viernes, 9 de septiembre de 2011

NUEVA COLONIZACIÓN DE ARGENTINA




Hace algunos meses, me referí desde mi otro Blog –http://siulnaszapping.multiply.com- al proyecto de ley de nuestra Presidenta sobre el máximo de 1.000 hectáreas, de cada vez más urgente y dramática necesidad, mezquinamente demorado por los legisladores del NO.
Señalé entonces algo ya comprobado desde el nacimiento de la Argentina como país soberano, en el sentido de que es mucho más fácil invadirnos con dinero que con armas; lo demuestran los extranjeros famosos y multimillonarios que eligieron a la Argentina para desarrollar proyectos agrícolas, turísticos con cotos de caza y lodges de pesca incluidos, o simplemente “para pescar truchas” adueñándose “legalmente” de muchísimo más de las 1000 hectáreas previstas en el anunciado proyecto de ley, convirtiendo en propiedad privada partes importantes de la geografía física argentina, y desalojando incluso comunidades indígenas.
Por ello, al comenzar a debatirse en junio, el proyecto a propósito de la extranjerización de tierras, manifesté que me gustaría poder compartir el pensamiento expresado el 22 de mayo en el diario “Tiempo Argentino” en el sentido de que “Oficialismo y oposición creen que habrá consenso”.
Pero parece que no lo hay, quisiera creer que por no tener claro el problema algunos legisladores, y no por tener demasiado claro –y bien guardaditos para ellos- deleznables y antipatrióticos propósitos inconfesables.
Apoyándome como argentino en la variante optimista, se me ocurrió que podía ayudar a esclarecer la mente de los remisos indecisos, exhumar una página humorística que realicé hace más de medio siglo para la revista “Tía Vicenta”, donde imaginaba –sin otro ánimo que el de hacer una humorada por ese entonces- distintos modelos de Argentina a que podían conducirnos nuestros políticos.
Por ello reproduzco aquella página, aunque dado el problema que se debate, me parece oportuno destacar especialmente, a continuación de la reproducción de la página completa, dos modelos incluidos en la misma, a los que podríamos llegar muy pronto si los legisladores del NO (¿realmente son argentinos, ustedes?), insisten en negarse a debatir la ley.
Siulnas