lunes, 7 de julio de 2008

La risa perdida...

“Cuando no ser pueden soslayar las necrológicas

LA RISA PERDIDA

Siempre que debo escribir sobre la desaparición de un colega, vine a mi memoria la reconvención del humorista Carlos Raffo, cuando en un mismo número de “Humorón” me referí a la muerte de Fernando Ochoa y de Jordán de la Cazuela:

–Al lector no le gustan las necrológicas… –había sentenciado mi gran colaborador.

Por ello, trato de referirme a esos colegas que ya no nos acompañan, sin solemnidad, limitándome a asentar una justa valoración de su aporte al humor argentino. Y pido al lector me dispense, si en esta oportunidad asumo la primera persona, pero entiendo que ciertos conceptos no pueden ser vertidos de otro modo…”

Así comenzaba en octubre de 1983, en el Nº 5 del Boletín del Museo de la Caricatura Severo Vaccaro, mi evocación de tres colegas recientemente fallecidos: Alberto Cognigni (16 de junio); Manuel Kantor (8 de julio) y Alfredo Ferroni (17 de julio).

Carlos Raffo tenía razón: al lector no le gustan las necrológicas… pero menos aún le gustan a quien le toca escribirlas. Supongo que lo mismo les pasa a los encargados del Newsletter del Museo de la Caricatura Severo Vaccaro encargados también de ser los primeros en informarnos, entre tantas buenas noticias, algunas de las otras, que a veces se suceden sin darnos tiempo a asumirlas. Tal la seguidilla que incluyó a Ricardo Violini, Rogelio Ferreyra (Roge) (27 de junio) y Néstor Fernando Córdoba (2 de julio).

Ricardo Violini fue el clásico dibujante de bajo perfil, pero intensamente laborioso. El auge de las revistas de historietas que empezara en los años 60 y se mantuvo por bastante tiempo, tuvo en él un representante imposible de obviar. Figuran en su haber personajes propios y ajenos –con guión y dibujos–, como La Pantera Rosa, El Inspector, El Oso Hormiguero, etc. que le encomendaban editores que contaban con esos derechos en la Argentina. Entre otros personajes ha dibujado además, Trinquete el grumete, para “Piratón Kid”; Capitán Centuria, para “Soplete”; El Tucán, Astillita (el Pájaro Carpintero), y El Lagarto Juancho, cuyas aventuras completas dibujadas por él, se publicaban en revistas homónimas.

Rogelio Ferreyra fue conocido como historietista a través de su personaje Atilio, un personaje que había publicado en 1975 en la revista “Media Suela” y al año siguiente comenzó a publicar en el diario “Hoy en la Noticia”. También creó Una familia tipo para la revista “Morisqueta” y alcanzó notoriedad desde el suplemento juvenil de “La Nación” con sus personajes Plic y Pluc, cuyas tiras, en 1985 fueron compiladas en un libro de Ediciones Hamelin, oportunidad en que muy generosamente, Roge me dedicara un ejemplar con estas palabras: “A Siulnas, el único humorista historiador que conoce la historia”.

Con Néstor Córdoba compartimos las páginas de los números iniciales de “Tía Vicenta”, cuando él firmaba “Néstor”, sus chistes gráficos; también colaboró, entre otras revistas, en “Bomba H”, “Loco Lindo” y “Anteojito”. Después se dedicó a la animación siendo coautor, junto a Jorge De los Ríos, de un personaje televisivo muy popular, al que bautizaron “Casimiro”. Integrante del plantel de dibujantes de García Ferré, ha sido uno de los animadores, entre otras producciones, de “Ico, el caballito valiente”, que en 1983 obtuvo el premio a la mejor película de dibujos animados, en el 13º Festival Internacional de Cine de Moscú. Néstor Córdoba había nacido el 10 de noviembre de 1929 en Rufino (S. Fe).

1 comentario:

Jorge dijo...

Que tal. Hace mucho que me gustaria volver a tener Plic y Pluc. En su epoca recuerdo que recortaba esas tiras, tenia decenas pero antes del 90 me deshice de ellas, una lastima. Ahora te hago una pregunta: es podsible conseguirlas?. Sabes si hay alguna manera de conseguir o ver todos esos suplementos infantiles de La Nacion? O si se consigue un tomo
recopilatorio?
Un saludo.