sábado, 12 de julio de 2008

HUMOR TRIDIMENSIONAL Y CINÉTICO

En noviembre de 1968 se realizó la 1ª Exposición de Dibujos Humorísticos de “Los sobrinos del Tío Landrú” (“Tío Landrú” era el título con el que la Editorial Primera Plana editaba la nueva versión de “Tía Vicenta”, prohibida por el gobierno de Onganía cuando salía como suplemento del diario “El Mundo”) en el Salón del Cine Teatro Ópera, participando Aldo Rivero, Basurto, Caloi, Ceo, Fantasio, Faruk, Góngora, Gorla, Herman, Inos Bofres, Irañeta, Koper, Landrú (obviamente), Lino Palacio, Manucho, Oscapi, Pratico, Robinot, Vilar, Viuti, Werffeli y yo, que lo hice por primera vez con el “humor tridimensional”, en el cual el papel, y aún el marco, seguían la forma sugerida en el dibujo. Así, en “Figura sentada”, el cuadro se desplazaba hacia adelante a partir de la cintura del personaje, mientras que en “Viento”, el papel describía un arco como si fuera empujado casi hasta desprenderse del marco.

La exposición fue llevada luego a Mar del Plata, y como mis cuadros no eran fáciles de transportar, nunca los trajeron de vuelta. A partir de ese momento, decidí que mi Humor Tridimensional sólo sería presentado en exposiciones individuales, sobre las que yo pudiera ejercer el control total. Entretanto también había empezado a experimentar con humor cinético.

La idea del humor cinético surgió en mi mente, después de una visita que hice con mi familia al Museo de Bellas Artes a fines de setiembre de 1968, con motivo de una exposición titulada “Materiales - Nuevas técnicas - Nueva expresión”. Ese día parecía imposible hacer salir de allí a mi hijo, cautivado por las obras de arte cinético que se exponían, entre las que le impactó especialmente un “Generador de imágenes”.

No pude dejar de pensar que si las exposiciones humorísticas siempre habían atraído mucho público, una muestra humorística a la que se incorporaran los principios del arte cinético podría despertar un interés masivo. Pero esa apreciación era independiente de lo que realmente me fascinaba de aquella idea; y empecé a manipular con cables, llaves, lamparitas de colores y transformadores para complementar los dibujos, guiándome por mis propios bocetos, hasta conseguir lo que llamaría “Humor Tridimensional, Cinético y Cibernético”; la última denominación contaba como pretexto con una autocaricatura titulada “Siulnas cibernético”, que mediante el manipuleo de llaves de luz sugería supuestas cualidades cibernéticas a partir de la iluminación de sectores del dibujo no verificables a simple vista. Esas llaves indicaban: “Buen Humor: SI - NO”; “Ideas: SI - NO”; “Ganas de trabajar: SI - NO”; “Amor al arte: SI - NO”; “Listo para trabajar: SI - NO”; “Control de ideas: Máximo - Mínimo”, etc.

LUIS DIEGO PEDREIRA Y “EL ERIZO INCANDESCENTE”

En los primeros meses de 1969, el escenógrafo Luis Diego Pedreira iba a inaugurar una galería de arte –“El Erizo Incandescente”– en la calle Esmeralda 771. Ya para entonces, yo había preparado algunos nuevos trabajos de humor tridimensional, y también de humor “cinético”.

Entre los trabajos que puse a consideración de Pedreira –quien en pago por el alquiler de la sala sólo recibía uno de los cuadros expuestos, lo cual le confería el derecho de ser exigente en la admisión de los expositores– figuraba “Por el espejo…”, un dibujo que mostraba en primer plano y de espaldas, a un hombre y una mujer en su coche, con un auténtico espejo retrosvisor sobresaliendo desde la parte superior del marco. El hombre decía (en alusión a los rostros de los visitantes a la exposición que seguramente iban a reflejarse en ese espejo):

–Debo estar mal estacionado; fijáte cómo nos miran…

Pedreira quedó realmente impactado con ese cuadro, y la primera exposición colectiva con que inauguró la Galería el 17 de marzo, se tituló “SPECULACIONES (Artistas que se expresan a través del espejo)”, en la que participé junto a Juan Carlos Benítez, Paulina Berlatzky, Ary Brizzi, Carlos Cañas, Jorge Carballa, Aníbal Carreño, Arnoldo Fischer, José V. González, Leal Rey, Manuel Mujica Láinez, Roberto Páez, el mismo Luis Diego Pedreira, Leo Vinci, Marco Denevi, Ernesto B. Rodríguez, Arturo Romay y Rodolfo Arizaga.

A todo esto, yo ya había convenido con el afamado escenógrafo, la fecha de mi exposición individual, que fue la última del año, y titulé, como ya he adelantado, “Humor Tridimensional, Cinético y Cibernético”.

En el catálogo respectivo, Pedreira se refirió a la exposición en estos términos:

“Hoy ‘El Erizo Incandescente’ pule sus púas congénitamente dulcificadas, y dice con el mismo optimismo con que lo dijo en Marzo:

“Y quisiera concluir el año con una sonrisa cargada de humor. Podré hacerlo gracias a Siulnas, el dibujante ingenioso de la mirada hacia adentro y penetrante, y de la sonrisa triste y alegre.

“Siulnas se nos muestra este año y para ‘El Erizo Incandescente’, tridimensional, cinético y cibernético.

“¿Qué tal será este saludo de fin de año?

“Sólo que ahora puede agregar, ya en Diciembre, y frente a la muestra preparada por Siulnas –este juglar que felizmente para nosotros no se fue a México ni a París de Francia– que este saludo está lleno de gracia, de ternura, de inventiva y de descomplejada autocrítica.

“Porque Siulnas, el gracioso, el tierno, y el descomplejado filósofo, nos ha llenado la casa de ‘El Erizo Incandescente’ de sonrisas, de risas, de botones, de cables, de lucecitas y de manijas.

“Nos ha convertido la casa, con su poder de mago, en un lugar donde todos podemos jugar.

“Y donde jugaremos juntos todo el mes de Diciembre.

“Esta Galería ya no es un lugar donde se exponen obras; es una casa de juego ¡NO! de juego no, de juegos.

“Y nos ha colmado además con tarjetas, innumerables tarjetas personalísimas, con las que todos podrán saludar a sus amigos y quedar ‘comme il faut’ y ‘a la page’ con un porteñísimo recuerdo.”

Las tarjetas a que alude esta presentación fueron la versión comercial de las tarjetas especiales que envié por años a mis amistades (unas con espejos, otras con algún entretenimiento, varias con caricaturas, y unas pocas, súper especiales, como la desplegable que le hice llegar una vez al animador Antonio Carrizo, cubierta en toda su extensión por su caricatura de cuerpo entero, y que él fue desplegando de a poco frente a la cámara, para diversión de su teleaudiencia).

Mis nuevas tarjetas ofrecían distintas variantes. Dos de ellas, reflejaban la imagen deformada del destinatario, como los espejos mágicos.

En la primera, que ensanchaba la imagen, el personaje dibujado que sostenía el espejo, advertía: “¡Ojo con comer más de la cuenta!”. En la segunda, que por el contrario, afinaba la figura, el personaje comentaba: “Parece que da resultado el régimen, ¿eh?…”

Entre los compradores de estas tarjetas figuró el Dr. Alberto Cormillot, quien las adquirió en cantidad para obsequiarlas a sus pacientes.

Pero si bien la exposición y las tarjetas eran un éxito, algo me preocupaba; de acuerdo a lo convenido con Pedreira, yo lo compensaría por el uso del salón, con uno de los cuadros expuestos. Si su elección recaía en el “Siulnas cibernético”, me vería privado de la obra que justificaba parte del título de la exposición.

Sin embargo, lo veía entrar cada tarde a la galería empujando invariablemente al pasar, la puerta giratoria de “Desencuentro”, un trabajo tridimensional con un hombre y una mujer en actitud de empujar la puerta, dibujados a cada lado de la misma.

-Ya sé qué obra va a elegir Pedreira… -comenté, observando la Atracción que “Desencuentro” parecía ejercer sobre el escenógrafo.

Pero me equivoqué; Pedreira eligió “Vejez”, un rostro con muy pocos trazos, en el que la acción del tiempo era sugerida directamente a través de los múltiples pliegues del papel.

Ello me permitió presentar en muestras posteriores, las obras preferidas por quienes gustaban “jugar” con las mismas, porque aquella muestra era el “desquite” para el público de exposiciones. Por lo general, las obras nunca pudieron tocarse; aquí se les invitaba a hacer todo lo contrario (he visto que esta idea ha cundido en años posteriores). Es cierto que muchos se sonrojaban y miraban con recelo cuando se les caía pesadamente uno de los cubos del cuadro rompecabezas “Arme y desarme”, pero al ver que nadie se preocupaba por ello, seguían adelante con su entretenimiento.

La exposición de Humor Tridimensional, Cinético y Cibernético fue presentada después en el Centro de Informaciones Citroën, de la avenida Santa Fe, junto con el cortometraje de animación con maquetas “Por qué no me clasifiqué en las 24 Horas Citroën” –que yo filmara en película de 8 milímetros–, y por último, en la localidad de Morón, mi lugar de residencia, donde mi actividad periodística a través de la revista humorística “Humorón”, ya no me dejó tiempo para nuevas exposiciones individuales, y menos todavía, tratándose de tridimensionales y cinéticas.

7 comentarios:

Miguel Dao dijo...

Maestro, gracias por la visita!!! Andaré a menudo por aquí, no le quepa duda.

Siulnas dijo...

Siempre son bienvenidos quienes comparten, especialmente conocimientos que pueden ayudar a enriquecer el caudal de posibilidades a futuro e incentivar la vocación de las nuevas generaciones.
La visita a que alude Dao la efectué en el día de la fecha por sugerencia de César Da Col, y realmente valió la pena. Al Blog de Dao se llega desde http://historietas---cine---teatro-por-dao.blogspot.com/
Hasta cualquier momento, Dao
Siulnas

Raul dijo...

Siulnas...muy bueno ese humor tridimensional que me hizo recordar esas cosas que hizo Steinberg con sillas, bañeras. Muy bueno y "multimedia" o "interactivo" avant la lettre.
Hola. Soy Raúl Manrupe, el hijo de Ignacio (Manrupe) y vengo consultando tus obras y comentarios desde hace años. A propósito, y como una extensión de aquellos artículos que publicabas en Todo es Historia, te invito a visitar el site que acabamos de poner on line. Se llama: www.historiadelapublicidad.com
En el encontrarás comerciales, jingles, por supuesto que mucha gráfica, afiches, medianeras..
Espero que te guste. Y si te gusta, que lo difundas.
Un abrazo y gracias por toda la info compartida.
Raul
manrupera@hotmail.com

siulnas dijo...

He conocido a tu padre en el Museo de la Caricatura; muchos lo conocieron en San Telmo o en la calle Caminito de La Boca. Era un hombre de bajo perfil, pero de altísima vocación por lo que hacía. Lo testimonian sus incontables caricaturas, casi todas en poder de los respectivos caricaturizados. No era para nada ostentoso; dibujaba como quien anota una dirección en su agenda, y silenciosamente extraía como un mago, la parte invisible de los caricaturizados, esa que sólo captan los buenos caricaturistas. Guardo un afectuoso recuerdo de él.
He visitado tu sitio y me pareció un buen aporte a la historia de la publicidad, incluyendo datos desconocidos u olvidados, como el de la autoría de la cabeza de Geniol. En 1980 me costó averiguarlo cuando me propuse relatar la historia de la publicidad humorística en diarios y revistas, para la revista "Todo es Historia". Supongo que te refieres a esa serie de artículos publicados por mí en la revista de Félix Luna.
Desde ya estoy difundiendo el aporte que haces a la historia de la publicidad a través de www.historiadelapublicidad.com
Siulnas

Ceo dijo...

Acabo de seguir con gran interés el relato de tus recuerdos Cinéticos, siempre fuiste un avanzado dentro del humor gráfico.
A mi me gustaban mucho las parodias que hacías en "Tía Vicenta" cuando se disfrazaba de otras revistas, fue una época de apogeo del humor gráfico de actualidad y vos eras un referente cabal y genuino, de vanguardia.
Un abrazo.
Ceo.

Siulnas dijo...

¡Ceo! un hombre de la generación de humoristas que nos sucedió a los iniciales en las pàginas de "Tía Vicenta", y autor de la tapa de "Humor Registrado" que registró uno de los momentos clave de la política nacional, por lo que la incluí en la tapa del segundo tomo de mi Historia del Humor. Este Blog me está ayudando a reencontrarme con la gente que valoro, de la misma manera que lo hizo -y lo sigue haciendo- el Museo de la Caricatura Severo Vaccaro. No creo que ningún lector de este Blog necesite que le aclare quién es Ceo, autor allá por los años 80, de Federica, historieta que publicaba en "La Prensa". Publicò su primer dibujo en "Tía Vicenta" en 1965 y siguió estando en la "Tía Vicenta" de 1976. Pero tiene en su haber entre muchas otras, "Satiricón", "Mengano", "Chaupinela" y "Humor Registrado".
Creo que nadie más que nosotros mismos, puede lograr una nueva época de apogeo para el humor gráfico de actualidad. Siempe hubo en la profesión, veteranos, noveles e intermedios; con el correr de los años, los noveles e intermedios pasan a engrosar las filas de los veteranos. Pero ser veterano no significa tener toda la vida por detrás, asì como los noveles la tienen toda por delante. Tener siempre una parte de la vida por delante es también una actitud ante la vida, que nos permite seguir creando, sorprendiendo... La nueva tecnología no aplasta a la creatividad que la ha antecedido; por el contrario, esa creatividad puede acrecentarse aprovechando esa nueva tecnología. Muchas veces intenté unir a noveles, intermedios y veteranos para lograr la gran revista de humor, pero siempre prevaleciò el criterio individualista de los que preferìan el brillo propio y excluyente. Sin embargo sigo pensando como aquel joven inquieto a quien en 1953, el veterano Ramòn Columba bautizò "el benjamìn de los caricaturistas", y aún aspiro a lograr con mis colegas de distintas generaciones y un editor visionario -y si no surge trataremos de suplirlo- la gran revista humorística argentina, ¡de papel! capaz de convivir con los nuevos medios de comunicación y divertimento que el actual avance de la tecnología nos posibilita.
Te agradezco tu comentario, Ceo, y tu elogio de mis parodias. Mi Humor Cinético, ¿llegaste a verlo? Porque estoy pensando en la posibilidad de reeditarlo.
Un abrazo
Siulnas

Ceo dijo...

Bueno Siulnas, sos muy generoso conmigo, me hacés poner colorado, dentro de la historia del Humor Gráfico el referente sos vos, porque sos un renovador, marcaste línea. Estuve en aquella expo del Opera junto con Aldo Rivero, eramos amigos, claro que ya ni me acuerdo de lo que expuse yo. Por eso lo revivo a través de tu crónica tan interesante.
Ojalá se cumplan tus inquietudes.
Te mando un abrazo.