martes, 8 de mayo de 2012

CARLOS LOISEAU (CALOI), MUCHO MÁS QUE EL PADRE DE CLEMENTE


Caloi en la inauguración de la nueva sede del Museo de la Caricatura Severo Vaccaro. 1982.


Caloi humorista ha sido mucho más que el padre de Clemente, ese hijo de tinta china que se anticipó al de carne y hueso, Tute, a quien hoy acompañamos en este triste momento para el humor.
Hace 33 años, Clemente, máximo símbolo entonces de un Campeonato Mundial de Fútbol, desde su mundo de historieta que más que una tira es una tribuna, recapacitó con motivo del fallecimiento de Oski:
-Si Oski no hubiera existido antes, yo no podría existir ahora.
El mismo Caloi recapacitó también a propósito de Calé:
“Era como si alguien sacaba fotografías de mi barrio. Cuando Calé ya desaparecía, y yo era un profesional, empecé a valorizar su obra, porque a la par de él, el barrio, los valores y todas esas cosas que Calé también describía empezaban a desaparecer. Es ahí donde la figura de Calé crece, se agiganta, no por la nostalgia sino por la profundidad con que había pintado una parte de mi vida, que curiosamente era la misma de la mayoría de los argentinos. Y además de una parte de la historia política, porque Calé es el pintor de la cultura popular de la etapa peronista. El barrio, sus instituciones, su gente, sus personajes eran un baluarte de la cultura peronista…”
Cuando digo “ha sido mucho más que el padre de Clemente”, no lo digo pensando en los personajes que le antecedieron, que también tuvieron lo suyo –Artista, flor, ejecutivo; el perro Suncho; el mismo Bartolo, al que desplazó Clemente de la tira…-; lo digo fundamentalmente por la significación del Caloi humorista. Y es a éste al que quiero recordar en este momento, a través de dos de sus dibujos antológicos, uno sobre la confusión de un peronista, allá por 1968, cuatro años antes del regreso de Perón a la Argentina, y el otro realizado en 1982, a propósito de la Feria del Libro.
Siulnas