domingo, 28 de junio de 2009

JAIME DIAZ

Foto: Armando Da Col (por aquel entonces con barba) junto a Jaime Díaz, en el estudio de animación de este último de la calle Perú, ciudad de Buenos Aires, 1984.

Allá por 1983, cuando tenía a mi cargo un Boletín del Museo de la Caricatura Severo Vaccaro (20 páginas en el formato 17x22 cm), bajo el título “La Risa perdida” y la salvedad “Cuando no se pueden soslayar las necrológicas”, me referí a tres humoristas fallecidos en esos días -Alberto Cognigni (16 de junio), Manuel Kantor (8 de julio) y Alfredo Ferroni (17 de julio)-, anticipando que lo haría “sin solemnidad, limitàndome a asentar una justa valoración de su aporte al humor argentino”.

Con la misma apelación, voy a referirme hoy a la bien definida “semana negra para el dibujo y la animación argentina”, debido al fallecimiento de Jaime Díaz (20 de junio), Andrés Cascioli (24 de junio) y Guillermo Guerrero (25 de junio).

JAIME REYES DIAZ, fallecido el 20 de junio en California, fue tras su emigración a USA, un gran impulsor del dibujo animado argentino a partir de la instalación de un estudio de dibujos animados en su paìs de origen –era chaqueño- para realizar producciones de Hanna Barbera y otros famosos del país del norte.

En la prensa norteamericana publicaba su personaje Aladdin, y de su breve actuación en la Argentina, allá por 1957, puedo citar Fatalino (un tipo pesimista) –una de cuyas tiras puede verse reproducida en la página 229 del segundo tomo de mi Historia del humor gràfico y escrito en la Argentina-, que publicaba en “Cocodrilo”, revista editada por Juan Luis Ribas y Eliseo Plana.

Su estudio de dibujos animados en la Argentina abrió posibilidades laborales a muchos dibujantes argentinos, llegando algunos a compararlo en ese aspecto, con Quirino Cristiani, Juan Oliva, Dante Quinterno y Manuel García Ferré entre otros.