viernes, 26 de octubre de 2012

LA NENA CRONIQUITA SE QUEDÓ SIN MAMÁ


Anamaría Blasetti, la exquisita poeta, escritora, periodista e investigadora del tango, colaboradora de las revistas “Club de Tango”, y “Tango Reporter” (EE.UU.), y el periódico “Democracia Nacional y Participativa”, creadora y guionista del exitoso personaje de historieta La nena Croniquita -cuyos dibujos estuvieron a cargo de quien esto escribe-, publicada en la revista infantil del diario “Crónica” de Buenos Aires hasta el 23 de octubre de 2005, fecha en que nuevos dueños decidieron desplazar a todos los colaboradores tradicionales; falleció en la tarde del jueves 25 de octubre, tras un traslado de urgencia desde el centro de rehabilitación en que se hallaba internada, víctima de un paro cardiorrespiratorio, a los 52 años.
Tras la arbitraria decisión de los nuevos dueños de “Crónica”, la historieta se había seguido publicando en diversos medios, aunque ninguno de ellos a nivel nacional, con el nuevo nombre de Ani, la hermana mayor. Claro que estos medios estaban lejos de poder aglutinar chicos como el suplemento “Croniquita”, donde el entusiasmo de los pequeños lectores originaba que a veces sus dibujos ocuparan hasta tres páginas, ¡todos referidos a la nena Croniquita!
No era una historieta común: tenía algo de didáctico, inculcaba buenas costumbres, y lo principal, atrapaba a los chicos sin propuestas disonantes. Hasta se había empezado a trabajar en un proyecto para que el lugar de esas historietas fuera finalmente un libro de lectura escolar.
Anamaría Blasetti era tan clara y precisa como guionista, que costaba seguirla al pie de la letra, con los dibujos, ya que controlaba hasta el detalle más mínimo en la expresión de un rostro, el movimiento de una mano o cualquier detalle de fondo.
Como mamá, no dejaba de cuidar a sus personajes en el más mínimo detalle. Por eso ellos hoy la lloran, y también quienes trabajamos junto a ella, que con su entusiasmo y firmeza nos daba el ejemplo para no bajar los brazos ante la adversidad como la que a través de años venía soportando con estoicismo.
Siulnas