jueves, 26 de junio de 2008

Nuestra Historia y el humor


¡Vamos al colmao!

“Colmaos a granel” titulaba el dibujante Eduardo Ferro una doble página de chistes gráficos publicada en setiembre de 1945, cuando comenzaba el auge de los mismos.

Lo de “colmaos” obedecía al dialecto de los cantores gitanos, cuya presencia era común en esos lugares, ya que el término correcto es “colmados”.

Pero, ¿qué es un colmado? Según la definición más antigua se trata de un figón (casa donde se guisan y venden comestibles ordinarios) o tienda donde se sirven principalmente mariscos.

Posteriormente se llamaría colmado a una especie de “music-hall” (voz inglesa equivalente a café-concierto), donde todos los números son españoles y se bebe exclusivamente manzanilla, aunque inicialmente hubo algunos que se ajustaban más a la definición primitiva, en los que también podía comerse un trozo de pescado frito o una pequeña porción de “callos” (pedazos pequeños de vísceras que se comen guisadas).

Antes de que aparecieran los colmados, en nuestro país se podía comer, beber y presenciar un espectáculo en las confiterías con orquesta o cervecerías con !número vivo” (así se iniciaron muchos actores de los teatros de revistas), antecedentes del café-concert y del más reciente videobar.

La gran notoriedad alcanzada por los colmados se debió en parte a la fama de los cantores gitanos que venían al país para actuar en ellos, entre otros el “Niño” Marchena, cuyo apodo dar;ia lugar a un chiste en el que un inspector contiene a un compañero que forcejea para entrar al colmado que anuncia a ese cantor gitano:

–¡No, hombre! –intenta convencerlo– ¿Quién te dijo que acá hacen trabajar a menores?

La denominación de “colmado” apareció aquí en 1940, siendo el primero uno que se llamó “El embrujo de Sevilla” y estaba ubicado en el sótano de la porteña esquina de Corrientes y Esmeralda. Entre los más destcados figuraron después “El Tronio”, “Goyescas” y “Sevilla Colmado”.

El ya mencionado Ferro fue uno de los primeros en captar con su reconocida gracia todo el pintoresquismo de esos lugares, como puede verse en el dibujo que se reproduce y fuera realizado en 1942.

Vázquez Lucio