domingo, 24 de mayo de 2009

Federico Norberto Daloisio



Ilustraciones: Tapa del primer número de “Tric y Trake” correspondiente a Agosto 1954; Autocaricatura de Daloisio, 1953; Ventolino, un personaje de su mismo origen, 1954; Adaptación de un cuento de Andersen para la revista “Figuritas”.


Nacido en Rosario el 19 de setiembre de 1912, Federico Norberto Daloisio integra la lista de los dibujantes prolìficos, pero referirse a sus personajes siempre entraña el riesgo de incurrir en alguna omisión, ya que muchos de ellos fueron esporádicos, al punto de que es poco probable que el propio autor –fallecido el 23 de mayo de 1963- los haya inventariado alguna vez con vistas a incluirlos en su curriculum, máxime después de ver su autocaricatura portando algo parecido a un pequeño atado de ropa, pero solamente con Tric y Trake en su interior; fue en 1953, cuando al participar en una exposición organizada por mí titulada “Nosotros los caricaturistas…”, declaró para que figurara en el catálogo, que anhelaba convertirse en un trotamundos tipo “Chaplin”.
Si bien esos personajes fueron los que le dieron mayor notoriedad a partir de su publicaciòn en el diario “El Mundo”, su actividad arranca de 1934 en que publica Las travesuras de Buby en “Tit-Bits”, y continùa en forma constante, publicando sucesivamente Don Juan Porteño, en “Aconcagua”; Monono, El negro Cachito, Bimbo, Aventuras de Casimiro, Kid Tortazo y Lola, en “Fémina”; Betún y Jo-Jo los alegres detectives, en “La Razòn”; Cachilo aviador, Lechuga y Los mellizos detectives, en “Figuritas”, donde también ha ilustrado cuentos de Andersen; El mago Truco y su ayudante Retruco, en “Cara Sucia”; Don Piluso, en “¡Aquí Está!” (que después se llamaría Profesor Galerini en “Tric y Trake”, El profesor Barbita en “El Laborista” y Carlitos en “El Pueblo”); Balazo Gomina, en “Risueña”; Contreras, en “Don Fulgencio”; Mi tìo Robinato y Vista Brava, en “Medio Litro”, y Joe Narigueta, el cowboy ingenioso, en “Mundo Infantil”.
Pero también hay otros personajes que ha reservado para su propia revista, que lanza en agosto de 1954, la que lleva el nombre de sus hèroes de tinta china más populares: allì aparecen Metafierro, Pegote, Panchito Maidana y Ventolino, un punto rosarino, además de los que dan nombre a la revista, por supuesto.
De todos modos, Daloisio –que alguna vez firmó D’Al o Dalo y otras directamente no firmaba, a pesar de lo cual sus dibujos siempre eran identificables- no se limitó a las historietas con personajes fijos, ya que en “Estampa” prefirió hacer chistes unitarios –al igual que, años después, en “De Frente”-, y en “La Razòn” tenía además una sección titulada Cocktail Jo-Jo; en “Ahora”, Cosas que pasan; y en “El Pueblo”, ¿Lo sabía usted?
En sus últimos años estuvo vinculado a Ediciones Torino, en cuyas publicaciones aparecieron muchos de sus personajes, como Rififi entre lungos y petisos, El pibe Lechuga, y Carlitos, entre otros.