miércoles, 17 de octubre de 2012

EL 17 DE OCTUBRE Y EL HUMOR



La primera relación mental entre esta histórica fecha argentina y todo su significado, con el humor, podría ser el papel jugado por los humoristas de aquel 1945, según la tendencia política de los medios en que actuaban entonces. Pero no es esa la finalidad de este comentario, sino evocar una coincidencia no buscada ni imaginada, que hubiera podido ocurrirle a cualquiera de las publicaciones de esos años; algo que haría bromear años después a su editor y director, que “esperaba que la salida de su revista tuviera repercusión, pero nunca había imaginado que sería tanta”.
La “repercusión” de ese 17 de octubre de 1945 fue real, claro que no la provocó precisamente la aparición de la revista involucrada: “Don Fulgencio”, dirigida por el dibujante Lino Palacio.
Coincidiendo imprevisiblemente con fecha tan especial en un ámbito muy diferente al suyo, “Don Fulgencio”, con el slogan de “la revista para todos los de la casa” tenía como jefe de redacción a Néstor Osvaldo Parodi, quien en nombre del personaje que daba título a la revista, se presentó a los lectores señalando:
“Cansado de ser un hombre de negocios y en un amontonamiento de afanes que si algún momento de alegría me proporcionaron es porque yo mismo lo busqué, pese a las actitudes imponentes y solemnes de los directores de esas empresas a las cuales pertenezco, he resuelto alojarme entre las muelles páginas de esta revista. Tripudio no lo sabe, porque estoy seguro que a mi sola insinuación habría exclamado: ‘¡Ufa! ¡Lo que te faltaba, tío: ser periodista!’ Pero, como yo entiendo al periodismo como algo superior y mucho más allá de lo objetivo y superfluo, para llamarlo culto o doctrina, inclino lo que bien puede ser una vocación dormida en mí hacia este aspecto: el que tiende, si no a hacer reír estrepitosamente, por lo menos a quebrar con una sonrisa saludable la dureza del gesto cotidiano, desdibujado  por tantos factores contribuyentes…”
Colaboraban en “Don Fulgencio” los dibujantes Gordon, Rafael, Dobal, Andrino, Gigante, Guerrero, Vidal Dávila, Evaristo de la Portilla, J. C. Colombres –aún no utilizaba el seudónimo de Landrú-, Carlos Rodríguez y Bourse.
El humor escrito estaba a cargo de C. Manzoni, F. de Cossio, Roberto Valenti (Juancito Tacotorcido), Belgo, Ignacio de María (Justiniano), Benigno Bravo, Homobono Bonhome, Santiago Grispan (Pan-Gris), Isidro J. Garayo, Pirucha, Luis Canela, N. N. de las Carreras, J. Rodriguez Pendás, León Benarós, Luis Pozzo Ardizzi, Freddy (Amram Rubel), Roberto Tálice (R.A.T.), Héctor Gagliardi y Mariofelia (Tijereta).
La Dirección, Redacción y Administración de la revista –cuyo último número apareció el 18 de junio de 1946- funcionaba en el octavo piso de la calle Sarmiento 643, en Buenos Aires.
Más de treinta años después, en un reportaje para la revista “Gente”, su director y editor admitió haberse equivocado:
“…Quise introducir un estilo de humor que no tiene nada que ver con el estilo argentino. Era un estilo muy parecido al de una revista española que se llamó ‘La Codorniz’.”
Siulnas