jueves, 31 de diciembre de 2009

Un día como el…




Ilustraciones: 1, José María Pedrido Villanueva (El “Mono” Villanueva); 2, Pablo Pereyra; 3, Leandro Néstor Sesarego; 4, Lindor Covas; 5, Walter Ciocca.



3 de enero hace 46 años: Fallecía Julio Málaga Grenet. El dibujante peruano había llegado a Buenos Aires en 1909 viajando después a España y Francia, donde conquistó el calificativo de “mago del lápiz”, y posteriormente a los Estados Unidos, retornando en 1937 hasta 1940 en que regresó a su patria. En la Argentina dibujó para “Caras y Caretas”, “Crítica”, “El Sol”, “Crisálida”, “El Telégrafo” y “Cine Argentino” entre otros medios.

6 de enero hace 104 años: Nacía José María Pedrido Villanueva. Más conocido en el ambiente como “el Mono” Villanueva, inició su actividad haciendo apuntes sobre teatro. Se desempeñó como dibujante en “República”, “Ultima Hora”, “Máscara”, “Comedia”, “Fastrás”, “El Pampero”, “El Porteño”, “El Nacional”, “El Laborista”, “La Epoca”, “Democracia” y “El Líder” entre otros medios. En 1960 se volcó a la plástica a la que dedicò los últimos catorce años de su vida.

10 de enero hace 24 años: Fallecía José Luis Salinas. Habiéndose iniciado en publicidad en 1929, incursionó periodísticamente con sus dibujos en “Páginas de Columba”, “El Tony” y otras hasta recalar en 1936 en la recién aparecida “Patoruzú” donde publicó su primer personaje de historieta Hernán el corsario. En 1949 viaja a EE.UU. contratado por la King Features Syndicate para la que realiza “El Cisco Kid”. En su incursión en lo humorístico es de destacar su humanización de animales, tanto para campañas publicitarias como para una página tradicional publicada anualmente en las ediciones del Libro de Oro “Patoruzú”.

15 de enero hace 98 años: Nacía en Cañada de Gómez (Santa Fe), Pablo Pereyra. Caricaturista y dibujante serio, creador de portadas de colecciones tales como “Rastros” y “Robin Hood”, son de destacar sus historietas humorísticas para Cremas de Afeitar Vignola y los afiches humorísticos para Quilmes. Participó en las revistas “Línea Cero” (para colectiveros) y en “Nuestro Deporte: el Rugby”, tema que conocía bien por ser él mismo un excelente jugador de ese deporte.

15 de enero hace 57 años: Fallecía Luciano Aquiles Mauzán. Nacido en Gap, Francia, este afichista, decorador y humorista, residió en Buenos Aires entre 1926 y 1932, siendo el creador de la famosa cabeza de Geniol.

16 de enero hace 38 años: Fallecía Juan Gálvez Elorsa (Fantasio). Dibujante chileno radicado en la Argentina desde 1933, colaboró en las proncipales publicaciones de este país y llegó a integrar la comisión directiva de la Asociación de Dibujantes de la Argentina. Su historieta más recordada fue Tancredo, que se popularizó en el diario “El Mundo” y, al momento de su muerte, se publicaba en “Clarín”.

17 de enero hace 90 años: Fallecía en Buenos Aires –donde estaba radicado desde 1868- el litógrafo francés Enrique Stein, quien desde esa fecha y hasta 1893 había estado a cargo del periódico satírico “El Mosquito” y de las caricaturas que se publicaban en él.

17 de enero hace 80 años: Nacía el personaje Popeye. El dibujante norteamericano Elzie Segar publicó por primera vez en el “New York Herald”, el personaje que le daría fama internacional. En la Argentina se lo conoció también con los nombres de Espinaca y Spaghetti.

19 de enero hace 80 años: Nacía Leandro Néstor Sesarego. Tras estudiar algunos meses en la academia de enseñanza de Juan Oliva, dividió su tiempo entre el ejercicio de su profesión de historietista y la docencia, como profesor en la inicialmente Escuela Norteamericana de Arte –después Panamericana-, instalando posteriormente su propia escuela de enseñanza de dibujo; trabajó para algunas revistas de Ediciones Torino y también dirigió su propia revista “La Dolce Ola”. Entre sus personajes figuran Coquito Vago bian (linyera de la Nueva ola), Coyita y El Pirata Malapata

20 de enero hace 29 años: Comenzaba a publicarse la historieta Teodoro & Cía. Del dibujante Viuti. Esta tira reemplazó en la última página de “Clarín” a la de Mutt y Jeff, única historieta extranjera que aún se publicaba en dicho matutino.

31 de enero hace 28 años: Culminaba en “La Razón” la publicación de Lindor Covas. Después de 26 años, el dibujante Walter Ciocca puso fin a su historieta, dando paso a Ezequiel Barrales (criollo de ley), que aunque dibujada por Leandro Sesarego, fue guionada por el mismo Ciocca.
Siulnas

lunes, 28 de diciembre de 2009

¿Y Andrés Cascioli?




Encuesta del 27/12/09 del diario “Miradas al Sur”:
¿Y Andrés Cascioli?

En una encuesta publicada el pasado domingo 27 de diciembre en el Suplemento Joven del nuevo diario argentino “Miradas al Sur” (va por su 2º año), figura como “Occiso del año”, con el 55% de los votos emitidos, Mercedes Sosa, seguida por Raúl Alfonsín (24%), Fernando Peña (12%), Juan Carlos Mareco (6%) y Félix Luna (3%).
No sabemos cómo ni quiénes fueron los convocados, y desde ya los votados merecen el máximo de nuestra consideración y respeto. Pero una apreciación del periodista que comenta los resultados nos lleva a plantearnos un interrogante. Dice el periodista de “Miradas al Sur”: “Muy mal año para morir si sos Juan, Claudito, Equis! Pero… ¡qué buen año para morir si sos Jairo, Rodolfo Terragno, Ernesto Sábato, Magdalena Ruiz Guiñazú, o cualquier ícono que tiene estampado en su remera el número 1983!”. Sin duda, lo tuvieron Mercedes Sosa y el ex presidente Alfonsín… ¿Y Cascioli qué? ¿No tenía estampado en su remera el número 1983? ¿Qué número final correspondería a la revista “Humor Registrado” que el “argentino pero tano, de Avellaneda” –como él se definía-“sacó” a partir de junio de 1978?
Vale recordar que Andrés Cascioli, sin ser el “occiso del año” y más allá de morir un 24 de junio, como Gardel y Rodrigo, en lo que se refiere al humor gráfico, ha sido un referente insoslayable de los “occisos” representativos de aquellos años.
Siulnas

martes, 22 de diciembre de 2009

A LOS VISITANTES DE ESTE BLOG

Los que pagan el pato en estas fiestas



Ante la proximidad de las Fiestas de Navidad y Año Nuevo, no quiero dejar de invitar a los visitantes de este Blog a trasladarse por medio del link, a mi otro Blog -http://siulnaszapping.multiply.com-, donde hallarán una interesante y documentada nota sobre el tema que sugiere el título.
¿Nos reencontramos allí?

martes, 15 de diciembre de 2009

INVITACIÓN A LOS VISITANTES DE ESTE BLOG



Invito a los visitantes de este Blog a trasladarse (para lo que pueden usar el link) a http://siulnaszapping.multiply.com, para leer la amplia nota biográfica sobre el pintor y dibujante Germinal Lubrano, escrita por la periodista Anamaría Blasetti especialmente para ese blog y el diario Democracia Nacional y Participativa, que circula en el Conurbano Bonaerense.
Siulnas

martes, 1 de diciembre de 2009

Un día como el…




Epígrafes de las ilustraciones: 1, Ramón Columba festeja la caricatura que le está haciendo Siulnas durante una de sus charlas ilustradas; 2, Tapa del Nº 1 de la revista “Humorón”, 3, Tapa del primer Libro de Oro “Patoruzú”; 4, Caricatura de Germán Loperena Vernet realizada por el dibujante chileno Pepo; 5, De humorista a humorista, Geno Díaz cuenta algo sumamente gracioso a Siulnas que ríe de buena gana ante la ocurrencia de su colega.




…3 de diciembre, hace 118 años
: Nacía Ramòn Columba. Taquígrafo y caricaturista, ha sido el autor de “El Congreso que yo he visto” y “Album de la primera guerra mundial”, y editor de la revista “El Tony” –que empezó como suplemento de “Páginas de Columba”- entre otras. Entre sus personajes figuran Raco el extra y Beba la irresistible. Antes de tener su propia editorial colaboró en “Vida Moderna”, “La semana universal”, “La Nota”, “Caras y Caretas”, “Mundo Argentino”, “El Hogar”, “El Nacional”, “La Mañana”, “Ultima Hora”, “Crítica” y “La Razòn”.

…5 de diciembre hace 36 años: Aparecía “Humorón”. Encarada inicialmente como una revista humorística zonal del oeste del Gran Buenos Aires, a partir del segundo número fue ganando espacio, diostribuyéndose en todo el país y en países limítrofes como Uruguay y Paraguay. Editada y dirigida por Siulnas, entre sus colaboradores redaccionales figuraron Carlos Raffo (Antenor), Máximo Aguirre, Dardo Ruiz Díaz, Salvador Nielsen, Carlos Addim Balquinta, Horacio Marcelo Del Burgo, Alejandro Traversa y George Raff (Jorge Raffo); entre los dibujantes, Pedro Seguí, Faruk, Garaycochea, Govio, Serguei, Vecchio, Toño Gallo, Guerrero, Sídoli y una pléyade de humoristas jóvenes a alguno de los cuales la revista le sirvió de catapulta.
Pese a su crecimiento sostenido, “Humorón” no pudo superar el progresivo desfasaje económico iniciado con el “rodrigazo” y al cabo de cuatro años de este suceso, interrumpió sus ediciones.

…6 de diciembre, hace 54 años: Comenzaban a publicarse María Luz y Babilonio. Ambos personajes aparecieron simultàneamente, en la revista “Patoruzù”, aiendo sus autores, Roberto César Battaglia y Juan Angel Sagrera respectivamente.
…8 de diciembre, hace 114 años: Nacía Elzie Segar, nada menos que el creador de Popeye en 1929, personaje aùn vigente en estos días.

…11 de diciembre hace 74 años: Se iniciaba la publicación de Patoruzú en el diario “El Mundo”.

…13 de diciembre, hace 147 años: Nacìa Josè María Cao. Dibujante español radicado en nuestro país desde 1888, dibujó en diversas publicaciones en el siglo XIX, entre ellas “El Cid Campeador” (edición propia), “El Sudamericano” y “Don Quijote” (donde lo hizo con el seudònimo Demòcrito II). Ya en el siglo XX, sus dibujos se publicaron especialmente en “Caras y Caretas”, y también en “Crítica”, “Guignol”, “Revista Popular” y “Fray Mocho” entre otros medios.

…15 de diciembre hace 72 años: Aparecía por primera vez el Libro de Oro Patoruzú, anuario que por casi cinco décadas constituyó una lectura tradicional en muchísimos hogares acompañando la celebración de las Fiestas de Fin de Año.

…15 de diciembre, hace 43 años: Fallecía Walt Disney. Tras haberse desempeñado como dibujante en Kansas City ganando 50 dólares mensuales, Walter Elías Disney se trasladó a Los Angeles, instalándose con su hermano Roy en un garage, donde fundó la que con el correr de los años, sería su gran empresa. A 43 años de su muerte, personajes como el ratón Mickey y el pato Donald, entre otros, siguen totalmente vigentes. Estos personajes intervinieron en algunas de sus Sinfonías Tontas (serie de dibujos animados musicales y casi sin argumento), hasta que Disney se lanzó a producir películas de dibujos animados de largo metraje, siendo la primera “Blanca Nieves y los siete enanitos”, estrenada en 1937. Después vendrían “Pinocho”, “Fantasía”, “Dumbo” y muchas más.

…15 de diciembre hace 35 años: Fallecía Vidal Dávila. José Devila –tal su verdadero nombre- dibujó historietas de distinto género, siendo sus personajes más recordados Ocalito y Tumbita publicados durante años en “Billiken”. También fueron de su autoría, entre otros, Goruta y Picota, Locomóbile, Los mellizos Tiki y Toko, Mónico, Las andanzas de Chancleta, La rana Charquito, Vago Vagonio & Cía y Don Boyo y Monicoco. Además de “Billiken” colaboró en “Mundo Infantil”, “Don Fulgencio”, “Medio Litro”, “Popurrí” y “Anteojito”.

…20 de diciembre hace 105 años: Nacía en Avellaneda (Buenos Aires), Luis Parks, quien a través del seudónimo Luis de la Plaza, daría a conocer personajes redaccionales muy populares, como El Gordo Villanueva, Cacho Berazategui un chico “bian” y otros. Fue asiduo colaborador de revistas como “Patoruzú”, “Rico Tipo”, “Avivato” y “Popurrí” entre otras.

…20 de diciembre hace 24 años: Fallecía Germán Loperena Vernet. Caricaturista, socio fundador Nº 13 de la Asociación de Dibujantes de la Argentina, Secretario y luego Presidente por dos períodos.

…23 de diciembre hace 72 años: Fallecía Eustaquio Pellicer. Fundador de la revista “Caras y Caretas” en ambas orillas rioplatenses (en Montevideo en 1890 y en Buenos Aires en 1898), a partir de 1904 fundó y dirigió “PBT”.

…25 de diciembre, hace 97 años: Nacía Burne Hogarth, segundo dibujante de Tarzán, el personaje de Edgar Rice Burroughs.

…25 de diciembre hace 38 años: Fallecía Héctor Tomás Rodriguez. Más conocido por Héctor, algunos de sus personajes, como el Nuevo Rico y su mayordomo Federico, alcanzaron gran popularidad. Dibujante durante muchos años del legendario diario “Crítica”, colaboró en “Páginas de Columba, “El Gráfico”, “La Cancha”, “Mundo Argentino”, “Leoplán”, “¡Aquí Está!”, “Estampa”, “El Hogar”, “Mundo Agrario”, “Mundo Radial”, “Mundo Deportivo”, “Caras y Caretas” (2ª época), “PBT”, “El Tony”, “D’Artagnan”, “Autoclub”, “Humorlandia”, etc.

…28 de diciembre, hace 44 años: Fallecía Cliff Sterret, creador de “Polly and her Pals”, historieta que se conoció en la Argentina en los años 30, como “Don Jacobo en la Argentina”.

…28 de diciembre hace 20 años: Fallecía Roberto López, conocido en el ambiente a través del seudónimo Viuti. Había comenzado su labor como humorista en 1965 en la revista “Tía Vicenta”, colaborando después en “Satiricón”, “Clarín”, Revista “La Nación”, “Tío Landrú”, “Adán”, “Mengano”, “Chaupinela”, “El Ratón de Occidente”, “Panorama”, etc.

…29 de diciembre hace 83 años: Nacía Eugenio Díaz, quien después sería muy conocido profesionalmente como Geno Díaz. Pintor y diubujante, decorador de porcelanas, actuó desde 1963 como periodista y humorista en televisión y a partir del año siguiente en la prensa escrita, iniciándose en 1966 como monologuista en espectáculos de café-concert. Fue colaborador de “Panorama”, “Adán”, “Atlántida”, “La Hipotenusa”, “Juan”, “Extra”, “Mucho Gusto”, “Anteojito”, “Artiempo”, “M.Q.D.”, “Tía Vicenta”, “Gente”, “Mengano”, “Caras y Caretas” (3ª época), “La Codorniz” (España) y “Golfostory” (España) y dirigió su propia revista “Media Suela”. Entre sus libros figuran “Los desangelados”, “Moriré sin conocer Disneylandia”, “50 gatos por diez pesos”, “Tango y Kama-Sutra”, “Kama-Sutra Kamanostra” y otros. (siulnas)

lunes, 16 de noviembre de 2009

Libros recibidos




La Nelly 6 – El calzoncillo de Sandro y otras aventuras, de Sergio Eduardo Langer y Rubén Jesús Mira. Editorial Granica.

Sería una falta de respeto al personaje, definir “La Nelly” como un libro de historietas; tampoco se puede decir que es una historieta en un libro. Quienes siguen al más reciente personaje del piso más alto de la página de historietas de “Clarín”, que anteriormente ocuparan otros famosos, saben que La Nelly no tiene precisamente las características de un personaje convencional, y puede sorprendernos en cada uno de los -en apariencia- abigarrados cuadritos, donde entre los personajes de tinta china se muestran muy cómodos y sin desentonar en absoluto merced a un perfecto collage, Menem, Macri, Grondona, Chávez, Kirchner, Evo Morales, Manuel Belgrano, Mahatma Ghandi, Martín Luther King, Jorge Lanata, La Madre Teresa, Cafiero, Maradona, Pipo Mancera, Luis D’Elía, Moyano y tantos otros que el lector desprevenido podría preguntarse qué tienen que hacer allí. Pues son una especie de partenaires de la multifacética Nelly preocupada igualmente por la paz, por los lugares tradicionales que desaparecen, por la inseguridad, por las coimas, por un curso intensivo de barrabrava, por las elecciones 2007 (el material recopilado pertenece a ese año) y el tema que da título al libro: el calzoncillo de Sandro que Nelly le robó en 1973 y “hoy es la prueba de amor de un romance que comienza en la infancia y se extiende hasta el presente”, redondeando una insólita biografía del Gitano realizada en historieta.
Como se lo señala en la contratapa del libro, “Nelly enviste contra la realidad cotidiana, atrapa sus fragmentos más desquiciados y los transforma en risas.”
Siulnas

domingo, 15 de noviembre de 2009

A 50 años de la muerte de Florencio Molina Campos



Epígrafes de las Ilustraciones: 1, Caracterizado para su espacio radiofónico “Los Relatos Gauchos de Molina Campos”, en 1934; 2, Fachada del Museo Nacional de Bellas Artes en 1989, con el dibujo de grandes dimensiones de Molina Campos anunciando la exposición de sus obras llevada a cabo allí durante todo ese año; 3, Una de las láminas de los famosos Almanaques de Alpargatas que Molina Campos realizó desde 1931 a 1945; 4, Durante la realización de la primera muestra en el exterior, llevada a cabo en Chile en 1948, Molina Campos (en el centro) posa junto a sus colegas Fantasio, Loperena Vernet, Alejandro Sirio, Coke y Rodolfo Claro, el consejero de la embajada argentina Emilio Pastore, y el encargado de negocios de la República Argentina, Carlos Mathus Hoyos; 5, Caricatura de Molina Campos realizada por su colega Macaya en 1944, al regreso del primero, de Nueva York.

Nacido en Buenos Aires el 21 de agosto de 1891, Florencio Molina Campos, pintor y humorista que hiciera su primera exposición en 1926, a los 35 años de edad, ha documentado con ingenio y gracia la evolución de las costumbres camperas, realizando por espacio de doce años a partir de 1930 los Almanaques de Fábrica Argentina de Alpargatas; a partir de 1961 y hasta estos días, esos almanaques han sido reeditados.

“Su visión le pertenece de manera legítima y entrañable –había dicho de él Fernan Félix de Amador-; como que no es un simple producto de imaginación propensa a lo pintoresco, sino una síntesis vigorosa y cordial del escenario campestre en que le tocara vivir sus primeras e imborrables impresiones juveniles.”

Anteriormente había publicado una sección en el diario “La Razón” que podría considerarse como un antecedente de “Los Picapiedras”, ya que los trogloditas que protagonizaban ese único cuadro que aparecía en las ediciones de los viernes, gozaban de los adelantos de la vida moderna aunque en las rústicas versiones que permitían los elementos disponibles en aquella época. Pero fundamentalmente se lo ha identificado como intérprete del gaucho.

En 1934, Molina Campos pronunció charlas radiofónicas (radiotelefónicas se las llamaba entonces) basadas en relatos gauchescos, donde decía cosas como ésta:

“¿No me crén? Ya lo verán…

Hoy la pampa es de los gringos…,

Y mañana, ¡hasta los pingos

en gringo relincharán!”

Y en 1937, becado por la Comisión Nacional de Cultura, se traslada a EE.UU.; posteriormente, en 1941, es contratado por Walt Disney –durante la visita de éste a Buenos Aires- como asesor para una serie de dibujos animados ambientados en la pampa argentina; fueron ellos “El gaucho volador”, “El gaucho reídor”, “Goofy se hace gaucho” y “Saludos, amigos”. Cabe señalar que tres lustros después, en 1956, Molina Campos realizaría en la Argentina, con sus dibujos y escenas bonaerenses, “Pampa mansa”.

Siguiendo con su estada en EE.UU., también lo contrata por entonces, la revista “Liberty” y luego “Minneapolis-Moline Company” para la presentación de almanaques con típicas escenas gauchescas para el país del norte, habiendo sido además asiduo colaborador de “Saturday Evening Post”, “Life” y “Collier’s”.

Al producirse su fallecimiento, el 16 de noviembre de 1959, la crónica recalcó que “fue un comentarista de extraordinarios recursos técnicos de la campaña argentina, ya que sus dibujos y sus cuadros reflejan vivamente, con aciertos expresivos de indudable calidad artística, el temperamento, La sensibilidad y la picardía del hombre del interior”.

Por su parte, la que fue su compañera –María “Elvirita” Ponce Aguirre- recordó su forma de trabajar: “Descansaba sus manos trabajando la tierra, arando, y a las 5 o 6 de la tarde tomaba los pinceles y no los dejaba hasta cerca de las 4 de la mañana.”

Recuerdo que allá por los primeros meses de 1989, mi buen amigo, el crítico de arte Eduardo Baliari, se preguntaba en un comentario sobre el último Salón Nacional de Bellas Artes, por qué todavía no se había incorporado al mismo “un apartado para la caricatura y el humorismo”, loable inquietud que no pude dejar de recordar, algunas semanas después, al disponerme a cruzar la Avenida Del Libertador en dirección hacia el Museo Nacional de Bellas Artes, cuya fachada interrumpía el monocromático tono rosado un colorido y caricaturesco gaucho a caballo de grandes dimensiones. “Es un reconocimiento justo e inexplicablemente postergado”, aceptaba en el catálogo de la exposición allí realizada con las obras de Florencio Molina Campos, Daniel Ergasto Martinez –a la sazón director del museo-, y acotaba: “Lo cómico en sus imágenes no se genera en una postura intelectual o en un sentimiento de superioridad, sino en el afecto. Entonces lo cómico se transforma en humorismo. Goya y Daumier fueron cronistas de su época; Molina Campos ilustró nuestras costumbres gauchas.”

Desde 1982, las obras de Florencio Molina Campos pueden apreciarse permanentemente en el Museo que lleva su nombre, y funciona en la calle Güemes 342, de la localidad de Moreno en la provincia de Buenos Aires.

Siulnas

sábado, 14 de noviembre de 2009

Libro recibido

“Bajo presupuesto”, por Caio
Nacido en 1966 en la bonaerense San Nicolás –donde 58 años antes había nacido el popular Héctor (Rodriguez) del diario “Crítica”, autor de El Nuevo Rico, y 47 años antes, el prolífico Jorge Elena, que entre otras cosas fue profesor de dibujo en Estudios Juan Oliva-, Caio Di Lorenzo, pintor, dibujante y humorista gráfico y profesor en Artes visuales, es integrante de Aquelarre Producciones, habiendo participado en la fundación de las míticas revistas nicoleñas Aquelarre (1992) y Santos Pecadores (1996-2000).

Sus tiras de humor e ilustraciones, se han publicado en “Diario del Viajero” (Buenos Aires), Diario “El Eslabón” (Rosario), Semanario “El Informante” y “Sóloclasificados” (San Nicolás), Revista “Oliverio”, “El Sur también se ríe”, Revista “Cábula” y en diversas páginas web.

En “Bajo presupuesto”, Caio concentra su dedicación entre una tira y su personaje, o si se prefiere, un personaje y su tira; no entran en esa relación desarrollada en 60 páginas otros elementos. Como bien lo señala en su prólogo, Tute –talento de las nuevas generaciones, heredero de capacidad e hijo de mi colega más contemporáneo Caloi- “la tira –como todos sabemos- es un espacio reducido pero Caio –si me permiten la expresión- la hace de goma, le saca todo el jugo. Utiliza todo el espacio, juega con él. De pronto, a los tradicionales cuadritos les pone dos rueditas y la transforma en un bondi o hace trepar al personaje por las líneas verticales para tirarse en el último cuadro convertido en una suerte de tobogán. Collage, mancha, pasto, galletitas… Utiliza el adentro y el afuera. Se divierte y divierte…”

Es cierto, y tanto es así, que cuando uno abre el libro es imposible volver a cerrarlo sin haber recorrido sus 60 páginas.

Siulnas

jueves, 12 de noviembre de 2009

El otro Juan Angel Sagrera vive aún



Epígrafes de las ilustraciones: 1: Sagrera, por Siulnas, 1953; 2: Sagrera (2º desde la izquierda, de pie) junto a otros dibujantes, en 1954; 3: Sagrera departiendo con el nuevo director de “Dibujantes”, J. Osvaldo Laino, antes de alejarse de la revista, en 1955; 4: Historieta de Babilonio, uno de los personajes de Sagrera, publicado en “Patoruzú” entre 1954 y 1958; 5: Portada del primer número de “Dibujantes”; 6: Portada de “Canal TV”, ilustrada por De los Ríos, quien sucedió en esa tarea a Ianiro, tras su muerte; 7: Primera página del suplemento especial de “Oficio Gráfico” dedicado a Patoruzú, cuyo texto e investigación periodística tuve a mi cargo en octubre de 1988.


El 6 de junio de 1995, la muerte de Juan Angel Sagrera no pasó desapercibida en el mundo empresarial periodístico al que había estado ligado desde hacía trece años a través de”Oficio Gráfico”, y antes, desde otras publicaciones a partir de “Canal TV”. Todos se refirieron a este Juan Angel Sagrera; ¿cuántos se refirieron al otro? Tal vez, los que quedaban entre quienes compartieron con él su período de dibujante humorístico.
Por eso, ante un nuevo aniversario de su nacimiento en el Departamento de Arroyo Seco, próximo a Rosario, el 13 de noviembre de 1925, siento la necesidad de ser yo quien evoque a ese Juan Angel Sagrera del que nunca logró desprenderse del todo –seguramente porque íntimamente no lo deseaba- el otro, cuya muerte ocupó hace 14 años al mundo empresarial periodístico que lo acompañó a su “última morada”.
El que yo rescato no necesita morada alguna, porque vive y seguirá viviendo a través de sus creaciones.
Pero antes de referirme a su obra como humorista, me gratificaría recordar cómo lo conocí personalmente.
Fue en 1953 y ambos éramos un tanto soñadores; él, con su primera aventura editorial, la revista “Dibujantes”; yo, con mi primera exposición humorística trascendente en un salón de la entonces codiciada calle Florida.
Sagrera lo había anticipado en el primer editorial de su revista:
“…Lo tenemos todo en nuestras manos, tesón, voluntad, honestidad profesional, deseos de hacerlo todo cada vez mejor y, por sobre todas las cosas, un firme propósito de marchar codo con codo. Hagamos entonces de DIBUJANTES, el lazo que nos una más firmemente si es posible. Que sean sus páginas el vínculo fraternal, la mano amiga que se tiende para recibir al que pide un consejo; que se brinda amplia y generosa para el que tenga algo que decir; que se cierra enérgica para castigar al que medra; que se prodiga para felicitar al que surge; para ayudar al que se inicia; para aplaudir al que triunfa…”
Y llegó, acompañado por Roberto Battaglia, para entrevistarme, a Florida 363 –donde entonces funcionaba la Galería Picasso desplazada después por un establecimiento bancario-; allí, además de expositor, yo era organizador de la muestra que compartía con consagrados (sólo Marcos Siderman y yo no lo éramos aún) como Ramón Columba, Divito, Toño Gallo, Abel Ianiro, Héctor –el inolvidable creador de El Nuevo Rico-, Luis J. Medrano, Lino Palacio y el “Mono” Villanueva.
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La segunda vez, fui yo, hacia Sagrera; tal vez ya no era tan soñador, pero sin duda, conservaba los “deseos de hacerlo todo cada vez mejor”. Transcurría el año 1958 y codirigía con Mariano de la Torre, la revista “Canal TV”.
Le propuse para la misma un personaje insólito, consecuencia de mi desconocimiento de la programación televisiva por carecer todavía de televisor: Videojito, un maniático de la TV, que la veía “de arriba”, ingeniándosela para tener acceso a los televisores ajenos.
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La tercera etapa compartida fue a partir de fines de 1987, cuando acababa de aparecer el segundo tomo de mi Historia del Humor en la Argentina.
La incorporación del Suplemento Informativo de “Oficio Gràfico”, me posibilitó referirme a colegas, personajes y a explayarme en un suplemento dentro del Suplemento, sobre los 60 años de Patoruzú. Confieso que este Suplemento ha sido una de las publicaciones desaparecidas que más he echado de menos.
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Después, todo siguió en el terreno de la amistad –una amistad de más de cuatro décadas-, aunque yo no había perdido las esperanzas de “rescatar” al Juan Angel Sagrera del que el otro –el empresario al que no le parecía ético volver a dibujar “por sentir mucho respeto por los dibujantes”- no había podido desprenderse del todo. Por algo conservaba en su oficina un álbum con recortes de todos sus personajes.
Voy a “revivir” los recortes de ese álbum a través de la historia de la trayectoria de este dibujante que nacido en las proximidades de Rosario, llegó a Buenos Aires a mediados de la dècada del cuarenta, incorporàndose a la revista “Patoruzú” –a la que años despuès aportaría su personaje Babilonio y la sección Vista Visión-, interviniendo a la vez, en la revista “La Cancha”, junto al dibujante Eduardo Ferro.
Colabora además, por esa época, en la revista “Tibor Gordon” –donde ilustra Lucocito, firmando Fabri-, creando un tiempo después a Maserato, que publica en forma de tira diaria en las páginas del vespertino “Crítica”.
Luego, con el seudónimo de Tinco, colabora en “Pobre Diablo” y “Sucedió con la Farra”, incursionando también en “Poncho Negro” y “Ricuritas”.
Cuando en setiembrte de 1953 funda “Dibujantes”, fija a la revista lineamientos que fueron respetados aún cuando él no siguió al frente de la misma; esta revista constituye un testigo insoslayable del período que abarcó su existencia. Cabe acotar que a través de sus pàginas de “futuros profesionales” se conocieron los primeros dibujos de humoristas como Joaquín Lavado –quien posteriormente adoptaría el seudónimo de Quino-; Gregorio “Goyo” Mazzeo, y Alfredo Grondona White, entre otros.
Paralelamente con su tarea de editor y sus funciones en “Patoruzú”, Sagrera recreó en forma de historieta a La familia de Pancho Argüello, de Billy Kerosene (Luis A. Reilly), para la revista “Avivato”, de la que este último era coeditor.
Un año después, sobre guión de Héctor Germán Oesterheld, dibujó Deportito, en “Super Deportito”, y también colaboró en “Rico Tipo” y en su libro de Fin de Año, asociándose posteriormente con Mariano de la Torre, en la primera revista especializada en televisión, que introducía además, una característica novedosa: las tapas traían caricaturas de la figura más destacada de cada semana, estando las mismas a cargo de Ianiro.
A mediados de la década del 60, Sagrera se retira de “Canal TV” –a la que volverá después como propietario absoluto, aunque por poco tiempo- editando “Pantalla Chica”, también especializada en televisión; allí aflora nuevamente el dibujante humorístico, surgiendo la historieta Me sentencia mi conciencia, una de las que más lo conformaron.
Tres años después reinicia la actividad editorial a través de una revista de historietas humorísticas: “Godofredo”, cuyo personaje central es un chico de ese mismo nombre, creado por él antes de abandonar totalmente el dibujo para dedicarse a las actividades comerciales, aunque sin apartarse del negocio editorial, al que ya había brindado un importante aporte como dibujante, no solo con los trabajos antes mencionados, sino también con otros que no llevaron su firma, como Trencitas, Virola, Cuatroqui, Pajuera y Rin-Tin-Ton, que sobre idea de León Benarós, dibujaba para la revista de éste, “Medio Litro”, conjuntamente con Osvaldo Camblor; y algunos aparecidos en publicaciones zonales, como Yurupeté, que sólo se conoció en una parte de la provincia de Corrientes.
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Juan Angel Sagrera vive y seguirá viviendo mientras queden ejemplares de publicaciones en las que aparecieron sus personajes, o haya quienes sonrían recordando a personajes como Yurupeté, Babilonio, Maserato, Mabel, Deportito, Godofredo y tantas otras “existencias inmortales”, que como decía Nicolás Olivari, “encontramos frescos y pimpantes día a día”…

Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)

Invitación a los Visitantes de este Blog

¿QUIEN LO CONOCE A ADOLFO MAZZONE?

¿QUIEN LOS CONOCE A LOS LECTORES DE LA HISTORIETA DE DOBAL?

Si no están enterados, ¡entérense! Los espero en mi otro Blog: http://siulnaszapping.multiply.com
Desde aquí pueden llegar usando el link
Una vez allí busquen la nota: LOS DIARIOS NO SON "LA ESPADA DEL CABALLERO ANDANTE DE ESTE SIGLO"

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Convocatoria a nivel nacional: Muestra de dibujos de niños con distrofia muscular

Ilustración: Dibujo de Oski


La Asociación Distrofia Muscular -ADM- (www.adm.org.ar) , presidida por Marcelo Villegas, viene desarrollando una tarea de apoyo permanente a las actividades asistenciales, docentes y de investigaciones en el campo de las enfermedades neuromusculares. En esta oportunidad, organiza la Primer Muestra Anual de Dibujos, que convoca a participar a niños de todo el país.

A través del arte, y particularmente con esta experiencia, proponen construir un espacio colectivo en el que sea posible conocerse, reunirse y compartir las expresiones que nacen desde cada uno.
Los temas y la técnica son libres, en hoja A3 pegada en cartulina de color a elección.

Los trabajos se expondrán el 14 de noviembre en el Centro Nacional de Educación Tecnológica (CENET), sito en la Av. Independencia 2625 (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) coincidiendo con la jornada sobre "Avances Terapéuticos en Enfermedades Neuromusculares" a cargo del Dr. Alberto Dubrovsky y se anticipa la presencia de conocidos profesionales del dibujo.

La dirección postal de la Asociación Distrofia Muscular es:
Treinta y Tres Orientales 461 (1236) - Buenos Aires.

¿Hay entre los visitantes de este Blog alguien que tenga el Grafodrama de Luis J. Medrano titulado “Lunfardo”?



Quienes visitan habitualmente mis blogs
http://siulnaszapping.multply.com y http://siulnas-historiador.blogspot.com estarán enterados de mi vinculación como Académico de número con la Academia Porteña del Lunfardo, de modo que no han de sorprenderse demasiado con mi petición
El pedido de ese Grafodrama de Medrano, de cuya fecha de publicación se carece, pertenece, en realidad, al presidente de la Academia, el destacado lunfardista José Gobello, quien considerando que la tesis con que me incorporé oficialmente a la APL el 4 de noviembre de 2006 ha sido “El vocabulario lunfardo se inclina hacia el humor”, piensa acertadamente que lo que no tengo yo, seguramente lo tiene alguno de mis colegas.
Y bien, al que lo tenga le pido si me puede hacer llegar una copia en jpg a
siulnas2004@yahoo.com.ar o a vazluc@hotmail.com
O directamente a la Academia Porteña del Lunfardo, a belgo06@gmail.com
No olvidar consignar el nombre del remitente, para poder incluirlo en el Cuadro de honor.
Siulnas

martes, 10 de noviembre de 2009

COLEGAS DIBUJANTES: ¡FELIZ DIA!




Recién había cumplido tres años de edad cuando apareció la revista Patoruzú, que mis padres compraron desde el primer número. Aún no sabía leer e ignoro si ellos me leían el argumento en forma fidedigna, pero tengo muy presentes aquellos dibujos que incidieron posteriormente en mi propia formación: el Toba monstruo, Ben Turquín, el pirata Garfio, el Gran Duque de la Mancha, Jonas y la ballena, Gastón, el Hombre de las mil caras, el “Florista”, el Hombre sin piernas, Boris y Brutus, X-215, Bombón…
Los lunes y los miércoles tenían para mí un atractivo muy especial por obra y gracia del diariero que traía Patoruzú los lunes, y el Suplemento Multicolor de Crítica los miércoles; es cierto que también los lunes Crítica incluía un suplemento multicolor, pero de historietas serias, y desde esa temprana edad ya me sentía inclinado hacia los personajes de historieta cómica. Admiraba y había aprendido a dibujar “de memoria” aunque a mi manera, a personajes como Patoruzú, Espagueti (como conocí a Popeye, rebautizado así por Horacio Rega Molina en el diario fundado por Botana), el ratón Mickey, el pato Donald, el perro Pluto.
Con el tiempo, los personajes de Walt Disney ejercieron sobre mí su máxima atracción, a la que contribuyó, sin duda, el ver a esos mismos personajes “moviéndose” y hablando mediante la magia del cine de dibujos animados. Claro que junto con esa atracción fue creciendo en mí la fantasía de querer llegar a ser un dibujante muy importante, y en ese momento mi arquetipo era indudablemente Walt Disney, a pesar de que mi ídolo en la ficción era el indio Patoruzú.
Con tales modelos, era lógico que yo aspirara a convertirme en un dibujante de neto corte tradicional y experimentara un rechazo hacia estilos que se apartaban de esa línea, como el de George Herriman (El Gato Loco, personaje al que le cambiaron el sexo en “Crítica”), Cliff Sterret (Don Jacobo en la Argentina), Otto Soglow (El Rey petiso) y otros, que después apreciaría en todo su valor.

Como lector también pude, sin embargo, valorar tempranamente la importancia de los llamados dibujantes “serios”; gracias a ellos han trascendido muchísimo más los grandes personajes de la literatura que si su espacio sólo hubiera quedado circunscripto a los libros que los lanzaron. ¿Cuántos más conocen a Don Quijote de la Mancha por las versiones historietísticas que los que lo conocen por haber leído directamente la obra de Cervantes? ¿Serían tan conocidos los personajes de Shakespeare, Edmundo Rostand, Victor Hugo, Alejandro Dumas, León Tolstoi, Julio Verne, Emilio Salgari, y tantos otros autores, si sus obras no hubieran llegado masivamente a la infancia consumidora de revistas de historietas como “Intervalo”, “Aventuras” y otras del género, ilustradas por dibujantes como D’Adderio, Alberto Breccia, Luis A. Dominguez, José L. Salinas, Novelle, Carlos Raineri, José Salomón, José M. Taggino, Angel Borisoff, Horacio Lalia…
¿Quién logra graficar y comunicar lo que imagina, mejor que el dibujante? Y no sólo lo descripto por los novelistas. A través de escuetos testimonios, dibujantes como Pedro de Rojas y su sucesor en “Crítica”, Pascual Güida, mostraban gràficamente a travès de su pluma, lo que las cámaras fotográficas no habían llegado a tiempo para captar. Alcancé a ver dibujar a Güida cuando ingresé al diario fundado por Botana, a la sección “Dibujantes” que compartía además, con Molas y Héctor (el creador de El Nuevo Rico), y con Silvio Della Porta, también dibujante de historietas serias en la revista “Pandilla”.
Mi perfeccionamiento en la técnica del dibujo lo había hecho con Juan Oliva, que en aquella época publicitaba bastante su academia de la calle Victoria 1396 (hoy Hipólito Yrigoyen), en la Capital Federal.
Había concurrido aproximadamente un año, y en los últimos tiempos tuve con Oliva algunas discrepancias sobre los valores de los diferentes estilos. Curiosamente, al mismo tiempo que avanzaba mi aprendizaje en el dibujo de corte tradicional, aumentaba mi favoritismo por otro dibujo más moderno, con estilos “grotescos” (según se los calificaba en la academia).
A partir de ahí me sentí desubicado en la academia de dibujo; aunque pudiera resignarme a que se cuestionase lo que yo empezaba a ensayar, no me resultaba digerible se me dijera que dos dibujantes modernos como Oski o Juan Ángel Cotta, que se destacaban en distintos medios, “no sabían dibujar”.
Yo gustaba de sus estilos a partir de la aparición de “Rico Tipo” a fines de 1944, revista en la que colaboraría tres lustros después, y de la que al cabo de otros tres lustros, rescataría para mi propia revista a Pedro Seguí, a quien admiraba en “Rico Tipo”, lo mismo que a Divito, Iribarren, Bourse, Fantasio, Muñiz, Toño Gallo, Rafael Martinez, Calé, Mezzadra, Goz y otros.
De todos modos, la enseñanza de Juan Oliva influiría en la evolución de mi dibujo, que seguía siendo de corte clásico, pero con un concepto más académico.
Claro que esto sólo se manifestó hasta que se publicó mi primera colaboración “pro-fe-sio-nal”
No sé si “deslumbramiento” será la palabra más acertada para definir lo que a uno le producía en aquellos años, todo lo que rodeaba a su primera publicación. Me refiero a la primera colaboración como “colaborador” –valga la redundancia– porque antes uno podía colaborar en la sección “Dibujos de los lectores” de la mayoría de las revistas infantiles (yo lo hice en la de la revista “Ra-Ta-Plan”).
Puedo considerar por lo tanto a “Cascabel” como la primera revista donde colaboré “profesionalmente”, corolario de un largo proceso iniciado por correspondencia y bajo seudónimo circunstancial, con dibujos que merecieron respuestas como ésta:
“Nos gustan sus dibujos, pero para nosotros solos”.
Después comenzó el “bombardeo” de dibujos -aún impublicables, al menos desde la óptica de la revista-, pero a través de visitas regulares a la redacción, que quedaba en el segundo subsuelo de un edificio hoy inexistente de San Martín 50.
Yo había penetrado en ese mundo que me deslumbraba y era lógico que todo lo que lo rodeaba, ejerciera un atractivo sobre mí: desde el olor característico del subterráneo con el que llegaba hasta la estación Perú, hasta el olor a tinta fresca del ejemplar recién impreso que me obsequiaban ¡un día antes de que estuviera en la calle! Aquello me parecía casi mágico, y me sentía como Dick Powell recibiendo el diario anticipado que traía Larry, el viejito de la película “Hoy es mañana”, de René Clair.
Pero “Cascabel” ya no duraría mucho. Comprometida antes de las elecciones con sectores políticos perdidosos, se hallaba económicamente mal y era apenas un reflejo del “Cascabel” de sus años de esplendor, cuando traía las tapas a todo color de Atilio (De Angeli), Rober-Tito (Alvaro Roberto Ortiz), Caballé, Liotta o Abel Ianiro, que continuaban en la contratapa con la propaganda de Geniol; cuando sus páginas incluían la caricatura política internacional de Flax (Lino Palacio), el Cuaderno de César Bruto con dibujos de Oski (que figuraba como dibujos del autor, lo que dio lugar a que muchos creyeran por bastante tiempo que César Bruto –Carlos V. Warnes– y Oski eran una misma persona)…
Si bien algunos habían dejado de pertenecer a “Cascabel” antes de que yo me vinculara a la revista, conocí personalmente a otros -además del dibujante Atilio De Angeli y el cadete Enrique Lipszyc, que Atilio mostró en una caricatura publicada en “Cascabel”, llevando un alfiler mientras protestaba:
–¡Puf… puf!… ¡Me matan trabajando!
Reparo especialmente en ello porque con ambos volvería a encontrarme seis años después; De Angeli participaría en una exposición humorística organizada por mí en 1953, y a Lipszyc lo reencontraría convertido en director de la Escuela Norteamericana de Arte “Alex Raymond” (después rebautizada Escuela Panamericana de Arte), a través de la cual editaría el libro “El Dibujo a través del temperamento de 150 famosos artistas”. Alguien que supo sacar buen provecho del dibujo, sin dibujar.
El Museo de la Caricatura Severo Vaccaro, al que concurrí por primera vez en 1952 invitado por su fundador Vicente Vaccaro, me brindó el privilegio de conocer personalmente a Ramón Columba, Eduardo Alvarez, Juan Carlos Huergo, Arístides Rechain, Alejandro Sirio, Tristán, Raúl Valencia, Molina Campos, González Fossat, Ernesto Aguilar, Martinez Ferrer, Martinez Parma, Francisco Palomar (Fapa), José Cardona (el que publicaba 12 caricaturas deportivas diarias en el matutino “El Mundo”)…
La exposición organizada por mí –la primera de ellas, pues hubo muchas más- a la que me referí al pasar, unas líneas más arriba, en la que conté con la colaboración de dos dibujantes que conocí en el Museo de la Caricatura –El “Mono” Villanueva y Marcos Siderman- tuvo lugar en la Galería Picasso, que estaba ubicada en la calle Florida, por esos años la preferida de los expositores, y se llevó a cabo en dos etapas sin solución de continuidad: la primera, con la participación nuestra más la de Ramón Columba, Lino Palacio, Divito, Héctor, Toño Gallo, Abel Ianiro y Luis J. Medrano; la segunda, con Alberto Alfano, Eduardo Álvarez, Guillermo Ares, Justo Balza, Bayón (Narciso González), Alberto Breccia, Ramón Caballé, Humberto L. Caputi, Ramón Columba, Juan Ángel Cotta, Federico Norberto Daloisio, Andreu Dameson, Héctor (Rodríguez), Pascual Güida, Juan Carlos Huergo, Landrú (Juan C. Colombres), Elso (Spertino), Fantasio (Juan Gálvez Elorza), Carlos Garaycochea, Guillermo Guerrero, Atilio De Angeli, José Antonio Guillermo Divito, Francisco Delbueno, Miguel Ángel Dobal, Saverio Lotito, Raúl Manteola, Luis Macaya (h), Ermete Meliante, Fernando Sarlo, Pedro Seguí, Marcos Siderman, Arístides Rechain, Rober-Tito (Alvaro Roberto Ortiz), Arturo Rovegno, Antonio Sanguinetti, Florencio Molina Campos, Roberto Mezzadra, Jorge Palacio, Francho (Arnoldo Franchioni), Serviliano Solís, Jorge Sturla, Ricardo de Udaeta, Raúl Valencia, Juan Verona, José Pedrido Villanueva, y yo, quedando fuera de catálogo por sumarse a la muestra cuando aquel se estaba imprimiendo, Teófilo Dabbah, Greco, Germán Loperena Vernet, Luis J. Medrano y Pedro Suñol.
Después compartiría con algunos de ellos y con otros colegas, las páginas de muchas revistas: Mirco, Urtiaga, Rubial, Daloisio, Nelly Oesterheld, Chacha (hermana de Oski), en “Mundo Infantil”; Lino Palacio, Rafael Martinez, Oski, Bruveris, Lanteri, Evaristo de la Portilla, Domingo Villafañe, Toño Gallo… en “El Hogar”; Filip, Helso, Criado, De Martino, Sarlo, Alfonsín, Ferroni, Aboy, Camblor, Celus… en “Tío Vivo”; Faruk, Oto, Quino, Bayón, Basurto, Sofo, Gambi, Grondona White, Nowens, Vilar, Gigante, Kalondi, Rody, Lubrin, Berry-No, Tomé, Costantini, Sapia, Gorosito, Aznar, Carenzo, Oscapi, Vergara, Aranda, Tomati, Exiquio, Irañeta, Borello, Villarreal, Herman, 100-Cia, Viuti, Cilencio, Manucho, Ceretti, Selbor, Rafael A. Del Zoppo, Suar, Lawry… en “Tía Vicenta”; Oski, Bourse, Mazzone, Fantasio, Toño Gallo, Ianiro, Guerrero, Liotta, Andrino, Aboy, Alfredo Olivera, José M. Heredia, Carlos Gomez… en “Rico Tipo”; Toño Gallo, Ianiro, Calé, Quino, Enrique Couso, Garaycochea… en “Dr. Merengue”; Ianiro, Toño Gallo, De los Ríos… en “Canal TV”; Fresán, Catú, Nowens, Carlos Parera… en “4 Patas”; Amengual, Brascó, Bróccoli, Napoleón, Pérez D’Elías… en “La Hipotenusa”; Ceo, Werffeli, Aldo Rivero, Lembó, Góngora, Fontanarrosa, Pratico, Caloi, Inos Bofres, Brummel, Lombar… en “Tío Landrú”; Roberto Mezzadra, Robin, García Veiga… en “Croniquita”…
¡Cómo memorizar los nombres de todos los que recorrieron conmigo este camino antes y durante la existencia de mi propia revista!
Por las páginas de “Humorón” desfilaron, junto a humoristas y no humoristas consagrados, muchos jóvenes valores, figurando en la lista varios colaboradores espontáneos de los que sólo conocí los dibujos que me enviaban. Entre unos y otros puedo mencionar a Serguei (Sergio Goizauskas), Faruk, Limura, Norberto Vecchio, Pedro Seguí, Govio, Dol (Héctor M. Sídoli), Guerrero, Garaycochea, Toño Gallo, Larki (desde Córdoba), Aníbal Colman, Alfredo Olivera, Cilencio, Raúl Diana, Ramiro, Tanoira, Meyer, Mercado, Rubino, Inés Villares, Carlos Alberto Massari, Guille, Perrone, Lindon, Marín, Boris, Alberto Spolo, Kapros, Ricardo Sauthier (desde Entre Ríos), Kuchillo, Rolo, Gaby, Rubén Beltrán, Black, Campos…
Y cuando decidí reeditar en Morón, una exposición como la que había realizado en la galería de la porteña calle Florida 23 años atrás, pude contar con Aboy, Basurto, Blotta, Brascó, Busu, Camblor, Cundri, Raúl Diana, Geno Díaz, Dobal, Dol, Daniel Duel, Faruk, Ferro, Toño Gallo, Garaycochea, Guerrero, Ibáñez, Landrú, Lembó, Limura, Julio Olivera, Lino Palacio, Carlos Paura, Magallanes, Mercado, Sergio y Fernando Ríos, Ruiz, Pedro Seguí, Satti, Tito Sol, Torino, Jorge Toro y Vilar.

En el Día del Dibujante quiero saludar a todos mis colegas de todos los tiempos, incluído el presente en que los veteranos podemos sentirnos firmemente apoyados por las jóvenes generaciones como la que desde el Museo de la Caricatura nos hace sentir cada día qué importante es el dibujante en la vida de los demás (y por supuesto, en la propia). De muchos de los colegas a quienes va dirigido este saludo, antes fuí ávido lector en la infancia y en la adolescencia. No voy a decir que saludo a los que están y a los que ya no están, porque todos siguen estando en el recuerdo a través de su obra que los inmortaliza, porque el dibujante tiene su día en el año, pero para él, todos los días, o todas las semanas, o todos los meses –según la periodicidad del medio en que publica-, es el Día del Lector, al que está consagrada su tarea habitual.
¡FELIZ DIA, COLEGAS DIBUJANTES DE TODOS LOS TIEMPOS, AQUI O EN CUALQUIER OTRO PLANO EN EL QUE SEGURAMENTE NOS REENCONTRAREMOS!
Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)


lunes, 2 de noviembre de 2009

INVITACION A LOS VISITANTES TANGUEROS




Hace algunos años, reconocí en el prólogo de mi libro “El Tango en el humor gráfico y escrito”, tres pasiones personales: el humor, su historia y el tango. ¡Cómo pasar por alto el aniversario del día del nacimiento de Homero Manzi! Por ello invité a la escritora Anamaría Blasetti, especialista en el tema, a referirse a él, como ella sabe hacerlo y ya lo viene haciendo con varias figuras, desde mi otro blog –http://siulnaszapping.multiply.com-; desde http://www.todotango.com; desde “El Chamuyo”, pregón de la Academia Nacional del Tango de la Argentina; desde la revista “Tango Reporter”, de Los Angeles, EE.UU.; desde “Democracia Nacional y Participativa”, para el Conurbano Bonaerense, y otras publicaciones.
Para leer la documentada nota sobre Manzi, los visitantes de este Blog interesados en el tango, pueden trasladarse fácilmente mediante el link, a http://siulnaszapping.multiply.com

sábado, 31 de octubre de 2009

Un día como el…




Epígrafes de las ilustraciones: 1, Antonio Somellera; 2, Portada del Nº 1 de “Rico Tipo”; 3, Dibujo de Martínez Ferrer (a la izquierda) y caricatura del autor, por Arturo Lanteri; 4, Ignacio Manrupe.


…4 de noviembre, hace 101 años: Nacía en Buenos Aires el dibujante Roberto Serrano (Franchot). Hermano de Américo y José Serrano –también dibujantes-, fue por más de veinte años, uno de los realizadores de la historieta Don Simón y su hobby en la revista “Hobby”. También publicó entre 1945 y 1947, Serapio el serviceman en la “Revista del Radioarmador”, habiendo incursionado previamente en la revista “Cine Argentino” con la sección Cinescas.

…4 de noviembre, hace 74 años: “La Razón” comenzaba a publicar una página de historietas nacionales. A toda página fueron presentados simultáneamente con sus trabajos, cuatro dibujantes: Raúl Valencia (con temas unitarios); Fantasio (con el personaje Tancredo); Manuel Alejandro Martinez Parma (con Cosas de Negros), y Manuel Kantor (con el personaje Casifrundo). Con el correr de los números las características gráficas de esa página se fueron modificando y las historietas fueron publicadas en forma de tira incorporando otros personajes. Durante muchos años “La Razón” se caracterizó por esa página, que a partir de 1938 fue ubicada definitivamente en la parte final del diario

…5 de noviembre. Hace 52 años: Se inauguraba en la Casa de Mendoza en Buenos Aires el primer Salón de la Historieta organizado por la Asociación de Dibujantes de la Argentina.

…9 de noviembre, hace 92 años: Se estrenaba en el cine Select Suipacha, “El Apóstol”, primera película de dibujos animados de largometraje en el mundo, realizada por Quirino Cristiani. El personaje central era el presidente Hipólito Yrigoyen (1916-1922 / 1928-1930)

…11 de noviembre, hace 78 años: Nacía en Bell Ville (Córdoba), Alberto Pío Augusto Cognigni. Su revista “Hortensia” aparecida el 21 de agosto de 1971 significó en su momento una verdadera revitalización del humor, que de localista se transformó en nacional. Cognigni se había iniciado dibujando para las revistas cordobesas “Nosotros” y “Argentina”, haciéndolo después en “Córdoba”, “La Voz del Interior”, “Noticias”, “Gente” y “Nuevo País”; de este último fue director al igual que en “Hortensia”, destacándose entre sus personajes, Negrazón y Chaveta. Cognigni ha sido además, uno de los organizadores de las Bienales del humor y la historieta de Còrdoba.

…14 de noviembre, hace 120 años: Fallecía Antonio Somellera. Pintor Miniaturistra, caricaturista y litógrafo, realizaba clandestinamente caricaturas para el periódico “Muera Rosas” que se imprimía en Montevideo y se remitía a Buenos Aires para su distribución

…16 de noviembre, hace 96 años: Nacía en el porteño barrio de Boedo, el dibujante Héctor Locurátolo Torino (Héctor L. Torino, Rotcen, André Dauriac). Creador de personajes como Don Mamerto detective, Don Nicola, La barra de Pascualín, Barquinazo, Esculapio Sandoval, Barrabás, El Mago Fun-yi-to, El capitán Dos Pipas, Derrochín, Los dos Profesores, Soplete, Mudini, El detective Buscapié y su ayudante Salustiano y otros no menos divertidos, colaboró en “El Suplemento”, “¡Aquí Está!”, Suplemento de Color de “Crítica”, “Cara Sucia”, “Leoplán”, “Bichofeo” (editada por él), “El Trencito”, “Avivato”, “Tío Vivo”, “Cosquillas”, etc. Su carácter bohemio hizo que habiendo logrado llegar a tener una editorial propia con 14 publicaciones durante diez años, todo desapareciera por ausencia de sentido empresarial, como él mismo lo reconociera. En su juventud había compartido el dibujo con el violín que ejecutó en varias orquestas típicas hasta 1943.

…16 de noviembre, hace 90 años: Nacía el dibujante José Antonio –Toño- Gallo. Especialista en dibujar colosales perspectivas con ojo fotogràfico, también se ha destacado por sus acertados personajes, entre los que se cuentan Don Piernucho, Desconfiacho, Tabuí, Luzbelito, Chapucero, Cholula, loca por los astros (ésta última sobre idea de Mariano de la Torre), Doctor Chinetti y Panqueque. Colaboró en “La Razón”, “El Hogar”, “Rico Tipo”, “Mundo Radial”, “Canal TV”, “Afanancio”, “Humorón”, etc.

…16 de noviembre, hace 65 años: Aparecía la revista “Rico Tipo”. Editada por el dibujante José Antonio Guillermo Divito cuando este se hallaba en su apogeo por la popularidad alcanzada por sus “chicas” y algunos de sus personajes, fue el boom de la década del 40 del siglo XX, compitiendo semanalmente con la ya impuesta “Patoruzú” con una tirada de alrededor de 250.000 ejemplares. “Rico Tipo” dejó de aparecer en 1973, cuatro años después de la muerte de su creador y su título fue reflotado por algún tiempo a partir de agosto de 1978.

…16 de noviembre, hace 50 años: Fallecía Florencio Molina Campos. Pintor y humorista documentó con ingenio y gracia la evolución de las costumbres camperas, realizando por espacio de 12 años, a partir de 1930, los Almanaques de Fábrica Argentina de Alpargatas. En 1941 fue contratado como asesor de Walt Disney para una serie de dibujos animados ambientados en la pampa argentina. Desde 1982 sus obras integran un Museo que lleva su nombre en la localidad bonaerense de Moreno.

…17 de noviembre, hace 56 años: Aparecía la revista “Avivato”. Dirigida por Luis Alberto Reilly y Jorge Palacio (Faruk), esta publicación humorística contó inicialmente en la parte gráfica, además de los dibujos de uno de sus directores, con los del padre del mismo –Lino Palacio-, Felipe Miguel Angel Dobal, Juan Angel Sagrera, Francisco Delbueno, Fantasio, Francho, Jorge Sturla, Pedro Flores, Héctor L. Torino, Luis Macaya (h), Landrú y Carlos Enrique Garaycochea, que hacía su debut en este campo. Tras la revolución de setiembre de 1955, “Avivato” incorporó a sus páginas la sátira política.

…18 de noviembre, hace 81 años: El ratón Mickey protagonizaba su primer cortometraje. Tal protagonismo en “Steamboat Willie” determinó a los biógrafos a dar dicha fecha como la de su nacimiento, pero la aparición previa del ratón cuando aún su personalidad no estaba totalmente definida, ha originado controversias en tal sentido, y la propia esposa de un presidente norteamericano homenajeó simbólicamente al personaje en 1988.

…19 de noviembre, hace 68 años: Aparecía la revista “Cascabel”. Fundado por el publicista Jorge Piacentini, este semanario marcó una modalidad distinta en el humor argentino, caracterizándose entre otras cosas, por una diagramación sumamente creativa y la cabida en sus páginas de los estilos de dibujo más modernos, atrevimiento que por aquellos años no encontraba eco a nivel eminentemente popular. En 1945 el semanario se volcó a la sátira política nacional, siendo sus principales dibujantes de ese período, Atilio De Angeli, Oski, Abel Ianiro y Osvaldo Camblor.

…20 de noviembre, hace 67 años: Se estrenaba en el cine Ambassador, “Upa en apuros”, primer y único mediometraje de dibujos animados del Sindicato Dante Quinterno protagonizado por Patoruzú, Upa y el “villano” Juaniyo.

…23 de noviembre, hace 112 años: Nacía en Córdoba el dibujante J. Horacio Martinez Ferrer (Homfer, Haricot, Horacio Wolff, Ofelia). Desde 1915 transitó simultáneamente el humor gráfico y la caricatura y la plástica. Los abuelos más memoriosos aún recuerdan sus “Nombres y hombres famosos” que publicaba en la revista “Fray Mocho”. Asimismo realizó caricaturas para publicaciones como “Revista Popular”, “El Diario”, “Carátula”, “Radio Cultura”, “Revista de los Tribunales”, “Pareceres”, “El Cicerone Universal” y “Nosotros”, entre otras.

…24 de noviembre, hace 62 años: Dibujantes argentinos realizaban la primera muestra en el exterior. Una exposición de dibujos argentinos en Chile –la primera de esta índole en el exterior- se realizó con la concurrencia al país trasandino de una delegación compuesta por los dibujantes Florencio Molina Campos, Rodolfo Claro, Germán Loperena Vernet, Saverio Lotito, Pedro Olmos, Juan Gálvez Elorza (Fantasio) –chileno pero radicado en Buenos Aires desde 1933-, y Alejandro Sirio. La idea de realizar esta exposición se debió a otro dibujante chileno también radicado en la Argentina: el ilustrador y retratista Raúl Manteola.

…25 de noviembre, hace 98 años: Nacía en Salta el caricaturista Ignacio Manrupe. Afincado en Buenos Aires desde 1950, son numerosos los visitantes de la ciudad argentinos y extranjeros que conservan una caricatura firmada por él. Hasta pocos meses antes de su internación y posterior fallecimiento, solía vérsele con sus implementos de dibujo en la Plaza de San Telmo o en la calle Caminito, de La Boca. También ejercía su actividad durante las reuniones que se llevaban a cabo en el Museo de la Caricatura Severo Vaccaro, aunque en este caso, sólo lo hacía como una gentileza hacia sus colegas.

…28 de noviembre, hace 27 años: Fallecía Manuel Alejandro Martinez Parma. Creador en 1935 en el diario “La Razòn” de la historieta Cosas de negros, de la que surgió Alelí, quien en 1938 protagonizó su propia historieta en la revista “Figuritas”. Ese personaje tuvo una característica: así como otros personajes infantiles escribían en las paredes “viva Boca” o “River campeón”, Alelí escribía “Las Malvinas son argentinas”. Martínez Parma fue un verdadero puntal en la revista “Figuritas” que entre las décadas del 40 y el 50, compitió con “Billiken” en la provisión de material escolar para sus lectores. En 1983, Martinez Parma fue objeto de un merecido homenaje (en vida) en el Museo de la Caricatura, organizado por la Peña de los Humoristas.

Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)

miércoles, 28 de octubre de 2009

La Fosforomania de Jorge Oscar García




Ilustraciones: A la izquierda: Tiras de Magolín. A la derecha, arriba: Magolín corporizado; abajo: Jorge Oscar García y Gardel a través de su fosforomanía.



Magolín no es el primero ni el último personaje mago de historieta; sin contar a los magos de historieta seria como Mandrake –también conocido a través del nombre de Solimán por uno de los tantos caprichos rebautizantes del poeta Horacio Rega Molina durante su paso por el diario “Crítica”-, sólo entre sus congéneres de tiras cómicas, unos cuantos magos le precedieron: El mago Fun-yi-to, de Héctor L. Torino (1938); El gnomo Pimentón –polvos mágicos mediante-, de Oscar Blotta (1938); El mago Truco y su ayudante Retruco, de Daloisio (1940); El mago Yu-yi-to, de Gonzalez Fossat (1947)… Otros, surgieron después de la primera aparición de Magolín en 1957: El mago Tachuela, de Juan C. Avalos (1962); El mago Fafa, de Bróccoli (1973)…
-¿Por qué un mago? –me preguntó en una ocasión Carlos Garaycochea, sin advertir que no era un mago más, sino un mago diferente, porque Magolín tiene poco en común con sus colegas, ya que es esencialmente romántico; no saca conejos de su galera, pero seguramente va a sacarlos del alcance de los cazadores, de la misma manera que convierte una tormenta en una lluvia de flores para que a una pareja no se le arruine el picnic de Primavera.
En 1957, la personalidad de Magolín impactó tanto a Julián Centeya, flamante director de la efìmera revista humorística “Tío Vivo”, que el personaje se convirtió en el salvoconducto de Siulnas para ingresar por la puerta grande al staff de colaboradores de la publicación, a pesar de lo cual el reconocimiento de su autor –metido a editor 17 años después- fue tardío, pues Magolín recién apareció en la revista “Humorón”, a partir del 5º número de la misma, por supuesto que haciéndose prontamente acreedor a toda clase de elogios tanto por parte de los lectores de la revista, como a través de comentarios periodísticos en diversos medios que no vacilaron en definir al personaje como un “mago con mucho ángel”. Un verdadero mago-lin…do.
¿Por qué traigo ahora a colación todo esto? Porque al finalizar la penúltima sesión de tablas de la Academia Porteña del Lunfardo, durante el espacio de tiempo que los Académicos compartimos más informalmente antes de despedirnos hasta la siguiente sesión, Jorge Oscar García se mostró sumamente interesado en saber con cuál de mis personajes yo me sentía más identificado.
En ese momento lo tomé como una simple curiosidad de mi interlocutor; al volver a reunirnos, pude comprobar que no había sido así.
En una cajita de cartón, de 3 centímetros por 3 y 7 centímetros y medio de alto, podía verse a través de la “vidriera” de celuloide de dos de sus caras, un Magolín en 3 dimensiones, réplica perfecta y corporizada del que salía de mi pluma sobre el papel. Al dorso podía leerse: “Al académico Oscar Vázquez Lucio SIULNAS. Recordando a MAGOLÍN El inefable mago que paseó su bonhomía en las revistas “Tío Vivo” y “Humorón”. Afectuosamente Jorge Oscar García. Fosforomanía, octubre 2009”.

Los visitantes de este Blog se estarán preguntando lo mismo que yo me pregunté de entrada: qué es la Fosforomanía. Dejemos que lo explique el propio Jorge Oscar García:

“En cuanto a "Fosforomanía" te cuento: es el nombre con que bauticé a la modesta artesanía porque básicamente la ejecuto con fósforos de madera y algunos materiales afines papel, cartulina, etc.Con tal procedimiento he realizado personajes tales como Gardel, Sócrates, Alfonsina Storni, General Roca, Quinquela Martín, etc. Al disponerme a realizar el MAGOLIN (nunca había hecho un personaje de historieta, éste es el primero), me encontré con la particularidad del mayor volúmen de la cabeza y el tronco y fue así que tuve que apelar a otros materiales para esas partes y emplear fósforos sólo para los brazos y las piernas.”


Roberto Selles -a quien Jorge Oscar García le había obsequiado un "Gardel" a título de "Fosforomanía"- le dedicó unos versos cuya última estrofa dice:


"De esa manera, el Jorge Oscar García

como quien crea un todo de la nada,

nos inventó la fosforomanía".


Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)
Mi agradecimiento a Jimena Vázquez Popia por colaborar en la realización de esta nota tomando las fotos del Magolín corporizado.

sábado, 24 de octubre de 2009

Centenario del creador del personaje más nuestro, más discutido y más vilipendiado




1, Retrato a pluma de Quinterno realizado por el autor de esta nota a partir de una foto de album familiar.
2-3, Carta enviada por Quinterno al autor de esta nota, en respuesta a una consulta sobre sus personajes.
4, Panitruco, personaje que creó a los 15 años y define como su “primer balbuceo”.
5, Portada de “Mundo Argentino” del 16 de febrero de 1927, realizada por Quinterno a los 17 años; ya publicaba en la misma revista su personaje Don Fermín.
6, Anuncio de Curugua Curiguagüigua, publicado en “Crítica” el 18 de octubre de 1928, el mismo día en que el dibujante acepta cambiarle el nombre, lo que se resolverá a partir de la primera historieta
7, Primera aparición de Patoruzú en la tira de Don Gil Contento, encargado de hacer pasar al olvido el nombre de Curugua Curiguagüigua. Los otros cuadros corresponden a los siguientes “nacimientos” de Patoruzú en “La Razón” y en “El Mundo”.
8, Portada del primer número de la revista “Patoruzú” que apareció en noviembre de 1936 (inicialmente era mensual). A partir del segundo número sólo se mantuvo igual el formato apaisado y la presencia del personaje en tapa, modificando totalmente su interior con un éxito editorial que le permitiría superar los 250.000 ejemplares semanales.
9, Ultima foto “autorizada” de Quinterno con los muñecos de Patoruzú y Upa, publicada el 7 de diciembre de 1937, al cumplir el primer año la revista “Patoruzú”; lo acompañan Luis A. Reilly y otros colaboradores.
10, Sorprendido en una reunión con su equipo de colaboradores en diciembre de 1972, en una foto de circulación restringida.
11, El dibujante Tulio Lovato, a quien ha considerado “el brazo y la pierna derechos” de la empresa; Lovato fue además, el jefe de producción de la película “Upa en apuros”.
12, En 1939, deseando correr en el Gran Premio Internacional del Sud sin que se enterara su familia, Enrique Díaz Sáenz Valiente, se anotó con el nombre de “Patoruzú”, ganando esa carrera, y definitivamente el apodo con el que se haría famoso.
13, Escena de la película de dibujos animados “Upa en apuros”, con sus tres protagonistas. Estrenada en 1942 en el cine Ambassador, fue proyectada nuevamente, en circuito cerrado, durante el homenaje tributado a Quinterno en el Congreso de la Nación Argentina.



Muchos de los seguidores de Astérix, el héroe galo de historieta surgido en Francia en 1959, siempre supieron que sus creadores han sido Albert Uderzo y Rene Goscinny, quien, vale la pena recordarlo, vivió en la Argentina entre 1929 y 1946 y posteriormente dotó a su personaje de algunos características comunes con las del argentino Patoruzú: la bondad en su rostro, un físico ostensiblemente menor que el de sus ocasionales adversarios, la imagen del antihéroe, trompadas que sacan al adversario del cuadro de la historieta, aventuras en medio de situaciones reideras, irreductibilidad en la preservación de los hábitos ancestrales…
El indio Patoruzú, por su parte, tuvo durante años, mucho más popularidad que la que le permite mantener actualmente un mensuario con una de sus aventuras completas. Sin embargo, es difícil que aun en sus momentos de mayor auge, los seguidores del personaje tuvieran presente el nombre de su creador, y es posible que el 24 de noviembre de 1997, al enterarse del homenaje a Dante Raúl Quinterno en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación Argentina, en “reconocimiento a su trayectoria artística”, se hayan preguntado: “¿Y éste, quién es?”
Los que lo conocíamos, también nos sorprendimos, aunque por otro motivo; recluido en su casa de Palermo Chico, en sus oficinas o en el casco de su estancia cuando logró conocimientos que lo colocaron a la altura de los mejores ingenieros agrónomos, ha eludido a los fotógrafos y a cuantos no integraban su círculo directo, desde 1937. Como no esperábamos fuera de otra manera, el Salón de los Pasos Perdidos se vio colmado de gente atenta al estrado, que pronto se cubrió totalmente con hijos, nietos, sobrinos y otros familiares de Quinterno, recibiendo la medalla recordatoria, su esposa; el homenajeado sería el gran ausente.

EL HOMENAJEADO
AL QUE NO SE PUDO CONDECORAR
Discípulo aventajado del caricaturista Diógenes “Mono” Taborda, Dante Raúl Quinterno publica sus primeros dibujos antes de cumplir los 14 años de edad, en las revistas “Caras y Caretas” y “Páginas de Columba”, colaborando en 1924, ya quinceañero, en la revista “Humorismo Porteño”, del dibujante Lanteri, y al año siguiente en “El Suplemento”, para la que crea su primer personaje estable: Panitruco, al que se referirá después como su “primer balbuceo en el campo gráfico periodístico”.
A este personaje le sigue en 1926, “Andanzas de Manolo Quaranta”, que publica en “La Novela Semanal”, apareciendo ese mismo año en “Mundo Argentino” –donde además realiza ilustraciones “serias”–, su primer personaje duradero: Don Fermín, que se llamará sucesivamente Don Fermín Fierro, y Don Fierro, al pasar después a “Patoruzú”, su propia revista titulada con el nombre de su personaje más exitoso, pero de accidentado comienzo.
En 1927 crea para el diario “Crítica”, donde también dibuja caricaturas políticas durante la presidencia de Alvear, la historieta “Aventuras de Don Gil Contento”, titulada en un principio “Un porteño optimista”.

PATORUZU Y SUS TRES “NACIMIENTOS”
El miércoles 17 de octubre de 1928, en la cabecera de la página 5 de “Crítica”, se anuncia: “Don Gil Contento adoptará al indio Curugua-Curiguagüigua”, explicando que se trata del último vástago de los “tehuelches gigantes” que ha quedado desamparado ante la muerte de su tutor y patrón, tío de Don Gil Contento, quien se hará cargo del indio.
El anuncio es leído por el periodista Muzio Sáenz Peña, maestro y consejero de Quinterno, quien desalienta al joven dibujante:
–Con ese nombre no va a ningún lado; usted tiene que buscar un nombre pegadizo, ¿quién se va a acordar de Curugua-Curiguagüigua?
No es fácil encontrar otro nombre sobre la marcha; sin embargo, surge uno: los chicos acostumbran mascar en esa época, pasta de oruzú, un producto que se vende en las farmacias. “Pasta oruzú”… “Pat…oruzú”… Así surge el nombre salvador.
Cuando al día siguiente, el nuevo personaje aparece en la tira de Don Gil Contento, éste recibe a Curugua-Curiguagüigua, diciéndole:
–¡Por fin llegaste, “Patoruzú”! Te bautizo con ese nombre porque el tuyo me descoyunta las mandíbulas.
No será la única improvisación en el afianzamiento de este dibujante que se transformará en un empresario perfeccionista.
Patoruzú sólo dura dos días en “Crítica”, desapareciendo del diario junto con el personaje Don Gil Contento, vaya a saber por qué desacuerdos entre el dibujante y el editor Natalio Botana. Un mes después, Quinterno inicia la publicación, esta vez en el diario “La Razón”, de Julián de Monte Pío, quien con el tiempo, se convertirá en el “decano” de los personajes de historieta –aunque con el nuevo nombre de Isidoro Cañones–, ya que aparecerá ininterrumpidamente hasta estos días, ahora en aventuras completas.
El sábado 27 de setiembre de 1930, Quinterno reflota al indio en la tira de Julián de Monte Pío, por virtud de una curiosa herencia de un tío del personaje. La aparición inicial de Patoruzú en “La Razón” no difiere de la que hiciera 23 meses atrás, y antes de mucho tiempo se producirá un eclipsamiento, cambiándose el título de Julián de Monte Pío por el de Patoruzú.
En el vespertino, el pintoresco indio es elegido hasta para hacer la publicidad de una gran tienda; sin embargo, sus grandes aventuras comenzarán a partir de su traslado a un tercer diario, en este caso un matutino tabloide que por su ágil estilo no tendrá una gran competencia hasta la aparición de “Clarín”. El diario en cuestión es “El Mundo” y su director, Muzio Sáenz Peña, precisamente quien había aconsejado a Quinterno cuando éste esbozaba su personaje indígena.
En “El Mundo”, Julián de Monte Pío se convierte en Isidoro Cañones, pero el cambio no termina allí; todo se renueva en esta tercera versión, incluyendo el comienzo de la relación entre padrino y ahijado, que ahora surge cuando Patoruzú asiste a un circo regenteado por Isidoro y prueba sus fuerzas frente a Juaniyo, “el gitano invencible”. Las trompadas del indio ablandan tanto al gitano, que la atracción del circo se derrumba, y Patoruzú, en vez de cobrar el premio de $100, lo indemniza con una generosa suma de dinero.
–Veo un hombre cuyo destino está unido al de usté y que guiará sus pasos –le lee la buenaventura la compañera del gitano–; ese hombre es… ¡er señó Isidoro!
Como se ve, el nuevo comienzo de la relación entre los dos personajes, surge de una circunstancia más fortuita que las anteriores, pero la versión será revalidada en noviembre de 1936, al reproducirse en la flamante revista humorística que lleva el nombre del indio.

LA REVISTA “PATORUZU”
En realidad, el primer número de esta revista está realizado casi íntegramente por Quinterno, y como veremos, marca la última improvisación del posterior empresario periodístico. En 24 páginas se publican treinta tiras de la historieta en que Patoruzú conoce (según la versión aparecida en “El Mundo”) y elige como padrino a Isidoro, aunque esta aventura quedará trunca a partir del segundo número que sufrirá una reestructuración total con la inclusión de numerosos colaboradores –entre ellos, los dibujantes Raúl Roux, Rodolfo Claro, Muñiz, Bonetto, Gubellini, León Poch, Divito, Ferro, Guratti, Lubrano, Mazzone y José L. Salinas, y los redactores Carlos Raffo, Félix D. Frascara, Luis Parks, Chamico, María Esther Montaldo, Mariano Juliá, Abel Santa Cruz, y Laura Quinterno (su hermana)– y el profesionalismo, como secretario de redacción, de Luis A. Reilly (Billy Kerosene). Lo que se mantiene es el formato apaisado, sugerido por Reilly para aprovechar los clisés (chapas con los dibujos en relieve, usadas entonces para imprimir) de las tiras que se habían publicado en el diario; es una de las peculiaridades de la revista, que se mantiene hasta fines de la década del 50.
A Patoruzú no le ha costado mucho aceptar el vaticinio de la gitana, llevando a su flamante padrino a vivir al hotel donde él se aloja; menos le cuesta aceptarlo, a Isidoro, al conocer la fortuna de su flamante ahijado. A partir de esta etapa los personajes terminarán de delinearse: Isidoro vivirá a costa de su ahijado, pero al mismo tiempo lo preservará de los estafadores dispuestos a aprovechar la ingenuidad del indio, en tanto Patoruzú pondrá su fuerza y su fortuna al servicio de las causas nobles. También se irá perfilando su entorno con la aparición de Upa –su voluminoso hermanito, al que se sumará después su hermana Patora–; Chacha Mama, la vieja criolla que fuera nodriza de Patoruzú en su infancia (recreada a partir de 1945 en la revista “Patoruzito”); Ñancul, el capataz de la estancia, y el invencible caballo Pampero. Del lado de los “malos”: Mandinga, el gitano Juaniyo, el Hindú, Ben Turquín, Gastón, Iván el más terrible, el Toba Monstruo, el Hombre de las Mil Caras, el primo del Duque de la Mancha, etc.
Cada tanto, incursionará en la historieta alguna novia de Patoruzú, a pesar de ser acusado de misógino, pero su soltería no difiere de la de otros héroes de historieta comprometidos con sus semejantes, como se lo señalará al despedirse, Azucena, la novia de Patoruzú más próxima al ideal soñado por el indio.
Asimismo, algunos analistas y semiólogos cuestionaron que Patoruzú “tiene virtudes gauchas pero es un indio, y los indios y los gauchos nunca fueron nada parecido a una unidad social”; sin embargo –como describía a los patagones la revista “PBT” en 1916– “los que quedan sin perfiles étnicos propios, son los restos de una raza arruinada y que por lo mismo de verse arruinada se ha atado al yugo de costumbres nuevas”, agregando que “el patagón famoso abandonó el arco, la expedición combativa, la vida nómade voluntaria y no obligada. Y ahora se lo ve manso, dócil, francamente bueno”. En cuanto a su aparente dualidad de “gran terrateniente” y “cacique indio del sur”, cabría preguntarse si no es un símbolo reivindicatorio, ya que en la primera “carta de Patoruzú al cacique Panza de Agua” dice: “Aquí me tenís con unas ganas bárbaras ’e darme una güeltecita por la toldería. (…) He corrido más en estos años que tuitos los que pasé en ese pago que di repente mi atora ’e recuerdo y me hace yorar como gurí sin teta. ¡Cha! ¡Las que tiene que pasar uno! ¡Y las veces que gritaría a tuito pulmón que nosotros somos los verdaderos dueños ’el pais!…”

LA PELICULA DE DIBUJOS ANIMADOS
El gitano Juaniyo es el elegido para coprotagonizar junto con Patoruzú y Upa, la primera película de dibujos animados encarada por Quinterno. Dispuesto a que “Upa en apuros” –tal su título– esté a la altura de las producciones extranjeras, el ahora exitoso empresario que en Estados Unidos había estudiado la técnica en los estudios de Max Fleischer, no escatima medios en su realización. La película, que tiene como jefe de producción a Tulio Lovato -a quien Quinterno llegará a considerar “el brazo y la pierna derechos de la empresa”–, a Oscar Blotta (padre del que en los años 70 editaría la revista “Satiricón”) como principal animador, decorados de fondo del pintor alemán Gustavo Golschmidt, y una sinfonía musical especialmente escrita por el compositor Melle Weersma, se estrena en el cine Ambassador, el 20 de noviembre de 1942. Pero no es negocio producir mediometrajes de dibujos animados en la Argentina y esa “primera” película será la única.

ESTE 26 DE OCTUBRE…
Este 26 de octubre Dante Raúl Quinterno cumpliría 100 años. Si aún viviera no íbamos a poder saludarlo; ni siquiera tendrían ocasión de hacerlo quienes todavía trabajaran en sus oficinas. No obstante, sus indicaciones sobre lo que había que hacer, llegarían como todos los días, a través del teléfono, haciendo sonreír a sus hijos, que harían lo que él dijera que había que hacer, y también lo que, desde su ostracismo voluntario, no quería que se haga …
Oscar Vázquez Lucio (Siulnas)

martes, 13 de octubre de 2009

EL HUMOR QUE PEGA DE BEN MOLAR



Ben Molar, letrista de canciones populares de éxito internacional, creador de astros y estrellas de la canción, suerte de juglar, duende y mecenas de la vida cultural de Buenos Aires, autèntico poeta, ha dicho que no es escritor; su libro de cuentos “Final” editado en 2002 indicaría lo contrario. Y Armando Almada Roche lo certifica: “Sabe contar. Lo hace con fino y delicado humor. Hunde su escalpelo hasta los huesos, como un cirujano, y llega al alma de sus personajes y muestra las heridas y también la belleza. Sus historias golpean fuerte y al mismo tiempo dejan el sabor dulce del amor y la esperanza”.
Es como difícil leer el cuento que transcribo sin que el pensamiento se dirija por momentos a algunos de los colegas ya fallecidos. Ben acepta con humildad haberse animado a escribir a instancias de Jorge Luis Borges.


¿AHORA ME HACEN HOMENAJES?

Ahora me hacen homenajes? ¿Para qué? ¿Por qué? Cuando necesité un aplauso, o varios aplausos, no los tuve.
Esos aplausos yo los hubiera recibido sin vanidad, pero como un premio a la labor realizada; saben Uds., ¿qué cacho de felicidad me hubieran dado?...
Bueno… ahora Uds. Están exagerando lo que hice. Pensar que si todo lo que se publica ahora en los diarios, revistas y libros sobre mí, se hubiera publicado en su momento, y todo el blá blá blá que ahora dicen por radios y canales de televisión lo hubieran dicho antes, yo hubiese sido, repito, ¡un cacho más feliz!
Y para qué quieren que les cuente lo que dicen los macaneadores profesionales. Uno dice que yo…, y acá inventa su amistad conmigo y lo que signifiqué para él y su ayuda invalorable al promocionar intensamente mis trabajos…
¡Si ni me conocía! Es más, ni me nombró una sola vez cuando yo, ¿por qué no?, ansiaba escuchar mi nombre en sus audiciones.
Y aquel otro que sí me conocía, pero tampoco me nombraba porque para él yo no existía como ente. Y ahora no hace más que destacar cada palabra, cada frase, cada cuarteta de lo escrito por mí hace tiempo.
¿Y sus interjecciones? Me hace reír, porque ahora, con énfasis teatralizado, acentúa y repite esas palabras y reitera ditirambos exageradamente.
¿En qué quedamos? Aquél que no me conocía y éste otro que sí me conocía, me ignoraron antes, y ahora para ellos, ¡soy ALGUIEN!; ¡se les fue la mano muchachos! Ahora para qué quiero esos homenajes.
¡Antes me hubiera servido para “matar” el hambre! –ambos hambres-: el del estómago y el de mi espíritu.
Y qué me dicen de esa Revista y ese Periódico que jamás publicaron una línea sobre mi persona o mis trabajos y que en sus archivos de fotografías nunca hubo –hasta ahora- una sola foto mía…
¿Ahora me hacen homenajes?
¿Saben Uds., lo que hubiera sido vivir y gozar estos momentos, pero en aquellos momentos?
Siempre hubo, hay y habrá, los advenedizos, los incapaces, los audaces pero sin talento; los con “Padrinos” o “Madrinas” influyentes; los apoyados por las “maquinarias” publicitarias y promocionales; los que “entraban” en todas; los que aceptaban que otros firmaran sus obras como “coautores” aunque fuera él sólo el autor; los pagadores de a tanto el elogio; los “amigos” o “amigas” de…
En cambio yo, igual a tantos otros, era la ovejita negra, el bohemio, el “chinchudo”, el rebelde, el intratable, el poco diplomático…
Ahora me pusieron una chapa de bronce en la esquina de Corrientes y…
En la audición Los Grandes me dedicaron una, homenajeándome. Y parece que es inexorable que una callecita, o una cortada, lleve mi nombre y apellido… ¿Se imaginan Uds.? ¡Mi nombre y apellido!
Y pensar que hace muchos años existía una Revista “seria” que jamás quería poner los nombres cariñosos que llevaban ciertos artistas como “Pepe Arias” o “Pepita Serrador”, y ponía José Arias y Josefina Serrador y ahora puso mi foto y un largo estudio psico-sociológico sobre mis trabajos, analizando palabra por palabra.
¿Y saben una cosa?... Yo jamás pensé, cuando escribí mis obras, en toda esa profundidad que le encontraron esos “estudiosos”. Yo sólo escribí mis angustias y mis penas, mi hambre y mi sed de querer, mis ansiedades y mis sueños!
¿Y ahora estos “científicos” dicen lo que yo ni pensé decir!
¡Pero qué le vas a hacer! Así es la vida; mejor dicho, ¡así es la muerte!
Porque yo ya no estoy en la lucha. Estoy fuera de este mundo… ¡del mundo de ustedes! Yo estoy en el otro. Y estos aplausos y elogios ya no me llegan. Por que acá donde estoy no existe la vanidad.
Y esta eternidad es la verdad.
¿Qué quién soy? ¡Puedo llamarme Celedonio o Julián o Julio Jorge! ¡Puedo llamarme Macedonio o Florencio o Spilimber o Francisco Decar o Arl, o mirá si me llamo Ben!...
¿¡Me perdonás la vanidad!?
Otro sí digo: Se me acaba de ocurrir una idea… pero ya es tarde ¿no? O ¡no!
A aquellos que están pasando momentos parecidos, pero allá “abajo”, les sugiero que vayan a una escribanía amiga y hagan levantar un acta dejando constancia que, a “esos” que en vida no reconocieron sus dotes artísticas, les prohiban que mencionen sus nombres después… cuando vengan acá, donde “estamos nosotros”.
Porque “esos”, entre ellos, ¡sí se nombran y con qué énfasis!; y varias veces en cada audición se oye: “Y ahora les presento a mi gran amigo, el gran poeta José Josesito. ¡Uno de los valores más importantes de la poesía mundial!”
A lo que el “poeta” (pseudo poeta) dice: “Gracias, muchas gracias mi apreciado amigo Carlos Carlitos, sos uno de los más grandes animadores de la radio y la televisión mundiales.”
Y ni uno ni otro lo son.
¡Ah!, me olvidaba decir que todos “esos” integran el Club S.A.M..,.. ¿Qué quiere decir S.A.M.? Pues:
¡¡”Sociedad Admiración Mutua”!!

sábado, 10 de octubre de 2009

REENCUENTRO CON PEDRO ORTIZ



Epígrafes de las ilustraciones: 1, Pedro Ortiz; 2, Bernardo Verbitzky; 3, Recorte de la nota mencionada; 4, "Fuchs"; 5, "Ritmo"; 6, "Aglutinante".



Estábamos aguardando en el mismo lugar ante una dependencia de la obra social de prensa (OSTPBA), ese lugar en el que al cabo de los años, indefectiblemente nos reencontramos todos los profesionales que alguna vez compartimos tareas periodísticas.
Pero este caso era distinto: al comenzar la década del 50, él estaba realizando tareas periodísticas en el diario “Noticias Gráficas”, y yo, con 17 años de edad, recorría los medios gráficos con mi carpeta bajo el brazo, tratando de que alguien se interesara en mis originales dibujos geométricos.
Los había expuesto por primera vez en MEEBA (Asociación -ex Mutualidad- de Estudiantes y Egresados de Bellas Artes)
Mi segunda muestra en esa institución, realizada en abril de 1950, me significó entre otras satisfacciones, la primera nota importante en un medio periodístico, ya que hasta ese momento todo se había limitado al correspondiente anuncio de la exposición en la columna respectiva de los medios, o a lo sumo, una foto en la contratapa del diario “El Mundo”, rodeado de todos los asistentes a la inauguración con un epígrafe ambiguo: “La Asoc. Estudiantes de B. Artes inauguró una muestra de dibujos en Medrano 860.” Del nombre del expositor, ¡ni noticias!
Claro que no era fácil para un muchacho de 17 años con una carpeta de dibujos bajo el brazo, conseguir “prensa”. Pero la seguía buscando y esa búsqueda me llevó un día del mes de julio hasta Riobamba 280, donde funcionaba la redacción del diario “Noticias Gráficas”.
Tal vez los resultados hubieran seguido siendo magros si no me hubiera atendido el periodista Pedro Ortiz; él resultó ese alguien de la redacción capaz de machacar hasta ganarle por cansancio al encargado de la sección correspondiente, para que publicara algo sobre un novel dibujante que aspiraba a ser un poco más conocido. ¡Adivinaron! El es el profesional con quien me reencontré en la OSTPBA.
Continúo con el relato: El encargado de aquella sección del diario era Bernardo Verbitzky y el miércoles 2 de agosto de 1950, mi ego adolescente disfrutó de la primera nota impresa sobre mis dibujos, con la publicación de uno de ellos en tamaño apreciable en página central, bajo el título “Un original dibujante porteño”.
En la misma, que reproduzco aquí, puede leerse: “SIULNA es un joven dibujante porteño que cultiva un género de composición vivaz y no carente de originalidad, a pesar de que a veces se adivina la influencia, ciertamente calificada, de Steinberg, el rumano genial. Sus temas ciudadanos tienen, por lo demás, como escenario a Buenos Aires, lo cual es un argumento en favor de la sinceridad de Siulna. Este tiene, además, la particularidad de proporcionarnos, junto con los dibujos, una breve fundamentación de la idea que en ellos se representa. No se trata de una explicación, pues los diseños son de por sí claros, pero nos sirven para comprender mejor el punto de vista del autor, quien se expresa con precisión y no sin gracia. Veamos lo que dice del dibujo que responde al título de “Fuchs”: “En toda mente infantil está latente el afán de investigar la causa de las cosas: por eso la niña despanzurra su muñeca de aserrín para saber qué oculta en su vientre de trapo, y en todo niño una gallina empollando despierta todo un mundo de sugestiones y misterios y su afán investigador se despierta al máximo, pudiendo ser este el principio de un destacado sabio”. Siulna describe de este modo su representación titulada “Ritmo”: “La metrópoli, con sus millones de habitantes, impone a la gente un particular andar rítmico, elegante y disciplinado, que se hace costumbre en cada ciudadano y es la causa del orden en el andar de las muchedumbres”, “Realismo” no necesita de leyenda, “El artista, posesionado de su obra, se previene de los elementos que pinta con un salvavidas”. En “Aglutinante” se estiliza con originalidad un viaje en subterráneo. Resulta bien claro que el “aglutinante” es la chica que “pega” en torno suyo las miradas de todos sus compañeros de viaje.”


La nota, que ocupó cuatro de las cinco columnas de una de las dos páginas centrales, por 11 centímetros de alto fue para mí, aunque íntimamente deplorara que Verbitzky escribiera Siulna en vez de Siulnas, un espaldarazo que siempre le reconocí -sin que él llegara a enterarse- a Pedro Ortiz, quién digámoslo de paso, fue quien me sugirió lo de la “breve fundamentación de la idea” (que Verbitzky suponía una “particularidad” mía), tal vez anticipándose a lo que posteriormente publicaría otro diario, “La Razón”, refiriéndose a una nueva exposición mía: “Dibujos para ser explicados en una exposición de caricaturas”.
En cuanto a los dibujos “explicados” en la nota de “Noticias Gráficas”, por una “humorada” (?) o insuficiente disponibilidad de espacio del diagramador, el propio Verbitzky se vio sorprendido con la no inclusión de los que él había elegido, de modo que los lectores nunca entendieron bien de qué hablaba cuando se refería a la “fundamentación de la idea”.
No volví a ver a Ortiz, el periodista que en 1950 me ayudó asumiendo mi “representatividad”, a ser, por fin, un poco más conocido; recién en 1966 vi una foto de él en la revista “Tía Vicenta”, con una chanza de Landrú, y entonces me enteré que cantaba tangos en árabe.
Este reencuentro en la OSTPBA, tantos años después, me ha permitido transmitirle a Pedro Ortiz mi reconocimiento mantenido a través del tiempo. Hace poco me referí en la Academia Porteña del Lunfardo, a César Tiempo, y rescaté algo que le había ensalzado Helvio “Poroto” Botana cuando hizo notar que volcaba su tiempo, “que le era necesario, en guíar, aconsejar y promover a principiantes”.
Ortiz es de esa clase de tipos. Y además de ayudarme en aquella ocasión, me transfirió sin proponérselo, su ejemplo.
¡Qué bueno habernos reencontrado para podérselo decir!
Siulnas