martes, 9 de junio de 2009

Aplaudible iniciativa del Museo de la Caricatura Severo Vaccaro


Fotos: 1, la Comisión de Asuntos Culturales junto a tres de los integrantes de La Bañadera del Comic (¿dónde se habrá metido el cuarto?; 2, Quique Alcatena, autor del pergamino para Valor destacado; 3, Trillo y Fucile ostentan sus diplomas; 4, Oswal entrega a Trillo la medalla de plata, observado por Maicas, autor del pergamino entregado a Trillo previamente; Siulnas diciendo unas breves palabras ante la mirada fiscalizadora (fuera de cámara) de Nora, Da Col, Mezquita y Nando.


PREMIO AL TIEMPO EMPLEADO EN DIFUNDIR LA LABOR DE LOS COLEGAS

Continuando con su tradición de homenajear a los grandes maestros del humor y la historieta (Recordemos: Guillermo Mordillo, Eduardo Ferro -Premio Quevedos-; Revista Lúpin, Roberto Fontanarrosa), el Museo de la Caricatura Severo Vaccaro ha decidido, a propuesta de la Comisión de Asuntos Culturales, modificar la forma de sus homenajes a los grandes talentos argentinos, siguiendo el lema de poner de manifiesto aquello muy bueno y ejemplar de nuestro pasado y presente, para así poder proyectarnos hacia el futuro. ¿De qué manera? Brindándole todo el apoyo y difusión al homenajeado y su obra.
Es así que, a partir de este mes de junio, el Museo ha comenzado a distinguir a distintas personalidades, teniendo en consideración los rubros Trayectoria Profesional, Talento Joven y/o Difusión del Humor y la Historieta.
El jueves 4 de junio, el Museo de la Caricatura Severo Vaccaro dio comienzo a su nueva serie de homenajes anuales. Se trató del lanzamiento de "Los Premios de la Caricatura Severo Vaccaro", premios que distinguen a los artistas del mundo del humor y la historieta, tanto por su virtuosismo en la materia como también por (¡atención que esto es muy importante y valioso y totalmente aplaudible!) el tiempo que emplean en difundir la labor de sus colegas. La actual Comisión de Asuntos Culturales del Museo lo explica de la siguiente manera: "Creemos que si cada artista no solo se aboca a trabajar en su obra sino también en difundir lo que hacen sus pares, su profesión entera comenzará a crecer y en consecuencia comenzarán a surgir nuevos espacios artísticos en los distintos medios de comunicación. Y eso es lo que valoramos con estos premios: el arte fusionado con la difusión."

En esta primera entrega de premios, los galardonados fueron "La Bañadera del Cómic" en el rubro "Difusión"; el ilustrador Rodolfo Fucile en el ítem "Valor Destacado", y Carlos Trillo se alzó con el galardón "a la Trayectoria".
La Comisión de Asuntos Culturales quiso homenajear a los premiados con la entrega de un diploma. Pero no un diploma cualquiera, sino uno realizado por un artista admirado por el agasajado. Es así que al conductor de este Blog le tocó llevar a cabo el de "Difusión", Enrique Alcatena realizò el de "Valor Destacado" y Eduardo Maicas, el de "Trayectoria".
Seguramente no ha sido casual que me correspondiera “La Bañadera del Comic”; hace ya unos cuantos años, cuando se había puesto de moda hablar mal del indio Patoruzú, endilgándole ideologías, tendencias políticas, finalidades y cualidades reprochables, era yo el único (o al menos lo era públicamente) que defendía en mis libros y notas periodísticas, al más popular de los personajes de Dante Quinterno, refutando con ejemplos concretos cuanto se decía en su contra sacando fuera de contexto situaciones esporádicas. Mi profundización de la trayectoria del personaje llevó a Juan Angel Sagrera, al cumplirse 60 años de la aparición de Patoruzú (lo hizo en 1928 en el diario “Crítica”, aunque sólo por dos días), a encomendarme un suplemento especial de “Oficio Gràfico” con la historia del personaje, su entorno y las vicisitudes que marcaron sus primeros años, después de haber prevalecido la improvisación que da por tierra con los argumentos sobre la finalidad del personaje desde su origen.
Fue por aquellos días que recibí en mi casilla de correo postal, un periódico en el que se habían dedicado varias páginas a Patoruzú con un enfoque histórico para nada crítico. Casi diría que me sorprendió, en virtud a lo que se venía diciendo del personaje en los últimos años; los pocos “patoruzistas” que por entonces se animaban a dar la cara, acudían a mí cuando querían publicar una nota desapasionada sobre el personaje, entre ellos Francisco Loiácono, que por entonces dirigía una revista policial.
Algún tiempo después recibí otro envío de este grupo: se trataba de un trabajo muy profundo y completo, un libro a través del cual sus autores pensaban que el lector llegaría a la conclusión de que esa obra era “un acto de amor hacia el creador y su personaje”. Y realmente debió serlo para desarrollar tan importante investigación.
Por supuesto, todo esto que estoy escribiendo en el Blog, no llegué a decirlo en el acto, pues se trataba de una entrega de premios y no de una conferencia; por otra parte ya había sido advertido, conociéndose mi locuacidad, que tenía que decir muy pocas palabras. Pero, bueno; para conocer mi pensamiento, ya existe este Blog.
A las 19.30 hs, la consejera del Museo Nora Ygounet dio comienzo a la ceremonia: "Trataremos que sea breve y para nada acartonada", fueron sus palabras. Tras un breve discurso inaugural, dio lugar al también consejero César Da Col, para que leyera los fundamentos por los cuales "La Bañadera del Cómic" recibía su distinción. Y fui el encargado de hacer entrega del diploma enmarcado a Hernán Ostuni (hijo de mi cofrade Ricardo Ostuni en la Academia Porteña del Lunfardo), Fernando García, Norberto Van Rousselt y Andrés Ferreiro –aunque estoy seguro que desde alguna otra dimensión, Mario Formosa también disfrutaba de la reunión-, tras decir unas poquísimas palabras (para mi gusto) acerca de cómo conocí a este grupo investigador del cómic.

Llegó el turno del consejero Fabián Mezquita, quién leyó los fundamentos del premio al "Valor Destacado" para Rodolfo Fucile. Enrique Alcatena entregó su obra/diploma, titulado "Las nueve musas griegas consagran al artista irrelevante", y dijo unas emotivas palabras para el homenajeado.
Seguidamente, tomó la palabra el consejero Nando, que explicó los puntos sobresalientes de la extensa carrera de Carlos Trillo. Eduardo Maicas dijo unas palabras, y entregó su diploma a Trillo, compañero de trabajo en las series "Clara de noche", "Ele", "Torni, Yo", y muchas otras. El diploma rescata a una decena de personajes de Carlos Trillo, y es el propio Señor López que le comunica al guionista que es el ganador del premio. Nora Ygounet retomó el micrófono, esta vez para invitar a Oswal, un destacado baluarte del género, para que le entregara a Trillo "en mano", la medalla de plata con la efigie de Severo Vaccaro. El creador de "El Loco Chávez" la recibió muy emocionado. Una vez concluido el acto, Ygounet invitó a las más de 70 personas que asistieron al Museo, a un pequeño cocktail de bienvenida que la institución preparó para la ocasión.
Entre los asistentes estuvieron presentes (además de los ya mencionados): Cacho Mandrafina, Ernesto García Seijas, Ray Collins (a quien no veía, desde que proyectáramos –sin llegar a concretarlo- un libro con las historietas de mi personaje Magolín), Ema Wolf, Corne, Diego Puglisi, Peni, Gustavo Mazali, Juan Sáenz Valiente, Mario Lembó (quien me ha recomendado su pàgina www.comicsyjuegos.com.ar, que aún no pude ver y seguramente lo haré al mismo tiempo que los visitantes de este Blog, Pablo Túnica, Natalio Zirulnik, Gerardo Canelo (el colega que me relacionó con el inolvidable Martìnez Parma), Andres Accorsi, Javier Doeyo, Adrián Montini, Juan Manuel Terradas, Ricardo Villarreal, Marcelo Pulido, Federico Velasco, Julio Ibarra, Hugo Maradei, Walter Vázquez, Alberto Kloster, Fechu, Ariel Avilez, Silvio Lamónica, Javier Hildebrandt, Hernán Martignone, Lamparita, Cora Reyes, Cristian Bernardini, Anacleto y muchos más.

Ricardo de Udaeta, Roque Vitacca y Enio, dejaron sus saludos telefónicamente a los homenajeados. Lo mismo llevó a cabo Osvaldo Laino por e-mail. (siulnas)