viernes, 10 de agosto de 2012

A 50 años de la temprana muerte de Juan Ángel Cotta


 1: Página de Cotta en “Rico Tipo”, 1945; 2: Autocaricatura de Cotta, 1953; Cotta, por Siulnas, 1950.


Nacido en Buenos Aires el 12 de abril de 1920, su técnica moderna y la estudiada composición  de cada uno de sus dibujos, lo ubicaron a la vanguardia de los humoristas argentinos de los años 40 del siglo XX, a partir de sus primeros dibujos aparecidos en “Páginas de Columba” en 1939, y en “Cascabel” tres años después, pero sus antecedentes periodísticos se remontan a sus años de alumno modelo en el Colegio Nacional Buenos Aires, donde editaba la revista estudiantil con humor, “El Calamar”. Posteriormente, sus páginas a dos colores de la primera época de “Rico Tipo”, en las que llega a prescindir de la línea, mediante los mismos planos de color, lo muestran en su apogeo con un dibujo que corrobora lo que el mismo declarara a Enrique Lipszyc, cuando éste lo incluyó en su libro: “Todas las artes son esencialmente expresión; es decir: mensaje. Entre ellas ninguna más directa que el dibujo, ninguna capaz de mayor síntesis, ninguna que iguale el milagro de la línea que en un par de trazos certeros representa un mundo de ideas o de sensaciones o fija indeleblemente los rasgos de un carácter, el vuelo de un ave…”
En “Rico Tipo”,Cotta también tuvo a su cargo el personaje Patiño, y la sección ¡Qué animal!, incursionando a la vez en el humor escrito a través de Cuentos de Amor.
Al mismo tiempo que colaboraba activamente en “Rico Tipo”, ejercía las funciones de jefe de traductores y director artístico de la Editorial Estuario.
Al aparecer la revista “Chicas” en 1950, Divito le encomienda la jefatura de redacción de la misma, y posteriormente, Cotta se vincula a Editorial Muchnik a través de la revista “Pancho”, como secretario general; además, atiende directamente en ella la sección Contesta al Contestador.
Asimismo fue jefe de arte em Alerta Publicidad; Julio A. Piacentini; Walter Thompson; Grant Advertising, y Fabril Editora, colaborando también en “Cuadernos de César Bruto”; “El Hogar”; “Dinamita” –donde su ductilidad le permitió desarrollar un segundo estilo que firmó como Lamas-; “Fígaro”, y “Patoruzú”.
Su particular estilo de dibujo también le permitió brindarse al público infantil, a través de la publicación “Chiquitos”, habiendo realizado además, tapas para la Colección Mirasol, e ilustrado el libro “Leyendas o episodios de la pampa”, de Juan Manuel Cotta, su padre.
El 11 de agosto de 1962, un accidente automovilístico lo privaría de ver impreso su último trabajo: la tapa para una edición del “Martín Fierro”, que se convirtió así en su obra póstuma.
Siulnas