos populares. Cabe señalar que la incursión de Rega Molina en este campo, no es demasiado circunstancial, ya que durante años en el diario “Crítica” tuvo a su cargo la traducción y adaptación de todas las historietas extranjeras que venían por agencia.
24 de octubre, hace 29 años: fallecía Israel Zeitlin (César Tiempo). Poeta, autor teatral y periodista oriundo de Ekaterinoslav (Ucrania) cultivó en la Argentina el humor escrito, con secciones como Microbiografías de bolsillo y Biografías de Chaleco, publicadas respectivamente en “Cosquillas” y “La Hipotenusa”, entre otras.
25 de octubre, hace 95 años: nacía, Fernando Roberto Cao. Hijo de José María Cao, publicó en el semanario “Patoruzú” desde 1939 hasta 1958, la historieta Pepe el pistolero. También fue el autor de Jacinto Piesfelices en “Leoplán”. Posteriormente se radicó en el Chaco (Rep. Argentina) hasta su muerte acaecida en 1975.
25 de octubre, hace 24 años: Fallecía Alberto Bróccoli. Prematuramente se interrumpió a la edad de 42 años, la carrera profesional de este dibujante que vinculado inicialmente al periodismo a través de tareas administrativas en la revista “Loco Lindo”, de Adolfo Mazzone, fue escalando posiciones hasta lograr un lugar privilegiado entre los humoristas argentinos. Entre sus personajes más conocidos figuran El mago Fafa, Juan y el Preguntón y Pèrez-Man, esta última interrumpida bruscamente por su deceso.
26 de octubre, hace 119 años: nacía Nicanor Alvarez Diaz (Alejandro Sirio). Fue “descubierto” haciendo carteles de propaganda para el escaparatre de la Sastrería Inglesa y llevado sin más demora a trabajar en “Caras y Caretas”. Para apreciar su ductilidad como dibujante es suficiente hojear dos libros: “La gloria de Don Ramiro”, de Enrique Larreta, ilustrado por Sirio, y “De Palermo a Montparnasse”, obra en la que Sirio brinda una sucesión de apuntes caricaturescos. Sirio ha sido el inspirador del “Club de los Caricaturistas”, que realizó su primera reunión a fines de 1952, meses antes de su muerte.
26 de octubre, hace 119 años: nacía Federico Ribas Montenegro (Mirko). Oriundo de Bouzas – Vigo, colaboró en numerosas revistas argentinas, entre ellas “Caras y Caretas”, “PBT”. “El Suplemento”, “Atlántida”, “Billiken” y ·Cascabel”. También fue corresponsal de “Caras y Caretas” en París.
26 de octubre, hace 99 años: nacía Francisco Delbueno. Escenógrafo, profesor de dibujo y dibujante humorístico platense, se caracterizó por denominar a las mujeres que dibujaba “los escrachos”. En los años 50 colaboraba en todos los diarios platenses. Sus dibujos también aparecieron regularmente en las revistas “La Canción Moderna”, “La Cancha”, “Pobre Diablo”, “Avivato”, “El Trencito” y “Esto Es”.
27 de octubre, hace 115 años: nacía Miguel Gomez Bao (Emegebe). Se inició a los 14 años en el diario “La Argentina”; luego perteneció a la redacción de varias revistas, entre otras, “Vida Moderna”, “Papel y Tinta” y “PBT”, donde llegó a ser secretario de redacción cuando apenas había cumplido 17 años. Tras esa experiencia fue actor y barítono, y llegó a ser empresario, autor, director y primer actor en una compañía de sainetes y revistas, con intervención en más de 30 películas y en algunos exitosos programas radiales.
27 de octubre, hace 91 años: nacía Abel Ianiro (Chin Pun, Cain, Oia). Sus caricaturas en las tapas de “Canal TV” alcanzaron gran notoriedad en el mundo de la farándula; ya antes habían realzado muchas páginas de “Rico Tipo” y “Dr. Merengue” siendo asimismo autor de festejados personajes de historieta como Purapinta, Marmolín, Tito Faldas, Dedalina, Tóxico y Biberón, etc.
28 de octubre, hace 91 años: fallecía, Octavio Juan Bellver (Juan B. Sanuy). Nacido en Barcelona se trasladó muy joven a Montevideo pasando luego definitivamente a Buenos Aires, ingresando a “Caras y Caretas”, donde durante la primera guerra mundial le tocó ser el continuador de la historieta Viruta y Chicharrón, cuyo envío desde su paìs de origen había quedado interrumpido. También secundó a Eustaquio Pellicer cuando este fundó “PBT”.
30 de octubre, hace 30 años: fallecía Oscar Esteban Conti (Oski). Además de su creación gráfica de César Bruto, el personaje redaccional de Carlos Warnes, se dedicó a transformar el pasado más ilustre en incomparable material humorístico. Su preferencia por los temas històricos lo llevó a pergeñar la “Vera Historia de Indias”, libro basado en las impresiones de viaje recogidas por Ulrico Schmidel, el historiador que acompañó a Magallanes. En el campo historietístico es el creador del personaje Amarrotto.
30 de octubre, hace 28 años: Aparecía la revista “¡Bang!”, un intento que no prosperó pero marcó el rumbo de una modalidad historietística seguida después con mejor suerte por “Superhumor” y “Fierro” entre otras. Su director editorial era Oskar Blotta.
30 de octubre, hace 26 años: Fallecía a los 91 años, Otto Messmer, dibujante animador de los estudios de Pat Sullivan que tuvo mucho que ver en la creación de El Gato Félix y fue su dibujante desde el principio.

ARGENTINA: 1810 – 2010 / 200 Años de Cultura, Identidad y Ciudadanía



Epígrafes: 1, Los autores junto a Aldo Ferrer; 2 (arriba a la derecha): Tapa del libro presentado; 3 (centro): El doctor Ferrer refiriéndose a la obra; 4, El tanguero conjunto Bardos Cadeneros en plena actuación.



Algunos visitantes de este Blog se preguntarán qué tiene que ver este libro presentado por el Foro Argentino de Cultura Urbana el pasado martes 29 de setiembre en el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, con el humor y la historieta y mi tarea como historiador del humor.
No lo he analizado y no sé si tiene algo que ver con este Blog. Pero sí tiene mucho que ver con el mismo, uno de los autores del libro en cuestión, Natalio Pedro Etchegaray, Escribano General de Gobierno desde abril de 1984 y entre otras cosas, miembro de las Academias Nacional del Tango, Nacional del Notariado y Porteña del Lunfardo. Porque cada vez que me reúno en esta última Institución con este cofrade, surge el tema del humor y la historieta, de la que Etchegaray es un apasionado, y en nuestras conversaciones desfilan Sarrasqueta, Viruta y Chicharrón, El ladrón Timoteo y el pesquisa Doroteo, El negro Raúl, Don Pancho Talero, Jimmy y su pupilo, La familia de Don Sofanor, Panitruco, Don Fermín, Manolo Quaranta, Julián de Montepío, Patoruzú, Rulito el gato atorrante, Ramona, El pecoso y su pandilla, Blanca Nieve y Pio Pio, Las desventuras de Maneco, El Nuevo Rico, Payuca cabo conscripto, Paragüita el inventor del trabajo, El marqués de Puerto Nuevo, La Pluma Cucharita, Don Fulgencio, Don Nicola, El Otro Yo del Dr. Merengue, Tric y Trake, Pepe el pistolero, Don Yacumín, La familia Narigueta, Tóxico y Biberón, Linyerio, Marmolín, Floripondio un honrado ladrón… y un largo etcétera generalmente interrumpido cuando el presidente José Gobello hace sonar la campanilla que anuncia el comienzo de la sesión.
De todos modos, no está demás que humoristas e interesados en el humor lean este libro porque el humor y la Historia Argentina siempre han estado ligados, directa o indirectamente, aún cuando era vedada la presencia del primero.



En una acogedora reunión organizada por el Foro Argentino de Cultura Urbana, que culminó con la actuación del conjunto Bardos Cadeneros con el cantor Hernán Lucero, efectuada en el Salón Gervasio A. Posadas del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, fue presentado el libro “Argentina: 1810 – 2010 / 200 Años de Cultura, Identidad y Ciudadanía”, de Roberto L. Martinez, Alejandro Molinari y Natalio P. Etchegaray, al que se refirió con su brillantez habitual, el doctor Aldo Ferrer.
La obra analiza cómo se ha ido gestando la cultura, la identidad y la ciudadanía en “un proceso que lleva mucho más de dos siglos ya que debe tenerse en cuenta que los conquistadores españoles no llegaron a un espacio vacío cuando arribaron a estos territorios y que desde el mismo momento que pusieron un pie en América, ellos mismos comenzaron a formar parte de este largo proceso de formación de una nueva nación”.
Analiza seguidamente, los “dos momentos centrales en ese proceso de construcción de cultura, identidad y ciudadanía”, precisando que “el primero de ellos será la llegada de los conquistadores españoles a finales del siglo XVI y el segundo tiene que ver con la llegada masiva de inmigrantes de diverso origen, que se producirá a partir de la segunda mitad del siglo XIX y que transformará sustancialmente la estructura social de nuestro país”. Se recuerda que “Aldo Ferrer manifiesta que nuestro país ha sido capaz de construir una gran cultura reconocida por el resto del mundo, pero que ha tenido dificultades para formar un gran país, a la altura de sus posibilidades, por la cantidad de recursos en un territorio inmenso, el octavo espacio nacional de mayor tamaño en el mundo”.
Hay en el libro afirmaciones con las que no se puede dejar de coincidir, como cuando señala que “no es razonable pensar que solamente con la recuperación de la democracia “se come, se cura y se educa”; hace falta –enfatiza- construir un país para llegar a ese objetivo. Lo que sí tenemos totalmente claro, y no por consideraciones teóricas sino por la amarga experiencia vivida, que sin la democracia no se come, no se cura y no se educa”.
Aunque lo de “200 Años de Cultura. Identidad y Ciudadanía” pueda llevar a pensar en un primer momento en un proyecto aventurado, a medida que se avanza en la lectura de las 504 páginas del libro, se van comprobando los frutos de una dedicación extrema por parte de sus autores: Cultura e Identidad, Concepto de cultura, las culturas americanas, la América indígena, las civilizaciones andinas, los incas, los pobladores de nuestro territorio, la construcción de la ciudadanía, la llegada de los españoles, las instituciones coloniales en América, la transferencia cultural, el origen del gaucho, nada se deja de lado en este análisis histórico.
Y el capítulo dedicado a la era de la Revolución comienza, justicieramente con palabras de Mariano Moreno: “…podemos afirmar que el gobierno antiguo nos había condenado a vegetar en la oscuridad y abatimiento; pero como la naturaleza nos había criado para grandes cosas, hemos empezado a obrarlas, limpiando el terreno de la hoja de tanto mandón inerte e ignorante que no brillaban sino por los galones con que el ángel tutelar había cubierto sus vicios y miserias.”
La Junta Grande, con el avance de Saavedra sobre el punto de vista de Moreno; el nacimiento del Primer Triunvirato, el Segundo Triunvirato y la Asamblea del año 13; Artigas y el nacimiento del federalismo; la Independencia; la Constitución de 1819 y la de 1826; el fusilamiento de Dorrego… En un sentido es como reaprender la Historia Argentina, permitiendo acaso, entenderla por primera vez. De lo que dijeron sus protagonistas, sin duda los autores del libro, eligieron muy bien las frases; como la de los “Escritos tardíos” de Juan Bautista Alberdi, que encabeza el capítulo sobre la Argentina Constitucional: “Se debe establecer como teorema: toda postergación de la Constitución es un crimen de lesa patria: una traición a la República. Con caudillos, con unitarios, con federales y con cuanto contiene y forma la desgraciada República, se debe proceder a su organización, sin excluir ni aún a los malos, porque también forman parte de la familia. Si establecéis la exclusión de ellos, la establecéis para todos, incluso para vosotros. Toda exclusión es división y anarquía.”
El gobierno de Yrigoyen, su representatividad; la argentinidad del tango; el golpe de 1930 y sus verdaderas causas; el golpe del 4 de junio de 1943 y el 17 de octubre de 1945; la etapa peronista; la intervención militar y las democracias limitadas; el terrorismo de Estado…
En el final, los autores, refiriéndose a las elecciones del 28 de octubre de 2007, destacan como dato singular, que “las dos fòrmulas más votadas estaban encabezadas por mujeres, algo totalmente inédito en la historia y absolutamente imposible de pensar unos pocos años antes”.
Y pensando en el Camino al Bicentenario remarcan lo que ha sido uno de los grandes fundamentos de este libro que nadie debería dejar de leer: “Para tratar de cerrar esa brecha entre el país posible, de inmensa potencialidad, y el real, castigado por la pobreza y la desigualdad, es necesario llevar adelante un proyecto nacional que tenga en cuenta el contexto internacional, los recursos humanos y económicos con que contamos y de ese modo, concluir con la tarea de construir una democracia estable que permita la participación de todos los ciudadanos en las cuestiones públicas.”
Y agregan:
“En ese camino debemos saber que es mucho lo que resta por hacer y algunos indicadores de la realidad argentina sirven para demarcar la senda a recorrer en la búsqueda de un país que brinde igualdad de oportunidades a todos sus habitantes. Un camino que seguramente estará fuertemente condicionado por una crisis económica internacional, que aparece como la más profunda desde la caída de la Bolsa de Nueva York en 1929.”
El país posible y el que realmente tenemos; esto es, en síntesis, lo que plantean Martínez, Molinari y Etchegaray con tanto conocimiento de causa, como patriotismo.
Impreso en los Talleres Gráficos “La Reconquista”, el diseño gráfico y tapa de este libro estuvo a cargo de Alejandro Molinari, correspondiendo la foto de tapa a Amalia Leto, ocupándose de la corrección ortográfica, Nora Lodeiro.
Oscar Vázquez Lucio

domingo 27 de septiembre de 2009

ANIBAL CARLOS BENDATI



Epígrafes de las ilustraciones: 1, Una de las últimas fotos de Aníbal Carlos Bendati; 2, Autocaricatura de Bendati con su perro Asterix; 3 Bendati y su inseparable perro Asterix; 4, Bendati (justo al centro de la foto, hincado) durante un picnic organizado el 25 de setiembre de 1949 por los estudiantes de Bellas Artes de MEEBA; yo aparezco más atrás, de pie, ligeramente más a la derecha que Bendati


Gonza Rodriguez, un joven diseñador y dibujante entrerriano residente desde hace un año en Porto Alegre, Brasil, donde trabaja para el diario “Zero”, se ha comunicado conmigo, via e-mail, dándome una información que no es grata, pero, por supuesto, le agradezco.
El 15 de agosto, próximo a cumplir 79 años –había nacido el 11 de setiembre de 1930-, falleció en Porto Alegre, donde residía desde 1960 –anteriormente lo había hecho en Rio de Janeiro-, el dibujante argentino Aníbal Carlos Bendati.
Nos habíamos conocido hace más de seis décadas en los Estudios de Juan Oliva, cuando ambos nos hallábamos interesados en aprender la técnica del dibujo animado, aunque ni él ni yo nos dedicamos después profesionalmente a esa actividad, que por aquel entonces aún brindaba pocas posibilidades laborales en la Argentina.
En 1950 Bendati optó por volcarse al dibujo “serio” desarrollando tal especialidad en la revista “Mundo Boquense”, colaborando posteriormente –ya con dibujos humorísticos- en “Continente”, “Pobre Diablo”, “Tit-Bits” –donde publicó su personaje Bing-Bang el sobrino nieto de Buffalo Bill- y “Sucedió con la Hinchada”, donde publicó Jacinto, rey de los tablones. Paralelamente –entre 1951 y 1953- incursionó en la actividad teatral.
En octubre de 1955 fue director de la revista “Cachaditas en Pocholandia”, cuyo primer número constituyó todo un suceso tras la veda que el humor político había padecido en los últimos diez años; pero, transcurrida la novedad, ese éxito inicial fue declinando en los siguientes números y se decidió discontinuar la publicación. Al año siguiente, Bendati se desempeñó como secretario de redacción de la flamante revista “Picardía Universal”, en la que dio a conocer su personaje Partiquino y la sección La última copa, usando en la ocasión el seudónimo Bali, colaborando después en la nueva revista “Cocodrilo”, hasta que decidió su partida a Brasil, donde su carrera profesional se afianzaría definitivamente como periodista y profesor universitario, y contraería enlace con una brasileña, teniendo dos hijas y nietos. Su perro Asterix fue el inseparable compañero de todo momento en los últimos años.
Las pocas veces que viajaba a la Argentina para visitar a sus familiares afincados en Bragado, Pcia. de Buenos Aires, localidad donde él naciera, solía dedicar unas horas a visitarme antes de regresar a su país de adopción.
Siulnas

miércoles 16 de septiembre de 2009

¿ES MILITANTE EL DIBUJANTE?

Invito a los visitantes de este Blog a leer algunas reflexiones que hago respecto a la libertad de prensa, guerrilleros literarios, intereses sectoriales, monopolios periodísticos, el discurso de Domingo F. Sarmiento, etc. en mi otro Blog http://siulnaszapping.multiply.com, al que como ya sabrán, se puede acceder desde aquí por un link.
Nos volvemos a ver allá
Siulnas

martes 15 de septiembre de 2009

“Hoy estoy en la tele”


Yo, al igual que otros colegas que tienen un Blog, suelo invitar a visitar el mismo, para que vean, aprecien o critiquen lo que hago en él.
Es menos frecuente que otros me inviten a mí, a ver lo que hago yo.
Pero esto es, en cierta forma, lo que me ocurre en las entrevistas grabadas para TV.
Esta es la reflexión que me ha surgido una vez más, ante idéntica situación, al recibir el llamado de una de las productoras de un programa al que concedí recientemente un reportaje grabado, para avisarme que el mismo se emitirá esta noche –martes 15 de setiembre- a las 23 horas, por canal 7.
Es que a diferencia de los reportajes en vivo que el entrevistado controla desde el principio hasta el fin, en los que van grabados, el principio puede aparecer al final y viceversa, así como puede haber partes que no se vean nunca o que aparezcan fuera de contexto.
Por todo ello, los reportajes grabados que me han hecho siempre me resultaron novedosos, y el de hoy no será la excepción, así que invito a los visitantes de este blog a compartir conmigo este momento, sintonizando el canal 7 esta noche del martes 15 de setiembre, a las 23 horas.
Entretanto, como lo hubiera hecho en una entrevista en vivo o con fecha de emisión prefijada, hago llegar mi saludo al colega Germinal Lubrano, que hoy cumple 90 activísimos años.
Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)
15 de setiembre de 2009

domingo 13 de septiembre de 2009

LINO PALACIO



Epígrafes de las ilustraciones: 1. Una de las últimas autocaricaturas de Lino Palacio; 2. Sus habituales personajes políticos en su original enfoque de la 2ª Guerra Mundial; 3. Sus principales personajes de historieta; 4. Una de las tiras de Don Fulgencio; 5. Tapa de "Billiken"; 6. Caricatura del Bandoneón mayor de Buenos Aires; 7. Una de las láminas para el Almanaque de IKA.



“Hacer sonreír es una obra de amor, y creo que nosotros al hacer lo que hacemos, estamos dando a la gente que nos rodea, unos momentos de sosiego, de paz, de tranquilidad, y además una sonrisa en medio de todo”, había dicho Lino Palacio al hablar en la inauguración de la nueva sede del Museo de la Caricatura Severo Vaccaro.
Por eso el título en primera plana de la edición de “Crónica” del 16 de setiembre de 1984, no podía ser más preciso: “UN CRIMEN QUE ESPANTA”…
Puñaladas por sonrisas… ¿Qué mente podía elucubrar tan descabellado trueque?
Era lógico que la noticia anticipada por la radio fuera resistida, esperàndose en vano una rectificación; alguno hasta pudo insistir en la negación de lo ya irremediable, al leer el lunes 17 en la lista de conferencias de la agenda cultural de algún matutino: “El mundo es un pañuelo”, por Lino Palacio, a las 19, en Viamonte 1560”. Pero a la inversa de lo que ocurría en “Hoy es mañana”, aquella película de René Clair en que Dick Powell recibía el diario anticipado que le traía el viejito Larry, el lector desprevenido se habrá encontrado con que la información del día había perdido vigencia en la víspera -¡cosas de las secciones periodísticas que se preparan con antelación!-, porque en la víspera, más precisamente en la mañana del domingo 16, se rendía un póstumo homenaje al dibujante en el cementerio de la Recoleta.
Fue hace 25 años: la proximidad de la primavera hacía que varios pájaros perturbaran la solemnidad del acto gorjeando impertinentemente. Algunos de los presentes alzaron la vista mirando a las aves con fastidio, pero Lino Palacio, desde esa otra dimensión en la que nos siguen acompañando quienes han dedicado su vida a producir alegría al prójimo, sonrió… y con su sonrisa aprobó la conducta de los pájaros, porque como él mismo lo dijera, no le gustaba la solemnidad.
Y de pronto pareció como si el cortejo se desdibujara y surgieran nítidos Don Fulgencio, Avivato, Tarrino, Radragaz, Ramona, Tripudio, Doña Tremebunda, Liberata, Fernendez, Don Sensato, Pochito, Armandata, Pitín y otros personajes menos recordados, para contarnos la historia de su nacimiento desde el comienzo, desde aquel 14 de febrero de 1914…

UNA AMBICION INFANTIL
Tenía entonces Lino 10 años y ya su mayor ambición era dibujar en “Caras y Caretas”, revista que justamente en la fecha aludida lo acogió en sus páginas infantiles, complementando el aliento que le brindaban sus padres, quienes obtuvieron el eterno reconocimiento del caricaturista:
“-Alimentaron mi gusto por el dibujo no poniéndome límites; las paredes de mi casa recibían esas ganas y mi padre se cuidaba de borrar esos dibujos. Siempre que pintaba la casa lo hacía hasta la altura que yo llegaba; de allí para abajo era mi terreno”
Su actuación profesional como dibujante comienza a principios de la dècada del 20, en que con un grupo de amigos, entre los que figura el autor de tangos Adolfo Rosquellas, funda la revista “El Cuco”, y aunque por esos años está cursando estudios en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional de Buenos Aires, también colabora en las revistas “Atlántida” y “Don Goyo”,
En 1930 crea para “La Opinión” su primer personaje, Ramona, que desaparecerá junto con el diario, y un año después realiza Bolita para el suplemento infantil de “La Prensa”, medio en el que algunos años después iniciará su personaje “universal”, Don Fulgencio, que posteriormente se publicará en “La Razón”

EL HUMOR POLITICO
En el último diario mencionado, Palacio –con el seudónimo de Flax- ya estaba haciendo humor político internacional a partir de la segunda guerra mundial:
“-Como soy esencialmente un pacifista no tomé partido por ninguna de las partes –afirmará después-. Esto me permitió hacer dibujos contra la guerra manteniéndome a la distancia necesaria para todo humorista político”.
La permanente jovialidad del veterano dibujante, mereció en 1950 la siguiente definición del periodista Silvestre Otazú:
“Tiene el físico de quien ha entregado lo mejor de sus energías al deporte. De tan quemada, su tez tiene esa opacidad de los hombres a quienes una permanente exposición al sol les ha arrancado hasta la última partícula de grasa…”
Característica que también hará resaltar en mi revista “Humorón” en 1974, el humorista Dardo Ruiz Diaz en el estilo irreverente de sus reportajes, al afirmar que “según la última de las teorías, han existido varios Lino Palacio a través de la historia. Una especie de Fantomas que viene ocultando su desaparición y perpetuándose en sus descendientes, que adoptan el nombre, las ropas y las costumbres –buenas y malas- de su antecesor”.
Ni hubo “varios Lino Palacio” ni se perpetuó; en el postrer instante del último adiós los integrantes del cortejo desalojan a los personajes que nos ayudaron a recorrer la trayectoria del dibujante, y aunque es un día de sol pleno, vienen a la mente aquellos versos suyos qie integraban el soneto “Día gris”:


“…Han pasado una goma de borrar
sobre todas las cosas. Pareciera
que el cielo en su indolencia mañanera
se ha bajado a la tierra a descansar…”


Don Fulgencio, Avivato, Tarrino, Radragaz, Ramona, Tripudio, Doña Tremebunda, Liberata, Fernendez, Don Sensato, Pochito, Armandata, Pitín y otros personajes menos recordados ya no están allí porque han ido a retomar sus puestos en los cuadros de historieta, para demostrarnos –como alguna vez lo afirmara Nicolás Olivari- cuánto hay de cierto sobre sus “existencias inmortales”.Oscar Vázquez Lucio (Siulnas). Leído en la Academia Porteña del Lunfardo en la sesión plenaria del sábado 5 de setiembre de 2009.

domingo 30 de agosto de 2009

Un día como el…




Epígrafes de las ilustraciones: 1: Eustaquio Pellicer, por José M. Cao, 1899; 2: Caricatura de Pedro de Rojas, 1947; 3: Onofre Guratti, autocaricatura, 1982; 4: Tristán (José Antonio Ginzo), autocaricatura, 1959; 5: Juan Carlos Huergo, autocaricatura, 1953; 6: José Cardona, autocaricatura, 1928; 7: Héctor (Rodriguez), autocaricatura, 1953.



2 de setiembre hace 26 años: Fallecía Carmelo Luis Antonio De Ninno. Redactor humorístico de prolongada actuación a través de las páginas de la revista “Patoruzú”, donde firmó indistintamente Anton Denin, J. Calibán Tresiete, Anton P. Rulero y Aparcero Maidana, también ha colaborado en “Rico Tipo” y “Avivato”. Asimismo colaboró con Julio Porter en los libretos radiofónicos de “La Escuelita Humorística”.
3 de setiembre hace 150 años: Nacía Eustaquio Pellicer. Si bien su labor periodística había comenzado mucho antes en Burgos (España) donde había nacido, su importancia para el humor en la Argentina la marca el que haya sido el fundador de “Caras y Caretas” y “PBT”, dos revistas que hicieron que se lo reconociera como el más alegre y el menos amargo de todos los humoristas españoles que habían venido a Buenos Aires a fines del siglo XIX.
4 de setiembre hace 62 años: Fallecía el dibujante Pedro de Rojas. Habiendo debutado profesionalmente en la revista “Blanco y Negro”, de España, su país natal, desarrolló una profusa actividad en la Argentina a partir de 1906, pasando por numerosas publicaciones hasta la aparición del diario “Crítica”, en el que era jefe de dibujantes al sobrevenir su muerte. Rojas se caracterizò por las “reconstrucciones” de los hechos policiales más salientes, en los que lograba testimoniar con minuciosos dibujos realizados con asombrosa rapidez, lo que los fotógrafos no podían registrar.
5 de setiembre hace 98 años: Nacía Onofre Guratti. Discípulo de Lino Palacio, fue dibujante publicitario en varias agencias, y finalmente propietario de la agencia Guratti y Viso. Creador de los personajes Floripondio (un honrado ladrón) y Agapito el león, ha publicado en “La Opinión”, “Noticias Gràficas”, “La Prensa”, “El Suplemento”, “El Hogar”, “Figuritas”, “Patoruzú”, “Cara Sucia”, “Cascabel”, “Fígaro” y “Clarín”. Radicado en la Argentina, a la que llegó desde su San Pablo (Brasil) natal, en 1974 se afincó en Trelew (Chubut) permaneciendo allí hasta sus últimos días.
5 de setiembre hace 27 años: Fallecía Raimundo Calcagno. Atraído por el periodismo, ha sido siempre –más allá de sus comienzos como dibujante humorístico- un humorista nato, aún cuando comentaba los estrenos cinematogràficos primero en “Patoruzù” y después en “Rico Tipo”, utilizando los seudónimos Dick Hero y Dos Pesos, respectivamente. Otro tanto se apreciaba en sus crónicas turfísticas que publicaba en la segunda de las revistas nombradas con el seudónimo Bandera Verde. En realidad, Calcagno –a quien se ha identificado fundamentalmente como crítico cinematogràfico a través de su seudónimo Calki- se ocupó antes del turf que del cine. Además ha desarrollado su fino humor, utilizando los seudónimos La Piletaine, Rai y Dr. Gengis Dog.
6 de setiembre, hace 53 años: Fallecía en un accidente automovilístico el dibujante norteamericano Alexander Gillespi Raymond (Alex Raymond), creador de los personajes Flash Gordon, Rip Kirby, Jim de la Jungla y El Agente Secreto X-9.
7 de setiembre hace 17 años: Fallecía Emilio Villalba Welsh. Colaborador de “Cascabel” desde el comienzo de la revista, fue su director en la segunda etapa, cuando se volcó a la sátira política. Lo acompañó en este emprendimiento, Alejandro Verbitzky, con el que habían escrito varias exitosas comedias para el cine nacional. Emilio Villalba Welsh utilizó en “Cascabel” diversos seudónimos, entre los que se destacan Cándido Palma, Donosio Paciente, La Serpiente de Cascabel, Pepe Butantan y Simòn el Bobito. Es autor del libro de humor “El invento del Señor Bell”, editado en 1942.
8 de setiembre hace 40 años: Fallecía José Antonio Ginzo (Tristán). La caricatura combativa tuvo con él su hombre símbolo en el periódico “La Vanguardia”. En la década del 30, cuando aún no había adoptado el seudónimo Tristán, Ginzo realizaba apuntes teatrales para la revista “Mundo Argentino”, evidenciando ya su poder de síntesis en las caricaturizaciones de actrices y actores.
9 de setiembre hace 53 años: Fallecía Arthur García Nuñez (Wimpi). Este humorista uruguayo comprendió como pocos al público argentino del que opinó que “pesca más que el más mentiroso de los pescadores”. Ello posibilitó su ingreso como colaborador a muchas revistas de la época, al mismo tiempo que hacía radio –ambas tareas las había ejercido en su país-. Los dos únicos libros que Wimpi se decidió a publicar fueron “El Gusano Loco” y “Los Cuentos del Viejo Varela”, aunque tras su muerte fueron editados además “Viaje alrededor de un sofá”, “Cartas de Animales”, “Ventana a la calle” y “El Fogón del Viejo Varela”, entre otros.
10 de setiembre hace 47 años: Fallecía Juan Carlos Huergo. Descendiente de tres generaciones de argentinos, nació en París el 25 de mayo de 1889, llegando a la Argentina a la edad de un año y efectuando su primer presentación impresa en “Caras y Caretas”, para colaborar luego en casi todas las revistas y diarios de la época. Dibujante de fino trazo, sus escenas costumbristas eran verdaderos cuadros, como los que se publicaban en “Plus Ultra”. Huergo también se sentía cómodo manipulando pinceles de óleo y sus obras están en varios museos y colecciones particulares.
11 de setiembre hace 57 años: Fallecía Federico Ribas Montenegro. En la Argentina participó en distintos medios gràficos, entre otros, “El Suplemento”, “Billiken”, y “Cascabel”. Fue corresponsal de “Caras y Caretas” en París y posteriormente director artístico de Editorial Atlántida.
11 de setiembre, hace 37 años: Dejaba de existir Max Fleischer. Habiéndose iniciado en el dibujo animado en 1921 con su hermano Dave, su primer personaje en este campo fue Koko, al que siguió la célebre Betty Boop. Posteriormente llevó al cine de animación al Popeye de Segar. En sus estudios se nutrió de la técnica del dibujo animado, Dante Quinterno, antes de la realización de su película “Upa en apuros”.
12 de setiembre hace 96 años: Nacía Rodolfo M. Taboada. Charlista radial, autor teatral y cinematogràfico, letrista de tangos, libretista de TV… Se trata de un autor prolífico, lo que queda demostrado a partir de todos los seudónimos que ha utilizado en “Rico Tipo”: Tomás Elvino Blanco, Juan Porteño, Ruy de Solana, Juan Pueblito, Clementina… para firmar secciones tales como “De la fauna porteña”, “Flechas de Cupido”, “Escrìbame Ud. amiga mía”, “De frente y de perfil”, “Mi Buenos Aires querido”, “Dos postales por un peso”…
12 de setiembre hace 95 años: Nacía Ceferino Sirgo. Caricaturista tucumano de personajes extraídos del ámbito deportivo, publicò en “La Gaceta” entre 1936 y 1945. Aunque su vocación ya se vislumbraba cuando tenía 14 años, oportunidad en que fue premiado al participar en un concurso organizado por la revista porteña “Páginas de Columba”.
14 de setiembre hace 104 años: Nacía Sergio Belaief. Fue en Riga (Letonia), pero llegó a la Argentina con 23 años y muchas esperanzas que pudo canalizar inicialmente a través de “Páginas de Columba”. Cuando surgió la posibilidad de hacer la propaganda de Toddy, creó un personaje sin nombre, un chico que preferìa Toddy a todo lo demás. Y se fueron sumando oportunidades: “Patoruzú”, “Noticias Gráficas”, “Pregón”, “La Ilustración Argentina”, “El Suplemento”, “Polo y Campo”, “La Prensa Médica Argentina”, “Revista del Golf Club Argentino”, “Revista Cultural-Sexual y Física”, “Revista Duperial”, “Femina Ilustrada”… Y con la segunda guerra mundial también llegó las oportunidad de hacer humor político internacional: “Desfile”, “Alerta”… Todo ello sin descuidar su vocación por la pintura exteriorizada en una apreciable cantidad de cuadros que su hermana menor, Asia, custodiaría celosamente hasta el fin.
15 de setiembre hace 25 años: Fallecía trágicamente Lino Alcides Palacio. Creador de personajes de historieta como Don Fulgencio, Avivato, Tarrino, Ramona, Doña Tremebunda, Tripudio, Liberata, Fernendez, Don Sensato, Pochito, Radragaz, Armandata y Pitín entre otros, sus tapas infantiles para “Billiken” marcaron una época en ese género. La política internacional lo contó a partir del comienzo de la segunda guerra mundial en 1939 a través del seudónimo Flax, convirtiéndose casi en un símbolo dentro de su especialidad. Es que como era esencialmente un pacifista, no tomó partido por ninguna de las partes. Paradójicamente, la peor de las violencias acudió en su busca en su propio domicilio.
15 de setiembre hace 19 años: Fallecía José Cardona. Paralelamente con sus funciones como cronista de boxeo, publicaba alreedor de una docena de caricaturas diarias en el matutino “El Mundo” al que ingresó en 1930 permaneciendo hasta su cierre en 1967. A partir de ahí dejaron de verse sus caricaturas en las que hacía “orejas de boxeadores hasta a los polistas” , pero a él no dejó de vérsele en el Luna Park.
17 de setiembre hace 43 años: Fallecía Santiago Dallegri. Inició su tarea periodística en su Montevideo natal, como crítico de teatro. En Argentina se lo conoce principalmente a través de sus colaboraciones en “PBT”, “Humorismo Porteño”, “Humorismo Mundial” y “Fantasio”. Entre sus libros que incluyen novelas, cuentos y poesías, figuran dos de tono festivo: “Cuentos Risueños” y “El loco de los apellidos”. Dallegri también ha utilizado los seudónimos Allegreto, Gri, Cyrano e Irgellad.
18 de setiembre hace 101 años: Nacía Héctor Tomás Rodriguez. El creador de El Nuevo Rico y su mayordomo Federico se definía a sí mismo como hombre de “estaño”, aludiendo a los antiguos mostradores de los bares donde solía apoyarse a tomar ginebra. Sus amigos lo llamaban “el gaucho”, no solo por ser oriundo de San Nicolás de los Arroyos, sino además, por su predisposición a ayudar a los amigos que tenían problemas.
19 de setiembre hace 97 años: Nacía Federico Norberto Daloisio. Consagró la mayor parte de los 51 años que vivió, a crear personajes de historieta; entre ellos, los que más lograron sobresalir fueron Tric y Trake, que publicó primero en el diario “El Mundo” y finalmente en una revista propia que llevaba precisamente el nombre de esos personajes. Aunque como oriundo de Rosario, él se sentía más identificado con otro, que bautizó Ventolino, un punto rosarino.
21 de setiembre hace 47 años: Fallecía Ramón Batlle. Fue traido a la Argentina cuando contaba un año de edad; su padre, catalán, decoraba las cúpulas de los cafés de la Avenida de Mayo. Caricaturista y pintor, Ramòn Batlle colaboró en “Caras y Caretas”, “La Prensa”, “Leoplán”, “Para Ti”, “Maribel” y en las editoriales Estrada y Tor. También hizo publicidad en sociedad con Ramón Caballé.
22 de setiembre hace 41 años: Fallecía Sixto Pondal Ríos. Quien compartiera el éxito de muchas comedias cinematográficas con Carlos Alberto Olivari, incursionó como éste en el humor escrito, tanto en “Cascabel” como en “Noticias Gráficas”. En este vespertino surgido en los años 30, Pondal Ríos popularizó el seudónimo Buster Keaton, con el que firmó Cartas de un humorista serio. En “Cascabel” fue, además, uno de los humorisatas que se hicieron cargo de un capítulo del superfolletín “Recontraespionaje”.
23 de setiembre, hace 63 años: Aparecía Avivato en el diario “La Razón”. El éxito de este personaje de Lino Palacio en los años 40 determinó su adaptación cinematogràfica con Pepe Iglesias, el Zorro, como intérprete, y la edición de una revista con su nombre.
24 de setiembre, hace 64 años: Comenzaba a publicarse Bólido, del dibujante Eduardo Ferro, en la revista “Patoruzú”. Pronto su nombre se convirtió en un adjetivo con el que se definía a quienes reaccionaban con lentitud.
25 de setiembre hace 91 años: Nacía Oscar Blotta. Había llegado de su pueblo a Buenos Aires, dispuesto a ser un buen pintor y cuando se graduó en la Academia Nacional de Bellas Artes, fue presentado a Dante Quinterno para que trabajara con él y pudiera costearse cursos superiores. Ingresó como dibujante animador; después le encomendaron personajes para las páginas infantiles de “Patoruzú”: El gnomo Pimentón, Carne y Uña, El caballito Pony… Más adelante vendrían las tapas y la doble página central en las que cuando se retira Divito, deberá turnarse con Ferro. Y se agregarán historietas publicitarias como Aventuras de Chic Lets, el famoso detective, Los quintillizos Sugus y sus sabrosas aventuras, el personaje de Polvo Jabonoso Camello, Crispín mago juguetón encuenta la solución y Contigo pan y… manteca Tulipán… El éxito de sus dibujos humorísticos no le permitiría ejercer en plenitud su vocación por la pintura, aunque en ningún momento abandonó los pinceles
26 de setiembre, hace 81 años: Aparecía “El Tony”, revista de historietas de larga duración. Tuvo su origen en un suplemento infantil incluído en la revista “Páginas de Columba”.
26 de setiembre hace 25 años: Fallecía Sara Conti (Chacha, Van Pog). Hermana de Oski, comenzò a dibujar en colaboración con él intencionadas caricaturas políticas, que firmaba Van Pog, para el semanario “Cascabel”. Después se volcaría a la ilustración infantil, realizando personalísimas tapas e ilustraciones que firmaba Chacha, para la revista “Mundo Infantil”, a partir de asumir la dirección de la misma, Fryda Schultz de Mantovani
27 de setiembre, hace 79 años: Aparecía Patoruzú en “La Razón”. Con iguales características que dos años antes en la tira de Don Gil Contento en “Crítica”, Dante Quinterno incorporó a Patoruzú en la tira de Julián de Montepío, esta vez con un promisorio futuro para el quijotesco indio, quien no tardó mucho en eclipsar a su padrino Julián (luego se llamaría Isidoro), convirtiéndose en el verdadero protagonista. La historieta pasó después al diario “El Mundo”.
(siulnas)

viernes 28 de agosto de 2009

Luis J. Medrano en el otro Blog

Invito a los visitantes de este Blog a trasladarse a http://siulnaszapping.multiply.com, donde hallarán una nota sobre Luis J. Medrano, de cuyo fallecimiento se cumplen 35 años el 29 de agosto.
Siulnas

jueves 27 de agosto de 2009

La historieta y yo



Epígrafes de las ilustraciones: 1. Portada de la revista artesanal que realizaba a los 11 años, en la que aparecen reunidos todos mis personajes creados en la infancia. 2. Personajes de la etapa profesional creados para diarios y revistas entre 1954 y 1975. 3 Portada del libro “Aquellos personajes de historieta (1912-1959)”, editado en 1986. 4. Collage para el libro “Aquellos personajes de historieta (1912-1959)”, con todos los personajes comentados en el mismo. 5. Ani, la hermana mayor, publicada actualmente en distintos medios y hasta hace pocos años en la revista infantil del diario “Crónica” con el nombre de La Nena Croniquita


Fui lector de historietas en mi infancia, y lo seguí siendo en mi adolescencia y mi adultez. Empecé leyendo –o “mirando las figuritas”, porque a los 4 años no sabía leer- a Patoruzú, Don Fierro, El fantasma Benito se divierte, El gnomo Pimentón, Espagueti (como rebautizaron a Popeye en el suplemento de los miércoles del diario “Crítica”), El pato Donald, El ratón Mickey, Don Jacobo en la Argentina, El pibe Piraña, El gato loco, Mutt y Jeff, El gato Cicerón, Tucuta
Después se sumaron a mi lectura Tancredo, Tric y Trake, Periquita hace lo que puede, Piantadino en el diario “El Mundo”… También estaban los personajes de las revistas “Figuritas” y “Billiken”: Paragüita, Tutú y su pandilla, El marqués de Puerto Nuevo, Rancagua, Pepe Bujía y su ayudante Cometa, Ocalito y Tumbita
Al agregarse “Pandilla” y “El Pato Donald” también leía El Chiquito Abner, Ventarrón, Los hermanos Huracán, Rex el justiciero, La pequeña Anita, Jim Ellis, Namur el principe anfibio, Morro el màgico, Las aventuras de Ellery Queen, Martan el hombre maravilloso, El Caballero Negro. Y con la aparición de “Rico Tipo”, Fúlmine, El señor ¡Bang!, Bómbolo, Patiño, El Otro Yo del Dr. Merengue, Amarrotto, Marmolín… Ya para entonces dibujaba mis propias historietas en una revista manuscrita de ejemplar único por edición, que tuve la constancia de realizar y hacer circular todos los meses durante tres años: mis personajes de principiante eran Cuquito y su tío, Polilla, Federico, Cachito, Cimbrón el corsario, Aleteíto, Eve...
Con la aparición de “Patoruzito” se sumó el personaje con el que había debutado como lector, ahora “rescatada” su infancia, y también Mangucho y Meneca, Langostino el navegante independiente, Vito Nervio, Rinkel el ballenero (que aún no odiaba demasiado, porque no me había dado cuenta cuál era su profesión, aunque admiraba y sigo admirando el dibujo y la capacidad didáctica del gran maestro Tulio Lovato), y un poco más acá en el tiempo, Rip Kirby, cuyo modelo de anteojos sigo usando todavía.
Ya empezaban a profesionalizarse mis propios personajes: Cristalino, en “El Laborista”; dos años después, Magolín en “Tío Vivo”; al año siguiente, Videojito en “Canal TV”; y algún tiempo después, a poco de comprarme un Citroën 2CV, lo convertía en personaje de historieta conjuntamente conmigo para la revista “Mundo Citroën” que editaba la empresa fabricante de ese vehículo en la Argentina. Ya al editar mi propia revista, “Humorón”, surgieron El súper Don José, El Gallo de Morón y El perrito Boxi.
Hasta que pedida mi colaboración por Daniel Giribaldi para la revista infantil que incluía como suplemento el diario “Crónica”, se me ocurrió rescatar especialmente los personajes más olvidados en una historieta que titulé Historiando la historieta, en la que yo era el protagonista como evocador. Finalmente estas historietas fueron reunidas en un libro titulado “Aquellos personajes de historieta (1912-1959)”, cuyo prólogo proponía:
“Esta no es una historia de la historieta sino una evocación ordenada cronológicamente, es verdad, pero nada más que eso. Y nada menos. Porque evocar historietas equivale a revalorarlas, a volver a penetrar en esos cuadrados mágicos, reemplazando la ingenuidad perdida por la nostalgia adquirida.
“Pero, al desempolvar esas historietas, ¿las hallaremos realmente tan ingenuas como para no poder disfrutarlas? Al fin y al cabo, las historietas de todos los tiempos no han sido más para los chicos que los trenes eléctricos de juguete. ¿Y qué adulto no se sintió “realizado” al comprar “para sus hijos” un tren eléctrico de juguete?
“Claro, en la era de la informática se corre el riesgo de que la estratagema quede al descubierto, por cuanto muchos de nuestros gustos resultarán obsoletos a los chicos de las nuevas generaciones.
“Sin embargo, en el mundo de la historieta este mecanismo opera de otra manera, permitiendo que el recopilador –en forma surrealista- conduzca al lector de todas las edades al terreno de la ilusión, tal como Woody Allen lo hiciera con el espectador a través de “La rosa púrpura de El Cairo”, cuando la muchacha, fascinada por el aventurero personaje de la película, que ha pasado de la pantalla a la platea, se deja conducir por él al otro lado de la pantalla.
“En este libro, el recopilador propone introducirnos en viejas historietas –algunas todavía recordadas, otras totalmente olvidadas-, rescatando por un instante a aquellos personajes, no como un mero ejercicio de nostalgia, sino para restituir a cada uno y a sus respectivos autores el espacio que oportunamente ganaron en la hermosa tarea de producir habitualmente una sonrisa.
“Por tratarse de una evocación y no de una historia, el libro ofrece tres variantes para su lectura, ya que pueden disfrutarse por separado las historietas y los textos, o leerse conjuntamente a pesar de no estar ligados entre sí; es, como ya se ha dicho, nada más y nada menos que una evocación. “¿Acompañamos a Siulnas en esta primera (porque suponemos que habrá otras para rescatarlos a todos) excursión risueña a través del tiempo?”

¿Culminaba ahí mi relación con la historieta? Por supuesto que no; en el año 2003, la escritora y periodista Anamaría Blasetti me propuso la creación de un personaje que representara a la revista infantil del diario “Crónica”, naciendo La nena Croniquita, que en la actualidad, con el nombre de Ani, la hermana mayor se publica en “Democracia Nacional y Participativa”, un periódico para el Conurbano Bonaerense, y en la revista “Ahora…Paso del Rey”.
El próximo paso de Ani, la hermana mayor, es el Libro de lectura escolar, pues estas historietas son subliminalmente aleccionadoras; por otra parte, su texto no es común ni convencional; es para niños que ya aprendieron a leer.
Y el hábito de la lectura será cultivado en ellos sin que se den cuenta, lo que sólo se logra con la magia de la historieta que cuenta con importantísimos elementos que hacen al niño utilizar el pensamiento y asociar símbolos sonoros con gráficos; los niños necesitan cariño y juegos afectuosos para que el aprendizaje sea efectivo: la belleza, la incógnita, el suspenso, los ideales, la sorpresa, lo increíble, la risa, la historia, la amistad.
La historieta, entonces, es una lectura dividida en secuencias, en la cual los niños se hallan cómodos, entretenidos, observando los dibujos y al mismo tiempo leyendo contenidos entre el juego y la incógnita de qué es lo que llegará en el próximo cuadro, en la próxima acción.
Casi todas las palabras que se usan en las historietas de Ani, la hermana mayor, son de uso cotidiano y buscan hacer que los niños, espontáneamente y llenos de placer, con una sonrisa, quieran leer más y más…
Los alumnos se sentirán atrapados desde la primera historieta, no solamente irán incorporando nuevas palabras, sino que el éxito de la lectura será seguro, sin olvidar que al ser historietas subliminalmente aleccionadoras, aprenderán entreteniéndose.
El objetivo de Ani, la hermana mayor es hacer que el chico no se aburra, pero aprenda efemérides patrias, buenos modales, valores morales prácticamente perdidos, mientras va incorporando en él el gusto por la lectura. Seguramente muchos se sentirán identificados con algunos de los personajes, mientras tanto la didáctica y dinámica del libro hará que la lectura sea un juego, una visualización, pero por sobre todas las cosas y para siempre: un verdadero placer desde la niñez!!
Ahora acabo de enterarme que hay un Proyecto de Ley para instituir oficialmente el Día de la Historieta e incorporarlo al Calendario Escolar. ¡Me parece magnífico y justiciero! Son muchas las generaciones que contaron en su formación con las historietas de revistas escolares como “Billiken” y “Figuritas” entre muchas otras. Y debemos aceptar que a su manera, han sido verdaderos “próceres” historietistas –muchos de ellos hoy totalmente olvidados y otros un tanto desdibujados- como Carlos Clemen, Juan Oliva, Vidal Dávila, Roberto Gigante, Rosario Marino, Mirco Repetto, Gonzalez Fossat, Horacio Gutiérrez, Alfredo Ferroni, Pedro Gutierrez, Eduardo Linage, Ricardo Wareck, Fantasio, Araceli, Domingo Villafañe, Daloisio, Martinez Parma, Héctor L. Torino, Fola, Taggino, Carlos A. Linares Quintana, Skitt, Silvio Baldessari, Fernando R. Cao, Luis Macaya (padre e hijo), Valencia, Guerrero, H. Borraro, Francisco Blay, Domingo Pace, Lucas Ansol, Onofre Guratti, Germinal Lubrano, Divito, Mazzone, Emilio Cortinas, Battaglia, Umpierrez, José Liotta, Fernando R. Cao, Américo Serrano, Goz, Del Castillo, Giraldo, Luis Destuet, Ianiro, Jorge Hergott, Bonetto, Jorge A. Soto, Guido Ferrari, Ferro, Blotta, Silver, Vic Martin, Nazar Haleblian, Billy Gonzalez, Jorge Elena, Dobal, Jorge Palacio, José Kraft, Toño Gallo, los hermanos Ventura, Rafael Martinez, José M. Pedrido Villanueva, Adolfo Bize, Sagrera, Ricardo Della Porta, Escobar, Magín, Ismael Criado, Bayón, Urtiaga, Francho, Pedro Flores, Ferroni, Calé, Hugo Csecs, Bruzzone, Julio Olivera, Antir, Delbueno, Camblor, Irañeta, Lubrin, Carlos Ceretti, Dol, Héctor Rodríguez, Rubial, García Ferré, René Barbe, A. Messa, Raúl Naya, Enrique Couso, Luis Bello, Andrés Guevara, Armando Páez Torres, Alfonsín, Miguel Gordon, Rufino Quinteros, Manuel Kantor, Más Mate, Alfredo Levalle, Emilio Ferrer, Pedro Rojas, Manuel Ugarte, Franchot, Francisco Navarrete, Josè Serrano, Ernesto Aguilar, Raúl Roux, Raúl Arzubi Borda, Bensadon, Carlos Rodriguez, Julio Orione, Arístides Rechain, Jorge Christie M., Arturo Lanteri, Juan B. Sanuy, Fly, Atilio De Angeli, Alberto Breccia, Luis J. Medrano, Guillermo Roux, Teodoro Bourse, Angel V. Garay, Dante Quinterno, Juan Angel Cotta, Julio E. Suárez, Ramón Columba, Manuel Redondo, Ramírez, A. Patrono, Jean Josse, Gubellini, Lino Palacio… ¡habría que mencionar a tantos!... Pero prefiero empezar divulgando desde este Blog el proyecto de ley presentado para que el Día de la Historieta sea oficializado dentro del calendario cultural, tanto en escuelas como en centros culturales y demás dependencias

PROYECTO DE LEY

Artículo 1°.- Intitúyese el día 4 de septiembre de cada año como "Día de la Historieta".Art. 2°.- Durante la jornada establecida en el Art. 1º de la presente, el Poder Ejecutivo, a través de la autoridad de aplicación, dispondrá la realización de actividades públicas y gratuitas vinculadas al arte de la historieta argentina.Art. 3°.- Incorpórese el "Día de la Historieta" al Calendario Escolar de todas las escuelas en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La autoridad de aplicación diseñará actividades sobre la historieta argentina y sus hacedores, a desarrollar en el ámbito escolar Art. 4°.- El Poder Ejecutivo sostendrá y promoverá políticas públicas destinadas al desarrollo de la historieta como arte e industria cultural en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.Art. 5°.- Comuníquese, etc.

¡Felicitaciones y los mejores augurios a la Comisión “4 de septiembre – Día de la Historieta”! ¡Y nunca olviden que la historieta argentina, con personajes con nombre propio y continuidad en el tiempo, nació hace ya 96 años!

Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)

martes 25 de agosto de 2009

A un año de la muerte de Carlos Meglia

“Querido Siulnas, me gustaría que pueda sumar a sus efemérides de agosto esto que sucedió el año pasado, un 15 de agosto. Le adjunto una imagen de Cybersix. Un abrazo y gracias, Cesar.” El mensaje de Da Col recibido por mail reflejaba mucho más que la preocupación por una efemérides más completa; reflejaba toda la admiración y el afecto que un Maestro podía dejar en el corazón y el espíritu de sus discípulos. Y todo esto debía ser señalado, porque posibilita rescatar en el recuerdo, no sólo a un excelente profesional sino al ser humano que trasciende mucho más allá de las superficies de cartulina que se engalanaron con su obra.

Se llamaba -¡perdón!: se llama- Carlos Meglia, y falleció temprana e imprevistamente el 15 de agosto de 2008; había nacido en Quilmes, el 11 de diciembre de 1957. Historietista e ilustrador, fue el creador de infinidad de mundos y universos imaginarios. En colaboración con Carlos Trillo realizó las historietas "Irish Coffee", "Big Bang", "El Libro de Gabriel", la premiada “Cybersix” (adaptada a la televisión por Telefe -protagonizada por Carolina Pelleretti-. Cybersix además fue el primer personaje argentino en tener una serie en "animé" japonés), "Elam", "Livevil". En 1995 recibió el Premio Caran d’Ache, en Roma, por la estética de su trabajo. Durante tres años colaboró en animación con los estudios Hanna-Barbera que Jaime Díaz tenía montados en Buenos Aires. Realizó una nueva versión de una Biblia para niños, las tapas de la revista infantil “Cordones Sueltos”, y numerosos trabajos para la revista "Satiricón". Trabajó en Layouts para la versión animada de "Batman", bajo diseños de Bruce Timm. Dibujó cómics para el mercado de USA, como Superman, Star Wars, Monster World y otros. Y para Francia los álbumes de la serie "Cañari", con guiones de Crissé. El último trabajo de Carlos fue la serie "Red Song" (nuevamente con guiones de Trillo), también para el mercado galo.

El día de su fallecimiento, César Da Col, para quien Meglia era “un amigo, un maestro, un guía”, señaló: “Hoy falleció una de las personas que más quería del ambiente: Carlos Meglia. Más adelante voy a escribir un largo post al respecto, hoy sinceramente no tengo fuerzas. Carlos marcó un antes y un después en mi vida profesional (y en la de muchos colegas). Un abrazo enorme amigo, y muchas gracias por todas las alegrías compartidas (...), nos duele tu pronta partida.

No se van, se meten en alguna historieta..." -reflexionó por su parte Raúl Avila-, "y hay que fajarse no podemos dejar que digan… ya no hay dibujantes como antes… sería traicionarlos” Tal vez, todos hayan preferido quedarse con la sensación de Néstor Taylor: “Todos guardaremos buenos momentos en el corazón, ¡qué rápido pasó todo! Es muy difícil pensar que ya no está... aunque para nosotros sigue acá. ¡Qué maestro! Cuánta obra que dejó...”.

Sin duda, este afecto de sus colegas y ex discípulos, es parte de esa obra.
(Siulnas)
.........
Algunos textos escritos por gente que admiraba a Carlos Meglia:
Fabian Mezquita ; Fabian Gordillo ; Wally Gomez ; Andres Accorsi ; Nestor Taylor
Blog del Homenaje a Meglia 2008, cliquear aquí.

domingo 16 de agosto de 2009

Las crónicas de René Goscinny y la temeridad de un joven editor


“…hay que hacer justicia al coraje de Glonk, hombre de las cavernas de profesión, que formuló en su pequeño cráneo puntiagudo la siguiente proposición:
“En árbol, pequeña fruta. Pequeña fruta, roja, bonita. Capaz buena para comer también. Yo, probar.”
“Glonk la probó, y eso tuvo su mérito, puesto que tan solo el día anterior, su colega Gazunk había intentado averiguar si la cicuta mejoraba el gusto de la ensalada niçoise.
Sin Glonk, sin su espíritu de aventura, sin su temeridad loca, la torta de cerezas nunca hubiera sido lo que es hoy día…”

Parafraseando este párrafo de uno de los cuentos de René Goscinny reunidos en “Del Panteón a Buenos Aires”, podríamos decir que sin el espíritu de aventura, sin la temeridad loca de Leopoldo Kulesz, editor de Libros del Zorzal, nunca hubiéramos degustado esta faceta poco conocida en la Argentina, del famoso dibujante y guionista de Asterix, que viviera en Buenos Aires entre 1928 y 1945, falleciendo en su París natal en 1977 a la edad de 51 años.

“Del Panteón a Buenos Aires – Crónicas ilustradas”, que acaba de publicar Leopoldo Kulesz en el marco del Programa de ayuda a la Publicación Victoria Ocampo, recibiendo el apoyo del Ministère des Affaires Etrangères y del Servicio Cultural de la Embajada de Francia en la Argentina.

La aparición de estas crónicas humorísticas –dieciséis en total- traducidas por primera vez al español por Laura Fólica, coincidiendo con el 50º aniversario de la aparición de Asterix y de El pequeño Nicolás (que Goscinny creara junto a Jean-Jacques Sempé), tiene mucho que ver con el comienzo del placer de la lectura a partir de Asterix por parte del editor, experto en desafiar crisis económico-sociales a las que los argentinos nos estamos acostumbrando tanto. Por ello, propone: “Tal como ocurrió en Argentina en 2002, hoy las perspectivas son sombrías, no sólo para nuestro país sino también para el mundo todo. Es probable que como resultado de la enorme depredación llevada a acabo durante los últimos años quede menos espacio para el deleite. Por eso, más que nunca, ¡espero que disfrute de este libro, por Tutatis!”

Y en verdad se lo disfruta; obviamente, no voy a transcribir aquí el contenido, pero sí quiero llamar la atención sobre algunos párrafos extraídos del mismo, que pueden dar una idea aproximada de lo que es Goscinny escribiendo crónicas:
“El 14 de agosto de 1926, mi hermano mayor dejó de ser hijo único. Nunca me lo perdonó. Nací en el distrito V de París, no muy lejos del Panteón, ¡súper práctico! “A los Grandes Hombres, la Patria agradecida”, es poco frecuente que se lo digan a uno ya desde el nacimiento…”

“…al poner los pies sobre el suelo de Estados Unidos, comencé a preguntarme qué hacía allí. Como los estadounidenses se hacían la misma pregunta…”

“…Creo que mi drama es que nunca logré estar solo, sin amigos, sin un peso. Cuando estoy solo y sin amigos, tengo pesos, y cuando doy mis pesos, me hago amigos y ya no estoy más solo…”

“…Ardor, que ha sido violada repetidas veces, y con frecuencia contra su voluntad…”

“…me genera complejos porque a mí siempre me han comprendido; soy una víctima del problema de la comunicabilidad…”

El libro, ilustrado con dibujos de Cabu, Zep, Druillet, Lauzier, Mezières, Juilliard, Tibet, Margerin, Barral, Mourier, Cestac, Tebo, Bertrand, Achdé y Boucq, también reproduce fotos de René Goscinny desde su infancia hasta sus últimos años, cedidas por su hija Anne.

Creo que la mayoría de los visitantes de este Blog no querrán perderse este libro de alguien cuyo pensamiento fuera: “Alguien que no hace reír más que a sí mismo o bien es un imbécil, o bien un precursor. Alguien que hace reír a un pequeño grupo es un señor agradable para tener como invitado. Alguien que tiene la suerte de hacer reír a mucha gente es un profesional, ¿y puede haber acaso profesión más agradable?”

(Siulnas)

sábado 15 de agosto de 2009

Hildebrando y la página 471 de mi Historia del humor gráfico y escrito en la Argentina




Poco antes de las siete de la tarde del 10 de agosto de 1987, Hildebrando Enrique Varacca llegó en su silla de ruedas al local de la Escuela Municipal de la Joya, en Corrientes al 3400, donde EUDEBA presentaría el 2º tomo de mi Historia del humor gráfico y escrito en la Argentina. Varios colegas se acercaron a saludarlo; no se acercaban a él porque su invalidez no le permitiera a él acercarse a ellos: era simplemente, y nada menos, que una espontánea reacción de simpatía y afecto ante el colega al que la adversidad venía condenando a vivir la mayor parte de su vida en una cama. Pero como bien lo señaló hace pocos días, el autor de su necrológica en “Diario Popular” –en el que Hildebrando desplegó su humor en los últimos diez años-, “nunca permitió que su cuerpo fuera la cárcel de su inquieto espíritu”.
Aquel día de 1987, al hojear rápidamente el ejemplar recién adquirido y encontrar la reproducción de uno de sus dibujos en la página 471, tuvo para mí el máximo agradecimiento, considerando que esa publicación sería el futuro orgullo de su hijo. Intenté minimizar mi aporte a su ya frondosa trayectoria, pero él insistió con humildad y reconocimiento que con eso “había llegado a su techo”.
Lo recuerdo llegando en su silla de ruedas a una de las redacciones de Editorial Abril, donde yo me desempeñaba como diseñador gràfico; colaboraba allí en 5 revistas: “Claudia”, “Radiolandia 2000”, “Nocturno”, “Jocker” y “Crucigrama”. También fue colaborador de “Tía Vicenta” y de las revistas de Julio Olivera “María Bizca”, “Pitos y Flautas” y “Pito Show”; de la revista de Sofovich “Operación Ja Já”. Además, colaboró en “Yo”, “Padres”, “Apertura”, “Buenos Aires Provincia”, “Morisqueta”, “Feriado Nacional”, “La Sombrilla”, “Revista 10”, “Nuevo País”, “Tiempo Argentino”, “La Gaceta”, “Caras y Caretas”, “Sex Humor”…¡Hasta le escribió libretos radiofónicos a Mario Sapag para “La Gallina Verde”!
¿Qué puedo decirte hoy, Hildebrando, sino que siempre te he valorado como humorista, como colega y como ser humano, tanto como tú valoraste esa página 471 de mi libro?
Siulnas

jueves 13 de agosto de 2009

Cuando Siulnas no era Siulnas




Hace pocos días, a través de internet, fui consultado por una investigadora a propósito de una página publicada hace algunos años en la revista “Tía Vicenta” en el estilo gráfico de Quino, firmada Siulquinas.
¿Una página hecha en colaboración?
Disipé sus dudas explicándole que se trataba de una de las parodias del estilo gràfico de algunos de mis colegas, en las que trasladaba su modalidad a la actualidad política del momento.
Ensayé esto especialmente entre 1961 y 1962, cuando “Tía Vicenta” tuvo la ocurrencia de “disfrazarse” de otras revistas, idea que ya había llevado a cabo casi dos décadas atrás, aunque en un solo número, la ya para entonces desaparecida revista “Cascabel”.
Fueron varios los colegas a los que parodié: Raúl Alonso (Kalí) el autor de las tapas de la revista femenina “Claudia”, con un Alfredo Palacios con ruleros; una imitación del estilo de Manuel Mayol en una “Caras y Caretas” actualizada, con el presidente Arturo Frondizi como personaje central; el mismo presidente a merced del presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy, en una versión politizada de las tapas que Lino Palacio dibujaba para “Billiken”; otro Frondizi (la reiteración era inevitable porque era el presidente en ese momento) como “pajarracus ucrideo”, al parodiarse la revista “Enciclopedia Estudiantil”; la página de Garaycochea en “El Gráfico” parodiada en el “disfraz” de esta revista, y antes de la versión del Rey Petiso, el personaje de Soglow adaptado para satirizar la gestión del presidente José María Guido, ¡una tapa del propio Landrú, director de la revista! Pero en este caso, no existió la intención de una parodia: en junio de 1965, Landrú había partido al exterior, dejando antes de hacerlo, la siguiente tapa preparada; pero la misma se desactualizó antes de salir publicada, y Esther Linares, a cargo de la revista en esos días, recordando mi especialización en la imitación de otros estilos, me pidió que salvara ese inconveniente. Así, el 27 de junio de 1965 me “convertí” en Landrú, algo que hasta el día de hoy había sido un secreto entre Esther Linares, yo, y Landrú que recién se enteró al regresar de su viaje.
La consulta de que he sido objeto hace pocos días, me hizo reflexionar que a algunos de los visitantes de este Blog, podría interesarles ver los resultados de esta otra especialización mía, que no se agota con los ejemplos aquí mostrados, pues también parodié a Fola, a Roberto Gigante, a Toño Gallo, a Lorenzo Molas, a Oski y a los autores de la mayoría de las historietas que publicaba el vespertino “La Razón” en los años 60. Por supuesto, una parodia respetuosa en lo que atañe a mis colegas.
Siulnas

jueves 6 de agosto de 2009

21 años sin las chicas y los personajes de Pedro Seguí



  • Epígrafes de las ilustraciones: 1, Primera tapa dibujada por Pedro Seguí para la revista “Patoruzú” (25 de agosto de 1941); 2, Seguí en la tapa del 8º número de la revista “Dibujantes” (setiembre 1954) donde se le hizo un extenso reportaje; 3, Tapa de Seguí para la revista “Humorón” con sus chicas de los años 40 y 70 y su propia caricatura; 4, Cuadros de la historieta dibujada por Seguí en “Humorón”, “Juan Moreira, un gaucho de Morón bastante ligerón”, sobre guión de Máximo Aguirre; 5, Página de Salvador Nielsen ilustrada por Seguí; 6, Nielsen y Seguí durante una reunión realizada con motivo de la aparición del primer número mensual de “Humorón”; 7, Seguí en 1945; 8, Una de las curiosidades de la revista “Humorón”: tapa realizada conjuntamente por Pedro Seguí y Faruk; 9, Página de Miguel Babio Esquiú en “Rico Tipo” con su personaje Juan Mondiola en un difícil momento para este tanguero de ley, ilustrado por Seguí.


    El sábado pasado, conversando en la Academia Porteña del Lunfardo con el fileteador Luis Zorz, me confiaba su afán de coleccionar dibujos de humoristas, y surgió el nombre de Pedro Seguí, quien entre 1974 y 1978 había sido uno de mis grandes colaboradores en mi revista “Humorón”. Y en ese momento, mi mente advirtió algo que no debiera haber sucedido: en la Efemérides de este Blog correspondiente al mes de julio, no incluí su fallecimiento producido el 1º de julio de 1988 (le faltaba una semana para cumplir 73 años),
    “Cuando afirmo que de chico vi transitar auténticas carretas, mucha gente no me cree –había confiado en 1982 al fanzine “Top!”, el dibujante Pedro Seguí, nacido el 8 de julio de 1915 en Concordia (Entre Ríos)- Tampoco cuando digo que conocí verdaderos matreros.
    “Ocurre que mi madre tenía campos, inmensos, no sé de cuántas hectáreas; en aquella época gran parte de la tierra permanecía inculta, había muchos montes.
    “En esos montes vivían esos tipos, matreros disparados de la civilización y tal vez buscados por la justicia.
    “Yo era muy inquieto y andariego, solía ir a todos lados con los peones, así fue cómo conocí esa gente…”
    Gente que caricaturizó con maestría en la historieta Juan Moreira, un gaucho de Morón bastante ligerón, que con guión de Máximo Aguirre dibujó en 1974 en “Humorón”, revista en la que Dardo Ruiz Díaz (a quien aprovecho a mandarle un saludo a Madrid donde está radicado actualmente) escribió refirièndose a las “chicas”, otra de las especialidades del dibujante:
    “Así como las aves se reconocen por el vuelo, a Seguí se lo reconoce por las “chicas”…
    “Claro está que Seguí tiene también otras virtudes que mantiene su nombre muy alto entre sus colegas –ya había hecho notar por su parte, Franco Panzera desde la revista “Dibujantes” en 1954-. Es uno de los pocos casos de dibujantes en que los personajes que le fueron encomendados crear, para ilustraciones de diversos cuentos, fueron tan certeramente logrados, tan acorde con la idiosincracia plasmada por el argumentista, que la notoriedad y rápida fama de los mismos hubo de repartirse entre ambos: autor e ilustrador.”
    Tal aseveración vale para sus recreaciones en “Rico Tipo” –revista a la que ingresó en 1944 como ayudante de Divito con el que se había iniciado-, entre las que se destacan las de Juan Mondiola; El Ñato Desiderio; El Gordo Villanueva y Ño Bildigerno; como así también la de Carolina Terremoto, en “Pobre Diablo”, revista para la que hizo numerosas portadas.
    Si bien en la primera de estas revistas debió ilustrar personajes masculinos, sus “chicas” siempre han estado presentes no sólo en los chistes, sino en sus ilustraciones y así se las pudo ver permanentemente junto a Juan Mondiola, o al Ñato Desiderio, entre otros.
    Después de haber “plantado” muchas de las chicas de Divito, su ex ayudante había logrado una verdadera creación de la figura femenina, que el ya nombrado Panzera elogiaría por considerarla “algo más nuestro y más de acuerdo con nuestra psicología”.
    De todos modos, Pedro Seguí siempre había sacado tiempo para dibujar en su propio estilo. Desde “El Pampero”, donde además de ilustraciones sobre la marcha de la guerra, aportó la historieta Carocito, cuya realización compartió con Nasuncito, creada para “Cara Sucia”; “Patoruzú”, para la que hizo varias portadas; “Lindoro” –donde sobre guión de Luis Alberto Reilly dibujó El Doctor Bubby y El correntino Robledo-; Beba y Chiquita, en “Mundo Argentino”; “Cascabel”; “Vosotras”; “Leoplán”; “El Hogar”; “Antena”, en la que dio a conocer Máximo Kapra, sobre idea de Julio Korn; Contraviento y Juancito Protestador, en “Pica Pica”; Don Perfecto Sabetodo, para ilustrar un folleto de Vacarezza; “Chicas”; “El Trencito”; “Pedal Argentino”; “El Orfebre”; “Ricuritas”; “Fígaro”; “Tío Vivo” –en la que realizaría las tapas-; “Cosquillas”: “Avivato”; “Loco Lindo” y “Tipete”, para las que crearía respectivamente sus “chicas” Sandra y Gina; lo mismo que Johny Retruenos y Tuerkito y Gasolina, que con guión de Benavidez publicó en “Lúpin”; Naufraguino, en “La Revista Dislocada”; Conga, en “Capicúa”; y Cacho y Rolo, en “Rico Tipo”, con guión de Tito Sol…
    Por supuesto a esta altura, ya hacía rato que Pedro Seguí había logrado su objetivo de no seguir siendo el ayudante de Divito, que lo había llevado a “Rico Tipo” precisamente con ese propósito.
    Ya en la dècada del 70, Seguí comienza a dibujar en la revista “Telecómicos”, cuyo director –Aldo Cammarotta-, aprovechando el parecido físico entre el dibujante y el candidato Chamizo, comprometería a su colaborador para personificar al dirigernte político en el programa de televisión.
    Posteriormente, Seguí se incorpora al plantel de colaboradores de “Humorón”, donde además de la historieta ya mencionada ha dado vida gràficamente a Hormiga Violeta, realizando también numerosas portadas, y reiniciando a partir de ese momento una prolífica labor, al colaborar además en “Mengano”; “Media Suela”, en la que realiza la historieta Ivonne y su manager; “Pitos y Flautas”; “Nocturno”; “Hortensia” y “Croniquita”, donde además de ilustraciones realizó la historieta Croniquín.
    No obstante, su período de mayor auge lo determinó su labor en la primera época de “Rico Tipo” que le sirvió de catapulta, no sólo para tener su propia academia de dibujo en plena Galería Güemes, sino para ser requerido frecuentemente en publicidad asociando su dibujo a firmas como “Agar Cross”, “Martinco”, “Siam”, “Toddy”, “Vasenol”, “Philips”, “Cafiaspirina”, “Bilz” y muchas otras; con campañas como “Dele el dulce…” para dulce “Corimayo”, que bien ilustraba con el granjero que, dispuesto a sacrificar una gallina, ocultaba la filosa cuchilla, atrayendo al ave con granos de maíz, o con el fullero que hace ganar dinero en abundancia a un inexperto jugador para que se entusiasme más y más; con personajes como Bici y Cleta, para promover una asociación ciclista; con sus curvilíneas chicas ilustrando avisos de depilatorios, colonias, laxantes, antisudorales, lugares de diversión…
    -Ahora compongo unos dibujos que mi mujer vende en la calle Caminito a los turistas –señalaba también a “Top!” en 1982-; no deja de ser un rebusque porque las ilustraciones no suelen ser grandes pero, con un paspartú ancho, vidrio y buen marco tienen aceptación y caminan.
    Serían sus últimos trabajos y los menos vistos; apenas por el entorno de cada comprador que tal vez ni imaginara la inmensa trayectoria que precedía a ese dibujo que por poco dinero se estaba llevando a su casa.